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El arte neoyorquino es un arte de la apropiación, según Dan Cameron

El arte y su doble, la exposición que se inauguró ayer en la sala de exposiciones de la Fundación Caja de Pensiones en Madrid, pretende dar una idea de las formas de representación más sobresalientes de los últimos años en Nueva York. La muestra, de apariencia ecléctica, es mucho más que eso. Son representantes de una inquietud estética preocupada por la apropiación de las imágenes de la vida cotidiana que incluye en sí el discurso histórico del arte.

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Dan Cameron, crítico de arte de varias de las más importantes revistas de arte norteamericanas, ha sido el encargado de seleccionar a estos 15 artistas. Para él, El arte y su doble alude al arte que surge como consecuencia de una reinterpretación o manipulación de corrientes artísticas preexistentes. "Al trabajar con la apropiación, los artistas están realmente discutiendo la idea de la diferencia y la representación"."Por ejemplo, cuando Sherrie Levine [una de las artistas que incluye esta exposición] hace una acuarela según un Miró, no está tratando de ocultar el hecho de que es una reproducción, pero no es que haya ido a un museo a copiar el cuadro: es que ha abierto un libro y ha hecho acuarelas según una representación. Sus obras son representaciones según representaciones formales".

"Para ella -y porque existe una distancia tan grande entre su objeto y la pintura de Miró- no se plantea la pregunta de si una será confundida con la otra. Lo que tienes es la referencia entre la una y la otra, y entre ellas este abismo, esta especie de vacío zen, que parece mecerse sobre una representación invisible entre las dos representaciones. Este curioso espacio es en realidad el deseo. Levine ha dicho: 'Yo quiero hacer las imágenes que deseo ver'. No es que no las haya visto antes, pero quiere expresar sus deseos haciéndolas ella misma. Su actitud resume para mí mucho de lo que nos sucede en la vida diaria: el tratar de localizar y expresar el deseo".La diferencia en la recepción del arte en Europa y Estados. Unidos es para él una de las claves de una evolución distinta. "En Gran Bretaña en particular el arte sí ha sido siempre un asunto relacionado exclusivamente con la clase privilegiada de la sociedad, y eso es algo que por ejemplo Gilbert & George [que exponen actualmente en Madrid] han tratado de quebrar diciendo que son gente de la calle que entiende tanto como los otros, sobre la vida y el significado de las formas, que los artistas. Quieren enseñar al mundo del arte lo que es ese otro mundo".

"En Estados Unidos la distinción de clases sociales existe, pero es más artificial. Está basada no en la familia, sino en el poder y el dinero. Para nosotros la vida diaria no es la vida cotidiana en la calle. Es la vida mental del consumidor, del estudiante, del ama de casa, que necesita representaciones y símbolos que se filtren constantemente a través de la sociedad pero que supuestamente están ahí para representarnos a nosotros. Si vemos la televisión posiblemente nos veamos reflejados en ella. Somos ellos".

"Cuando hablamos de universalidad es que posiblemente estemos interrumpiendo esta continuidad. La representación de la vida como aparece en los media necesita una contrarrepresentación que utilice las mismas formas, los mismos medios, de manera que no puedas reprimir la pregunta sobre la verdad de lo que te están mostrando".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de febrero de 1987