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La viuda de Chester Himes considera que su esposo no fue sólo un autor de novelas negras

"Chester Himes no era sólo un escritor de novela negra. Tiene títulos muy importantes, muy buenos, desconocidos aquí: El primitivo, Pinktoes y La tercera generación, que fueron editados por Grijalbo en México cuando la censura era muy fuerte en España", explica Lesley Himes, la viuda del escritor norteamericano a este periódico en su casa de Pla de Mar, en Moraira, donde murió el pasado lunes. "Quiero que todos ellos se publiquen en España, aunque el editor no está muy convencido por ahora".

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Lesley Himes hace una encendida defensa del valor de la otra obra de Himes, aquella que no pertenece a la novela negra, que le dio la fama. La viuda del escritor tiene la entereza suficiente de ir entresacando de la biblioteca de su casa aquellas obras de Himes que le interesa salgan a la luz, mientras espera la hora de ir al cementerio de Benissa para enterrar a su esposo. Lesley está ya vestida para la ceremonia, con un traje pantalón de color gris que posteriormente completará con una gabardina y un pequeño sombrero.Su preocupación más inmediata es reeditar en castellano las novelas de Himes de tipo sociológico, que ella considera "muy buenas". También trabaja en la difusión de las tres últimas obras del escritor norteamericano, publicadas en Francia en los últimos años. Un affaire de Viol, Plan B Y Un manteau de rêve, publicadas por Lieu Comun. Plan B conoce hasta ocho ediciones en Francia, y fue escrita por Himes durante los seis meses que residió en Alicante, antes de establecerse en la urbanización de Moraira. "Es una novela", explica la viuda, "donde Chester expone su revolución: la guerra que deben iniciar los negros por una vida de calidad".

Un affaire de Viol va ya por la tercera edición francesa, y saldrá a la calle en Nueva York dentro de tres semanas, publicada por House University Press.

Estas novelas, explica Lesley Himes, fueron editadas "cuando Chester ya estaba muy enfermo". Los tres libros se encuentran en manos de Isabel Monteagudo, agente literario del escritor norteamericano en Barcelona, "pero no hay nada decidido todavía sobre su publicación aquí". Otro tanto ocurre con los dos volúmenes de su autobiografía, The quality, of hurt y My life of' absurdity, que junto con Plan B fueron escritas durante los 15 años que Himes ha vivido en España.

Sin embargo, la novela que Lesley Hirnes destaca especialmente es El primitivo: "Era la novela preferida de Chester". Este volumen fue publicado en 1955, año en que finaliza la primera época literaria del escritor y que céincide con su marcha de Nueva York y establecimiento en París.

La tarea inniediata que se ha impuesto la viuda de Himes es la recopilación completa de todos los escritos inéditos de Himes, que guarda celosamente en su casa de Pla de Mar. Antes, Lesley se ha impuesto viajar a Estados Unidos para visitar a los dos hermanos del desaparecido escritor. Uno de ellos, de 76 años, ciego, es profeso de Sociología en Carolina del Sur; el otro, de 56 años, reside en Nue va York.

Soledad

Quizá la viuda de Himes busque el calor familiar que le ha faltado estos días en Moraira, donde su soledad, durante la muerte y el entierro del novelista, ha sido notoria.

El único representante de una institución alicantina que se acercó hasta la vivienda para darle el pésame fue el alcalde de Teulada Miguel Martínez Llobell, perteneciente al Grupo Popular. El dí que murió Chester Himes, Lesley cenó y durmió en casa de María Jesús Cencello, la enfermera qu atendió al escritor norteamericano inválido durante sus últimos me ses de vida.

También fue significativo el exiguo cortejo que acompañó al cuerpo de Himes en la tarde lluviosa del pasado martes, durante su entierro en el cementerio de Benissa. El grupo estaba compuesto por varios extranjeros vecinos de la urbanización; el jardinero de la casa Jaime Malonda, y su mujer, que ayudaba en las tareas domésticas; el director del colegio de EGB de Benissa, Mariano Bru; la enfermera y la esposa del médico que atendió al escritor, Miguel Femenía. El único representante del mundo literario era Bernard Capó, escritor de Benissa.

La salud de Chester Himes comenzó a declinar hace siete años, cuando fue operado de próstata en Gran Bretaña, en 1976. Durante la operación sufrió una embolia cerebral. Desde entonces, Himes su fría ataques de parálisis.

La enfermedad que provocó la paralización de su cuerpo fue producida por una tensión alta. Ello originó los primeros problemas circulatorios, que derivaron en di cha parálisis. El médico que le atendió en Moraira, Miguel Feme nía, comentó a este periódico que la causa inmediata de la muerte del escritor norteamericano fue una tromboflebitis en una de sus piernas, que fue detectada el pasado viernes, día 9.

"Himes tenía afectado el sistema nervioso y sufría los problemas propios de una persona que está en cama desde hace un año. Sus riñones le fallaban y tenía problemas de coordinación". El médico explica que Himes pasó los últimos meses de su vida en cama, completamente inmovilizado. Apenas podía hablar. Asegura, no obstante, que su agonía no le hizo sufrir. Pasó las últimas horas de su vida en coma.

La viuda del escritor, por su parte, comentó a este periódico que la enfermedad de Himes se originó a raíz de la operación de próstata. "Cuando volvimos de Inglaterra, Chester estaba muy bien. Pero poco a poco sus piernas comenzaron a fallarle, y desde hacía siete años utilizaba una silla de ruedas". El novelista empeoró hace un año, y fue entonces cuando dejó de salir de su casa, y quedó postrado definitivamente en la cama.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de noviembre de 1984