Alfonsín viaja a Italia y deja Argentina plagada de conflictos

El avión presidencial que despegó ayer de Buenos Aires con rumbo a Roma, donde Raúl Alfonsín y una delegación de casi 100 personas inician hoy una visita oficial de siete días a Italia dejó a sus pies a la sociedad argentina en suspenso. Al regresar del que se considera el viaje más importante desde que Alfonsín asumiera el poder en diciembre de 1983, por la "asociación privilegiada", existente entre ambos países, el presidente argentino deberá tomar decisiones claves en tres frentes extremadamente delicados: el político, el sindical y el militar.Primero, y a partir del jueves, la oposición controla el Parlamento y asume el gobierno en 20 de las 22 provincias argentinas, como consecuencia de los resultados de las recientes elecciones. En segundo lugar, la huelga general de 36 horas convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), que se inició el martes a las dos de la tarde (seis de la tarde, hora peninsular española) concluye hoy. En tercer lugar, Alfonsín debe decidir sobre el as ceriso a capitán de corbeta del teniente de navío Alfredo Astiz exigido por la Armada y al que se oponen las organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Los acuerdos de los dos grandes partidos, radical y peronista, -que reunieron el 78% de los voltos en las últimas elecciones parlamentarias- en particular sobre la ley de Defensa, que por primera vez delimita la actuación de las fuerzas armadas y las somete al poder civil, provocaron la reacción de la UCD, que se retiró de la Mesa.

Alfonsín se reunió urgentemente el lunes, pocas horas antes de viajar a Italia, con Antonio Cafiero -el líder del peronismo- para el traspaso provisional del poder en la Mesa. Mientras el presidente esté ausente, el jefe de la oposición se convierte en árbitro.

En su viaje a Roma, Alfonsín firmará un acuerdo global con el Gobierno italiano que el mismo presidente argentino ha calificado de "fundamental", informa Juan Arias. El acuerdo tocará todos los aspectos de la vida civil, desde el tecnológico al industrial a las telecomunicaciones, la educación y el arte. Es la primera vez, dice el jefe de Estado argentino, que se abre un autentico diálogo entre Norte y Sur concreto, no sólo en el campo de la pura teoría.

Para Argentina es de capital importancia el aflujo de capitales europeos, mientras que para Italia este acuerdo podría permitir introducir el made in Italy en América.Latina, vía Argentina y Brasil. Alfonsín va a ser huésped en el Quirinal del presidente Francesco Cossiga. "En Italia me voy a sentir como en mi casa", ha dicho.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de diciembre de 1987.