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El contagio de 27 niños soviéticos con SIDA se debió al uso de jeringuillas clandestinas infectadas

Pilar Bonet

La URSS ha comenzado una campaña de información ciudadana sobre el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) tras las revelaciones publicadas la semana pasada en la Prensa sobre el contagio de la enfermedad a 27 niños menores de dos años en una clínica de la república autónoma de Kalmyka, una zona remota al norte del Cáucaso. El contagio de los niños ha despertado una verdadera oleada de indignación popular, tanto más porque éste se debió al uso de jeringuillas aparentemente infectadas, según las informaciones aparecidas en la Prensa.

La fiscalía soviética ha iniciado una investigación cuyo objeto son casi 3.000 niños hospitalizados entre abril y diciembre de 1988 en la clínica Infantil Republicana de la ciudad de Elista.La investigación debe establecer las conexiones entre la difusión del virus y las inyecciones suministradas clandestinamente a personas que evitaban el tratamiento oficial de enfermedades venéreas. Los primeros síntomas inquietantes, escribía el periódico Komsomolskaia Pravda el sábado, se produjeron a finales del año pasado, cuando se detectó el virus en un niño y una donante de sangre que habían pasado por la clínica en cuestión.

El caso de la ciudad de Elista plantea un primer aumento cualitativo de envergadurda en la cantidad de portadores de¡ virus registrados en la URSS. Según Komsomolskaia Pravda, éstos eran 146 personas hasta que surgió el brote de Elista. En esta localidad, la alarma del SIDA ha comenzado ya a tener efectos sociales, pues los niños afectados no son admitidos en las instituciones preescolares y sus madres se ven obligadas a dejar el trabajo para ocuparse de ellos y viajar frecuentemente a Moscú.

El domingo, la televisión soviética emitió un amplio reportaje sobre el SIDA y sus características. En él se utilizaron unas secuencias del anuncio de preservativos realizado por Ron Reagan, el hijo del ex presidente norteamericano, que apareció ante los telespectadores con un condón y un tubo de espermicida en las manos.

Esta imagen, insólita en un medio de difusión soviético, fue acompañada de información sobre los métodos profilácticos a emplear frente al SIDA, comenzando por "una vida sexual ordenada", la orientación hacia el uso del preservativo, la producción de agujas desechables y la esterilización correcta de éstas. Un médico moscovita, de nombre Oleg Kisiliov, manifestaba que el "anonimato" no estaba garantizado en las pruebas del SIDA que se llevan a cabo en la URSS. Un servicio de análisis de sangre anónimos, cuyo teléfono fue facilitado a los espectadores, se encontraba en período de reconstrucción, según pudieron averiguar los autores del reportaje.

Uno de cada siete casos

En 1988 hubo en la URSS 11,5 millones de, donantes de sangre y se hicieron 17.850.000 pruebas del SIDA, donde se detectaron 502 personas portadoras del virus, entre las cuales había 146 soviéticos, y entre ellos, niños. La cifra de víctimas mortales del SIDA dada por la televisión fue de tres, una mujer en Leningrado, un niño de Odesa y un homosexual de 32 años en Moscú. Según Komsomolskaia Pravda, el SIDA ha causado la muerte a seis personas en la URS S. El primer caso de S IDA en la URS S se registró a finales de 1986.Tres meses más tarde, en marzo de 1987, los portadores del virus eran ya 32, una evolución que indicaba la progresión geométrica de la enfermedad.En una primera etapa de información sobre el SIDA, los medios de comunicación soviéticos insistían en el contacto con extranjeros como detonante de la enfermedad en la URSS. Hoy, el énfasis se pone sobre las condiciones higiénicas en la sanidad soviética. En el verano de 1988 se creó en la URSS un comité interdepartamental para la lucha contra el SIDA y existe el proyecto de poner en marcha un programa nacional sobre esta enfermedad que, en última instancia, adoptará la forma de ley, según informaba la revista literaria Iunost recientemente. "El instrumental desechable lo usamos incluso durante años, ya que no hay me dios para importar más", nos decía un joven médico moscovita, según el cual los análisis de sangre para detectar el SIDA se hacen también colectivamente, dada la carestía del producto a utilizar.

Según el periódico Trud, comprobaciones realizadas en la región de Elista revelaron que en uno de cada siete casos el instrumental no era estéril. Los problemas para la obtención de bienes de consumo básico se extienden también a los medicamentos. En muchos casos, los enfermos se ven obligados a obtener medicinas de absoluta necesidad a base de sobornos o canales particulares.

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Sobre la firma

Pilar Bonet
Es periodista y analista. Durante 34 años fue corresponsal de EL PAÍS en la URSS, Rusia y espacio postsoviético.

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