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TRAS LA HUELGA GENERAL

Felipe González negociará con los sindicatos, pese a encontrar serias objeciones presupuestarias

El presidente del Gobierno, Felipe González, se mostró ayer en el Pleno del Congreso dispuesto a negociar con los interlocutores sociales los cinco puntos básicos que reivindican los sindicatos, aunque puso serias objecionesa cada uno de ellos por los costes presupuestarios que supondría su aplicación. González advirtió a los sindicatos que si no quieren estar presentes en una reunión con los empresarios deben despojar de su agenda de negociación con el Gobierno todo lo que hace referencia a la creación de empleo, porque quienes contratan son los empresarios. Por su parte, UGT y CC OO manifestaron ayer que esperan que González les convoque a una nueva entrevista sin asistencia de los empresarios y anunciaron que no acudirán a la reunión de hoy.

Felipe González compareció ante el Pleno del Congreso para analizar las causas de la huelga general del día 14 y su posición con respecto a las reivindicaciones de los sindicatos. No pasó inadvertido su tono humilde, que le llevó a soportar con gesto de contrición un chaparrón de descalificaciones, sobre todo múltiples referencias a su arrogancia y prepotencia.En un discurso de más de una hora, muy estructurado, comenzó por reconocer el éxito de la huelga. González entró en los cinco puntos esenciales de los sindicatos abordando el plan de empleo juvenil. "Si quieren, lo guardarnos en el cajón; a eso estamos dispuestos si los interlocutores sociales traen otro". En cuanto a la pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas y funcionarios en dos puntos, González aseguró que la subida media de las pensiones será de un 6,5%, y señaló la necesidad de estudiar qué colectivos en concreto han sufrido esa pérdida.

El presidente dejó claro que había hecho números. "Si la desviación fuera de dos puntos, el incremento de pensiones, subsidios y sueldos de las administraciones públicas supondría 134.500 millones de pesetas en 1988; el efecto se trasladaría a 1989 con un impacto adicional en los presupuestos de 141.570 millones de pesetas".

Limitaciones

Pasó a la tercera reivindicación, relacionada con subir la cobertura del desempleo hasta un 48%. "Puede llegar a ser imposible porque tiene limitaciones presupuestarias". Según González, "el mero hecho de fijar esa cobertura llevaría a aumentar el número de personas que lo solicitan".

Sobre la nivelación de las pensiones más bajas al salario mínimo interprofesional (SMI) afirmó: "Existe el peligro de que al subir cada año el SMI se pida también la nivelación de las pensiones, y eso no lo resiste la economía española". Dicho eso, sorprendió al señalar inmediatamente que esa cota del 48% era un compromiso del programa electoral del PSOE y el Gobierno "tiene previsto cumplirlo". La petición de que los funcionarios tengan derecho a la negociación colectiva sólo será posible si se admite que la última palabra sobre el asunto corresponde al Parlamento. "En otro caso no lo podemos aceptar", dijo.

González dejó ver el interés de su Gobierno por negociar la política económica de una forma global, e incluso debatir la petición de que haya un giro social. "Si se pretende un cambio o un giro social hay que discutir en qué consiste; la riqueza de un país es la que es y siempre se dirá que se redistribuye mal. No veo el final de esta discusión".

González no consiguió que los portavoces respondieran concretamente a los cinco puntos a los que había hecho referencia puso de manifiesto que los portavoces traían sus discursos preparados de antemano, o no quisieron comprometerse, sobre las reivindicaciones de los sindicatos, aunque algunos de ellos sí hicieron referencia a éstas, incluso para recordar que meses atrás sus respectivos grupos habían propuesto peticiones parecidas.

Comoquiera que todos los portavoces le dijeron que si los sindicatos no acudían hoy a la cita en Moncloa les convocara otro día, dijo estar dispuesto a ello.

Por otra parte, el Ejecutivo no se considera "más ni menos respaldado" por la sesión parlamentaria de ayer para la negociación con los sindicatos, según declaró ayer el ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, después del pleno del Congreso.

Antonio Hernández Mancha, presidente de Alianza Popular -que asistió al pleno pero no pudo intervenir, puesto que no es diputado-, comentó la necesidad de concretar la oferta de diálogo realizada por el presidente del Gobierno y rechazó la petición de elecciones anticipadas formulada por Suárez.

No es tiempo para conflictos

Si algo pretendió ayer Felipe González fue no irritar a nadie y menos a los sindicatos. En ese afán moderador, respondió a la petición de Luis Mardones, de las Agrupaciones Independientes Canarias, de que regulara la huelga por ley: 'Creo que habría que regular eso, pero para los sindicatos sería un tema conflictivo, por lo que no están las cosas para que ahora hable de esto". Tampoco pudo el presidente dar una fecha para otra de las peticiones de la oposición: crear el Consejo Económico y Social. Argumentó Felipe González que hay distintas concepciones de lo que debe ser este consejo, así que, enanto sea conflictivo, ambien queda aparcado.El portavoz de AP Juan Ramón Calero, dio pie, al pedir la reducción del déficit público, para que González si preguntara de dónde se iba a sacar el dinero para atender las propuestas de los sindicatos: "Habrá que ver el impacto de las medidas". González reconoció que algo debe de haber de cierto en las acusaciones sobre arrogancia que se dirigen al Gobierno cuando tanto han calado. En sus propósitos de enmienda declaró que haría "un esfuerzo" por acudir más al Parlamento, aunque sucumbió a la tentación de afirmar que es el presidente de la democracia "que más acude a las Cámaras".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de diciembre de 1988

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