La villa de Esquivias presenta un libro sobre las huellas de Cervantes en su historia

La casa de Cervantes en Esquivias (Toledo) fue ayer escenario de la presentación popular de un libro que pretende dar a conocer la huella cervantina que se mantiene en la villa a raíz del matrimonio del universal escritor con la esquiviana Catalina de Palacios en 1584. La obra, Homenaje de Esquivias a Cervantes, promovida por la Comisión de Cultura del Ayuntamiento, recoge una serie de trabajos inéditos de ilustres cervantistas, solidarios con la petición del pueblo de que sea un lugar reconocido e incluido en la ruta de Don Quijote.

Entre las reivindicaciones, según la concejala de Cultura y candidata a la alcaldía por Izquierda Unida, Cristina Sánchez, figura también la compra de la casa de Cervantes y la creación de una biblioteca pública municipal, inexistente a pesar de que Esquivias cuenta con 3.200 habitantes.Las gestiones para la adquisición de la vivienda en la que Cervantes escribió la primera parte de El Quijote han sido llevadas por las propietarias de la misma, las hermanas Angeles y Asunción Moya, quienes ofertaron el edificio a la junta de comunidades por 20 millones de pesetas, sin que de momento se haya materializado la compra. "En este lugar", señala Cristina Sánchez, "podría albergarse el museo cervantino a fin de tener algo que mostrar a los numerosos visitantes y curiosos que acuden a Esquivias tras la huellas de El Quijote".

El secular abandono cultural y el hecho de que no figure el nombre de la villa en la obra de Cervantes, la han sumergido en el olvido, "recibiendo el castigo de la indiferencia". Sin embargo, precisa la concejala, "muchos personajes de El Quijote como Diego Ripote, el Morisco; Sansón Carrasco, el Bachiller, Teresa y Sancho Panza, o el cura Pedro Pérez fueron naturales o residentes de Esquivias aunque Cervantes los situara en campos de La Mancha".

Los responsables municipales se quejan de la falta de atención y subvenciones por parte de la Administración regional para llevar adelante estos proyectos, que "cambiarían el perfil cultural" de esta villa toledana, situada en un punto a 40 kilómetros de Madrid y de Toledo capital. En este sentido insiste Cristina Sánchez cuando afirma que se está "negando a Esquivias el acceso a la cultura".

Lugares cervantinos

Unas 100 personas llenaban la sala de la casa que Cervantes compartió con Catalina Salazar de Palacios, tras su matrimonio el 12 de diciembre de 1584, fecha a partir de la que, según recoge el prólogo del libro, "se engendró El Quijote entre nuestras gentes, por nuestras calles, en nuestras tierras". Abrió el acto la concejala de Cultura y prologuista del libro Cristina Sánchez, quien presentó a los autores, todos ellos ligados por la investigación de la obra cervantina.A lo largo de 300 páginas, Homenaje de Esquivias a Cervantes agrupa una serie de trabajos inéditos solidarios con la localidad y reconocedores de la importancia que tuvo este matrimonio "cuando Esquivias vivió el acontecimiento más grande de su historia".

El diplomático Manuel Thomas de Carranza dedica su capítulo a La aventura del tiempo en El Quijote; Simeón Torrejón, presidente de la asociación cervantina de la villa, lo hace sobre Esquivias y Cervantes, mientras el secretario de la Hemeroteca Nacional, Segismundo Luengo, presenta una loa a Catalina de Salazar Palacios, "señora de Esquivias, bella dama, fiel y enamorada de Cervantes".

Por su parte, José Rosell Villasevill dedica sus páginas a Esquivias, Cervantes y El Quijote, al igual que su colega Juan Blázquez Miguel, que presenta las Pruebas inquisitoriales de limpieza de sangre de la familia Quijada. Finalmente, el notario, como los anteriores caballero de honor, de la villa escribe sobre Cervantes novelista integral.

Desde Esquivias, y el comandante de Marina Joaquín Cazorla aporta un trabajo sobre Cervantes, soldado.

El libro presenta en la portada la casa de Cervantes y en la contraportada un dibujo alegórico de Rafael Alberti que representa una paloma de la paz. Con este dibujo se ha impreso una serigrafía firmada por el poeta de 130 láminas que, junto al libro, costará 5.000 pesetas. La edición, financiada por el Ayuntamiento con un millón de pesetas, consta de 3.000 ejemplares, de los que 1.000 serán distribuidos por distintas universidades latinoamericanas y europeas y el resto entre las bibliotecas de Castilla-La Mancha, cuerpo diplomático y vecinos de la localidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 06 de junio de 1987.

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