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La guerrilla musulmana rechaza la oferta de negociación del Gobierno de Afganistán

Peshawar / Moscú

Los líderes de siete importantes grupos rebeldes musulmanes afganos rechazaron ayer la oferta de negociación ofrecida el pasado jueves por el secretario general del Partido Comunista de Afganistán Mohamed Najibulá, y se comprometieron a formar un "Gobierno interino" que tome el poder en ese país tras el derrocamiento del régimen prosoviético de Kabul. El viceministro de Exteriores soviético, Anatoli Kovalev, por su parte, llegó ayer a Islamabad para tratar con los dirigentes de Pakistán la situación en Afganistán.

En un comunicado difundido en Pakistán, los rebeldes musulmanes reafirman su decisión de continuar la lucha, que entra en su octavo año, en territorio de Afganistán hasta lograr la expulsión de los 115.000 soldados soviéticos que, según fuentes occidentales, se encuentran en el país, y lograr el derrocamiento de Najibulá.Najibulá anunció el jueves que su Gobierno y el de la URSS habían llegado a acuerdos "que abren el camino hacia una retirada total" de las tropas soviéticas. Anunció, asimismo, una amnistía para los que hubieran desertado de las fuerzas armadas, en el marco de un plan de reconciliación hecho público el primer día del alto el fuego unilateral con la guerrilla musulmana.

Los líderes rebeldes afirman que los grupos guerrilleros que acepten ese alto el fuego deben ser considerados agentes de Moscú o de Kabul infiltrados por los servicios secretos de ambos países.

Fuentes diplomáticas extranjeras y afganas neutrales señalaron ayer en Kabul. que el alto el fuego decidido por el Gobierno afgano tiene un considerable respaldo en el país. "La gente está cansada por estos siete años de guerra. Todos quieren la paz, la guerra ha afectado la vida de muchas familias", señalaron esas fuentes a la agencia Reuter.

En sus declaraciones del jueves, Najibulá no facilitó detalles sobre el anunciado acuerdo con Moscú. Los soviéticos continuaron ayer desarrollando su ofensiva diplomática sobre la crisis de Afganistán con el envío de una delegación de expertos, encabezada por el primer viceministro de Exteriores, a Pakistán, país fronterizo con Afganistán en el que residen tres millones de refugiados afganos y desde el que operan los rebeldes musulmanes.

"Diálogo fecundo"

Kovalev, que se entrevistará con los responsables políticos del régimen de Zia Ul Haq, aliado de EE UU, declaró al llegar a Islamabad que esperaba mantener "un diálogo fecundo" durante su visita. Según fuentes diplomáticas occidentales, el envío de un emisario de alto nivel a Pakistán supone para el Kremlin consolidar la reciente reiniciación del diálogo con el Gobierno paquistaní para hacer frente a la influencia norteamericana en esta delicada fase de la situación sin salida a la que se ha llegado en Afganistán tras más de siete años de ocupación soviética.

La llegada de Kovalev precedió en sólo un día a la del subsecretario de Estado para Asuntos Políticos de Estados Unidos, Michael Armacost, que debía llegar hoy a la capital paquistaní.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de enero de 1987

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