La importancia del guirigay
Escribí La Pájara Pinta juntando una serie de personajiIlos sacados de retahílas populares y dichos graciosos de los niños, ya que quise componer una obra más hecha con los pies que con la cabeza. La titulé Guirigay lírico bufo bailable.El guirigay tiene su importancia, porque podía ser un género literario, al igual que existe el esperpento. Se podría crear con todas esas cosas llenas de jaleo que tiene la vida. Con La Pájara Pinta traté de inventar una obra de teatro en la que deliberadamente pensaba más en el movimiento, llena de gritos, de cosas incoherentes. Un divertimento que pudiera tener el encanto de lo naïf, un poético juego, un atrevido disparate.
El prólogo es un discurso jitanjafórico ritmado, hecho de expresivas palabras inventadas, que tratan de explicar, sin explicarlo, el argumento: `¡Atención!/ El gran Don Pipirigallo,/ danzarín titiritero, farsante y farandulero,) va a explicar con su puntero/ la función./ ¡Atencióóóón/ Kikirikí/ Verdolari lari río/ río río/ Kikiriki".
No se trata de un trabalenguas, sino de una especie de composición fonética, un juego silábico con una musicalidad especial, donde parece que yo estoy contando algo y al final no cuento nada.


























































