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Directores españoles elogian la política francesa de ayuda al cine

El país vecino eleva a 20.000 millones de pesetas anuales las subvenciones

La decisión del Gobierno francés de aumentar en 4.000 millones de pesetas las ayudas al cine ha recibido el aplauso de los profesionales y asociaciones del sector en España, sobre todo en un momento en el que se sienten alarmados ante la incertidumbre que rodea a la nueva política oficial sobre el particular. El Estado francés destina este año a este objetivo 1.008 millones de francos (unos 20.000 millones de pesetas), mientras que España dedica anualmente a esta industria 2.500 millones de pesetas.

El incremento de las subvenciones al cine francés anunciado por ministro de Cultura del país vecino, Jack Lang, el pasado martes, va acompañado de 40 disposiciones que entrarán en vigor inmediatamente y que están centradas en la producción, difusión, patrimonio y formación del cine nacional.Antonio Giménez Rico, director de cine y actual presidente de la Academia de Artes Cinematográficas, considera muy acertadas las medidas francesas, ya que "dejar a los cines europeos en el mercado libre es una aberración dada la competencia de los Estados Unidos". En este sentido, afirma que "aunque resulte paradójico, parece que en España se está preparando una legislación para recortar las ayudas al cine".

El director de cine, Emilio Martínez Lázaro subraya que "Io consume la gente no es literatura sino televisión o lo que es lo mismo, cine americano", y que, gracias a iniciativas como las anunciadas por Jack Lang, "hoy el único cine nacional que ha sobrevivido en Europa ha sido el francés".

Al veterano productor de cine, José Luis Dibildos no le sorprende la decisión del Gobierno francés. "Es un dato más de la inteligente política de apoyo al cine que sigue Francia". En su opinión, las política de subvenciones en España son sólo parte del problema, "ya que hay otros muy graves sin resolver como la piratería que representa el vídeo comunitario o el fraude en el control de taquilla". Dibildos llama la atención sobre la alarmante disminución en el número de espectadores en los cines españoles, y la abismal diferencia existente entre lo que pagan las televisiones francesas para poder programar filmes y lo que abona por este concepto Televisión Española, "unos 60 millones de pesetas en el primer caso y de 600.000 pesetas a nueve millones en el segundo". José Luis Dibildos señala que "para que exista una industria independiente tiene que existir un mercado".

Por otra parte, Antonio Recoder, presidente de la Federación Nacional de Distribuidores, considera que la política francesa sobre cine "es la más imaginativa y pragmática de toda la Comunidad Europea y, por tanto, se debe adaptar su modelo a la idiosincrasia española". Antonio Recoder sólo tiene una objeción: "Que no se nos vampirice, que el productor no nos imponga por el Boletín Oficial del Estado un producto que no vendemos porque el público rechaza".

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Flanqueado por actores, directores y productores del cine francés, Jack Lang anunció el pasado martes en conferencia de prensa el nuevo plan de ayuda al cine de su país. Pese a haber producido recientemente algunas películas de éxito internacional como El oso, en los últimos tres se han vendido 70 millones de entradas menos y las películas de EEUU representan actualmente casi la mitad de las que se exhiben en los 5.000 cines franceses. Con esta intención, Lang dijo que 50 millones de francos (unos 1.000 millones de pesetas) estarán disponibles inmediatamente para ayudar a los salas de cine y evitar, en algunos casos, su cierre.El ministro de Cultura francés declaró que las subvenciones también se destinarán a las películas de gran presupuesto y que se establecerá un club de inversores en el Instituto de Financiación del Cine y de las Industrias Culturales (IFIC) para ayudar a financiar las 15 películas más importantes del año. El ministro anunció que se harán un 70% más de copias de las películas para mejorar su distribución.

Estas medidas contrastan con las dictadas por el propio Lang en 1981, orientadas a apoyar a los pequeños productores frente a los grandes. No obstante, el presupuesto de "avance sobre ganancias" y de "ayuda a la creación" aumentará de 85 a 1000 millones de francos (unos 2.000 millones de pesetas).

El Gobierno francés destina el presente año 1.008 millones de francos en ayuda al cine, de los cuales 790 millones salen del presupuesto nacional y 218 de impuestos sobre ingresos de taquilla y a las televisiones.

En contraste, el Instituto de la Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA) español dispone anualmente de un presupuesto de 2.500 millones de pesetas a fondo perdido para subvencionar el cine español. Cada año se benefician alrededor de 50 filmes y, hasta el momento, la subvención más alta la ha conseguido El Dorado de Carlos Saura.

Fernando Méndez-Leite dimitió a principios del pasado mes de diciembre de su cargo de director del ICAA por su disconformidad con el proyecto de nueva ley de cine. Méndez-Leite declaró entonces que dicho proyecto, "eleborado a las espaldas del sector", significaba "la supresión de la política que ha permitido un importante auge del cine español en los últimos cinco años y la eliminación del actual sistema de subvenciones a la producción sin ninguna contraoferta real".

El ministro de Cultura, Jorge Semprún se ha mostrado partidario de modificar la llamada ley Miró. "Es un decreto hecho por una directora de cine y sólo para directores de cine, no para fomentar la industria". "El Estado no tiene por qué ser el primer productor cinematográfico" añadió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de febrero de 1989