Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
ECOLOGÍA

Greenpeace pide al Gobierno claridad en la extracción de coral

El secretario general de Greenpeace en España, Artemio Precioso, exigió ayer el anuncio inmediato de los destinatarios de las nuevas licencias de extracción de coral, que deben ser hechos públicos por la Secretaría General de Pesca Marítima, dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.Según Precioso "es inconcebible que ahora que ya ha sido convocado un concurso público y oficial y que ya hay 14 solicitudes de pesca aceptadas, la Administración siga sin pronunciarse y que los pescadores que cuentan con el permiso especial otorgado de forma personal y arbitraria en 1983 sigan saliendo a la mar".

Precioso atacó diaramente a los responsables de pesca marítima -cuyo titular es Manuel Oliver Masutti- por el "incumplimiento constante" del real decreto que regula la pesca de coral en aguas espafíolas -1212/1984- y comentó que era "incomprensible cómo el Gobierno español tolera el uso de la barra italiana, que destroza los fondos marinos de una forma brutal, cuando durante años y años su uso en nuestro país había estado prohibido".

Uno de los armadores dedicados a la pesca del coral, Nicolás Linares, de Adra, un puerto situado al oeste de Almería, ha acusado a Greenpeace de "hostigar sólo a las embarcaciones españolas que son, precisamente, las únicas que tienen los permisos administrativos legales para hacerlo y, por el contrario, no incordian a las embarcaciones italianas que, por decenas, faenan ilegalmente en todo el Mediterráneo".

Precioso respondió que si los barcos de Greenpeace observan una embarcación, sea de la bandera que sea, faenando ilegalmente y utilizando la barra italiana será igualmente perseguido, como lo hicieron el jueves "con los cuatro pesqueros españoles interceptados por el Sirius, en el Mar de Alborán".

Persecución

El pasado jueves, el Sirius, uno de los barcos de Greenpeace, divisó a cuatro coraleros españoles cuando, según esa organización ecologista, "faenaban en aguas de 60 metros de profundidad, violando claramente la ley que sólo permite hacerlo en niveles inferiores a los 120 metros, y además, utilizando el sistema de la barra italiana".Horas después de esa acción el comandante militar de la isla de Alborán invitó a la tripulación deI Sirius a que compartieran una cena en las instalaciones militares de la isla, según Greenpeace.

La tripulación del Sirius está compuesta por 18 personas y desde el pasado mes de mayo han perseguido e interceptado la faena de las embarcaciones coralíferas españolas en dos ocasiones; se han enfrentado con un mercante cargado de combustible nuclear, Mediterranean Shefwater, y han lanzado 40 arrecifes artificiales a seis millas al este de Málaga, en una zona vedada para el arrastre corrio denuncia de la pesca de inmaduros practicada habitualmente en aquella zona.

Todas estas acciones forman parte de la Campaña Mediterráneo-86 iniciada por Greenpeace España el pasado mes de mayo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de agosto de 1986