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LA CAÍDA DE UN DICTADOR

El consuegro infiel

C. A. El nuevo presidente de la República del Paraguay, general de división Andrés Rodríguez, de 64 años, es consuegro del general Alfredo Stroessner, a quien rindió por la fuerza y obligó a renunciar ayer. Su hija Mirta Rodríguez está casada con Alfredo, hijo menor de Stroessner. Toda su carrera militar y su ascenso a la comandancia del primer cuerpo del Ejército de Tierra fue apoyada y estimulada por el propio Stroessner, quien tenía previsto designarlo ministro de Defensa.

El Gobierno de Estados Unidos acusó a Rodríguez, hace más de 10 años, de ser el jefe del llamado cartel de Paraguay y de proteger a las bandas de narcotraficantes que operan en ese país. Rodríguez rechazó las acusaciones y denunció a su vez a la Embajada de Estados Unidos en Paraguay por alentar a la "subversión política" tras los contactos que los embajadores Robert White y luego Clyde Donald Taylor mantuvieron con los dirigentes de la oposición política paraguaya.

El conflicto entre Rodríguez y Stroessner comenzó a hacerse público a fines de 1986, cuando el oficialista Partido Colorado se dividió entre militantes y tradicionalistas. Ambos decían defender la continuidad de Stroessner en el poder y se acusaban de haber sido infiltrados por el comunismo.

El control del Partido Colorado asegura a la vez el del Gobierno porque funciona de hecho corno partido único. El carné de afiliación se exige como requisito para estudiar o conseguir empleo.

El impulso de la Embajada de Estados Unidos en Paraguay a los partidos de la oposición que integran el Acuerdo Nacional, la reacción de la jerarquía eclesiástica -que comenzó a promover la democratización del país tras bendecir al régimen durante 30 años- y la impaciencia de los mandos intermedios de las Fuerzas Armadas, impedidos de ascender porque Stroessner no renovaba el generalato, contribuyeron a espesar el caldo de cultivo para el golpe.

Rodríguez se acercó a los tradicionalistas desplazados que lideraba Juan Ramón Chávez y al presidente de la Corte Suprema, Luis Mario Argaña, quienes ahora impulsan el apoyo civil al nuevo Gobierno.

"El sacrificio del soldado"

Por otra parte, según, informan las agencias internacionales, Rodríguez dijo que su levantamiento se produjo "por la iniciación de la democratización del Paraguay, por el respeto a los derechos humanos y por la defensa de nuestra religión cristiana, católica y romana". Y añadió: "Eso es lo que estoy ofreciendo con el sacrificio del soldado paraguayo a nuestro querido, valiente y noble pueblo paraguayo".

El general pidió ayuda "a los países amigos" en la tarea de defender la democracia "después de 35 años de dictadura". "Nuestra intención es poder servir y defender según la máxima del soldado paraguayo. Y para esto solicitamos vuestra cooperación, a fin de poder encontrar el lugar que nuestro país se merece en el círculo de las otras naciones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de febrero de 1989