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CAMBIOS EN EL ESTE

La situación afecta a la seguridad nacional y europea

H. T., La seguridad de Yugoslavia es hoy más vulnerable que nunca. Con esta afirmación, el jefe del estado mayor del Ejército yugoslavo, Steva Mirkovic, aludió ayer a una cuestión que los miembros del Comité Central, empantana dos en sus controversias personales y nacionales, habían omitido: los efectos de la profunda crisis política y económica sobre la seguridad nacional y europea.

La Yugoslavia no alineada, que en los años de la posguerra hizo frente, con éxito, a la presión estalinista e impidió una salida de la URSS al Mediterráneo, ha sido y es una pieza clave de la estabilidad europea.

La alarma que se ha extendido por las capitales europeas ante la situación en Yugoslavia tiene su origen en el fantasma de una posible libanización de este Estado.

Semanas después de haber sido nombrada Yugoslavia para presidir el Movimiento de Países No Alineados, el croata Josip Vrhovec se preguntaba ayer ante el pleno si el país va a poder cumplir su papel siendo una nación que se desintegra, y si podrá organizar el próximo año la cumbre de dicha organización.

El jefe del Estado Mayor advirtió que se ven indicios de que fuerzas en el exterior están favoreciendo la crisis yugoslava. Son numerosas las repercusiones de la crisis sobre el Ejército, la única institución realmente federal y centralizada del Estado yugoslavo. Mirkovic aludió a las abiertas especulaciones que se dan en Eslovenia sobre la posibilidad de abandonar el Estado yugoslavo. Cada vez es mayor el porcentaje de albaneses entre los jóvenes llamados a filas, en gran parte radicalizados en su nacionalismo.

La disposición de defensa de este Estado yugoslavo es baja entre los jóvenes que cada vez sienten más hostilidad hacia camaradas de otras etnias y menos hacia posibles agresores extranjeros en un Estado que, muchos piensan, no merece la pena defender.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de octubre de 1988