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El Pacto de Varsovia hace concesiones a la OTAN

El Pacto de Varsovia ofreció ayer a la OTAN inmediatas negociaciones sobre armamento convencional que incluyen controles sobre el terreno antes del proceso de desarme. Hasta hoy, la negativa de la URSS a estos controles previos había hecho fracasar las negociaciones sobre armas convencionales. Propuso también estrictos controles en zonas de densidad armamentista limitada y la reforma de las estructuras militares de ambos bloques hacia su incapacidad ofensiva. El Consejo Político Consultivo de la alianza militar del Este concluyó ayer una reunión en Varsovia con concesiones a Occidente en el campo del desarme convencional, bloqueado durante años por la negativa del Este a permitir un control de sus datos, que la OTAN considera poco fiables.

El bloque del Este aceptó ayer implícitamente el orden de prioridades de la Alianza Atlántica, que rechaza toda reducción de armas nucleares de corto alcance hasta que haya avances concretos en el desarme convencional y sí haya desmantelado la superioridad soviética en armas ofensivas, como carros de combate.El Pacto de Varsovia señala oficialmente que considera prioritarios un acuerdo entre EE UU y la URSS para reducir en un 50% sus misiles estratégicos, el respeto al tratado de misiles antibalísticos (ABM), la prohibición de pruebas nucleares, la eliminación de armas químicas, el desarme convencional y la reducción de gastos militares.

"Para establecer la correlación de fuerzas y las desigualdades y asimetrías en tropas y armamento convencional en el marco europeo y regional se intercambiarían datos al comenzar y, de ser posible, antes de la negociación. Sería posible controlar estos datos con inspecciones sobre el terreno al comienzo de la negociación".

La reunión concluyó con la emisión de un comunicado y dos documentos sobre desarme convencional y cooperación en el campo de la ecología. El comunicado valora positivamente la evolución de las relaciones Este-Oeste, si bien expresa alarma por los intentos de sectores occidentales de "compensar" la eliminación de los misiles de medio alcance (INF) con la modernización de otros tipos de armas. Advierte que la mejora de las relaciones no es aún irreversible.

No hubo en Varsovia ningún gesto político hacia Occidente, corno la retirada parcial de tropas soviéticas de algún país de Europa del Este. Medios soviéticos ya habían manifestado que no habría "medidas unilaterales".

Desde que Mijail Gorbachov arrebató a Occidente la iniciativa en el proceso de desarme es ya tradicional que en medios occidentales se especule con medidas unilaterales orientales antes de una cumbre de la alianza socialista. Al no verse cumplidas se crea después la sensación de que las ofertas son defraudantes.

Observadores orientales habían advertido desde hace días que Gorbachov no está en situación de ofrecer medidas "a cambio de nada", en un momento de fuertes tensiones en la Unión Sovíética y fuertes discrepancias en el seno del Pacto de Varsovia.

Diferencias

Estas diferencias entre los aliados han marcado la reunión, pese a los esfuerzos de los anfitriones polacos por eliminar todo indicio de glasnost (transparencia) y ofrecer una información tan escasa y mala como en los peores tiempos del oscurantismo de Breznev, tan criticado por Gorbachov.

El hasta ahora secretario general del Pacto de Varsovia, Henryk Jaroszek, vicemínistro de Asuntos Exteriores polaco, rechazó de plano en conferencia de prensa todas las preguntas sobre la postura de Rumanía, que bloquea un acuerdo en la Conferencia de Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE) en Viena al negarse a firmar el borrador sobre respeto a los derechos humanos. El comunicado final expresa la decisión de los aliados de fomentar los derechos humanos, si bien no los especifica.

El comunicado señala que los países signatarios "están por una rápida conclusión de la CSCE". No dice si los demás miembros convencieron a Rumanía para que abandone su actitud o si, por el contrario, algunos, como Alemania Oriental, tampoco entusiasta del cesto de derechos humanos propuesto, han decidido adherirse a la línea dura de Bucarest. Sí se dio el primer caso, la CSCE podría concluir pronto. De lo contrario, la CSCE podría estar condenada a concluir vacía de contenido humanitario.

El documento sobre desarme especifica la propuesta ya conocida de Gorbachov para una reducción paralela de las asimetrías o superioridades de cada bloque en diversos tipos de armamento como primera fase. La segunda sería la retirada de 500.000 hombres (soviéticos y norteamericanos) de Europa, su desmovilización y eliminación de armamento y equipo.

La tercera fase consistiría en reconvertir las estructuras militares de las dos alianzas, despojándolas de toda capacidad ofensiva y dejándoles un carácter estrictamente defensivo. Se trata de una versión elaborada de la propuesta de Budapest de 1986. La aceptación explícita de controles sobre el terreno y obligatorias en todas las fases, incluida la previa al comienzo de la retirada, son la mayor novedad.

Este proceso podría llevarse a cabo utilizando asimismo procesos de reducción de la densidad de armamento en diversas regiones, ya sea un corredor entre los bloques, o zonas desnuclearizadas regionales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de julio de 1988

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