Moscú califica el mensaje presidencial de demagógico e hipócrita

La sombra de las elecciones planea sobre el discurso pronunciado por el presidente estadounidense, Ronald Reagan, el pasado miércoles. Ésta es, al menos, la opinión de la agencia oficial soviética Tass, que acusó ayer a Reagan de "demagogia e hipocresía", especialmente en la parte de su alocución dedicada a política internacional.
Para Tass, Reagan trata de justificar su "política militarista" alegando que EE UU es más seguro en 1984 que en el pasado. Según Tass, sucede en realidad todo lo contrario, ya que la amenaza para la seguridad en general y para la seguridad de EE UU en particular ha aumentado. La principal responsabilidad por ello recae sobre la política estadounidense, y concretamente sobre la instalación de los misiles norteamericanos en Europa occidental, señala Tass, repitiendo así el argumento utilizado en numerosas ocasiones por los dirigentes soviéticos.
El largo texto que Tass ha dedicado al discurso del presidente norteamericano reitera posiciones ya expresadas por el máximo dirigente soviético, Yuri Andropov, en sus últimas declaraciones públicas, aparecidas esta semana en las páginas del órgano oficial del Partido Comunista soviético, Pravda. Entre estas tesis hay que destacar el reproche a Reagan de no haber aportado ninguna idea o propuesta capaz de contribuir a lograr un acuerdo entre la URSS y Estados Unidos.
Fuentes diplomáticas norteamericanas en Moscú calificaron ayer de "injusta" la toma de posición de Tass respecto a las palabras de Reagan. Estas mismas fuentes valoraron "positivamente" el tono de las recientes declaraciones de Andropov.
Misil antisatélites
Por otra parte, Pravda señalaba ayer que la primera prueba de un misil antisatélites realizada en la base californiana de Vandenberg incrementa la tensión internacional y hace disminuir las posibilidades de acuerdo sobre armas especiales. Según Pravda, la Casa Blanca ha dado su aprobación a otro programa militar-estratégico, cuyo fin es conseguir "superioridad militar, por parte de EE UU. El diario recuerda que la Unión Soviética se ha comprometido a no lanzar en primer lugar ningún tipo de armas antisatélites al espacio.
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