Italia moviliza asistencia a los heridos y al proceso de identificación en la tragedia de Crans-Montana
El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha viajado a Suiza para coordinar la respuesta consular y pide que se investiguen cuanto antes las causas


Italia ha intensificado su respuesta ante la tragedia del incendio en un bar de la estación de esquí suiza de Crans-Montana. En el local donde la noche de fin de año se produjo un brutal incendio que causó la muerte de al menos 40 personas también había numerosos italianos. El Ministerio de Asuntos Exteriores ha explicado que, en las primeras horas, 19 familias comunicaron que habían perdido el contacto con allegados que se encontraban en la zona. De ellos, 13 personas han sufrido quemaduras graves y están hospitalizadas, mientras que de las otras seis aún no se tiene noticia. De los heridos, cuatro —los de menor gravedad— han podido ser trasladados a un hospital de Milán, donde han sido estabilizados, aunque continúan intubados. Si las condiciones meteorológicas en los Alpes lo permiten, se prevé que otros tres heridos sean evacuados a Italia a lo largo de la tarde de este viernes.
El Ministerio de Exteriores ha activado la red consular para asistir a las familias, coordinar los traslados sanitarios y el seguimiento hospitalario, mientras el ministro, Antonio Tajani, ha viajado a la zona para reunirse con las autoridades suizas y supervisar las operaciones de apoyo. Desde la localidad de Crans-Montana, en declaraciones a los medios, ha pedido que se aclaren las circunstancias en las que se produjo el incendio, en el que más de un centenar de personas resultaron heridas. “Lamentablemente, las imágenes que hemos visto son dramáticas, algo no ha funcionado. Tocará a la magistratura hacer la investigación pertinente y depurar responsabilidades. Es lo primero que he pedido a la fiscal general”, señaló Tajani.
El ministro y vicepresidente del Gobierno italiano aclaró tras reunirse con las autoridades helvéticas que la colaboración es “positiva”, pero advirtió de que, después de “salvar vidas”, la búsqueda de la verdad es “fundamental”. Respondiendo a preguntas sobre los vídeos que circulan en internet, en los que se ve el uso de bengalas dentro del bar y el inicio del fuego, Tajani calificó de “poco responsable” permitir estos dispositivos en un local cerrado.

El Gobierno italiano ha ofrecido a Suiza la máxima colaboración, con el despliegue de medios de Protección Civil y el envío de médicos y psicólogos, y se ha ofrecido a acoger en sus hospitales a heridos también de otras nacionalidades. También ha manifestado la disponibilidad de la Policía Científica italiana para sumarse a las difíciles tareas de identificación de las víctimas y heridos, que han sufrido quemaduras graves.
Tres italianos —una mujer de 29 años, natural de Rimini, y dos chicos de 16 años, procedentes de Milán y Roma— fueron trasladados la noche del jueves en helicóptero al hospital milanés de Niguarda, centro italiano de referencia para casos de quemaduras, para aliviar la carga de los hospitales suizos. Como ha explicado el director del Hospital de Grandes Quemados de Niguarda, Franz Wilhelm Baruffaldi Preis, que ha mantenido un cauto optimismo, su estado permitía el traslado.
“La situación de estos tres jóvenes que hemos recibido no nos la esperábamos así: uno de ellos tiene quemaduras un poco más profundas y extendidas y, en los otros dos, son algo más superficiales y menos extendidas”, ha explicado el médico. El director del centro ha aclarado que ninguno de estos tres heridos ha sufrido traumatismos por la explosión que presumiblemente sucedió al incendio, aunque están quemados entre el 30% y 40% de sus cuerpos. “Han sido estabilizados, medicalizados y, en el caso de la chica, ha sido operada de una mano para permitir que llegara más sangre a las extremidades”, ha informado. Los tres mantienen la intubación que se les practicó ya en Suiza para estabilizarlos y en las próximas horas se estudiará si retirar el tubo al adolescente menos grave. Otro joven de 19 años fue evacuado al mismo centro este viernes, con graves quemaduras.
Italia sigue con preocupación la evolución de la tragedia de Año Nuevo en la vecina Suiza, un destino habitual en estas fechas para muchas familias y jóvenes italianos —especialmente del norte del país— que viajan a las estaciones alpinas para disfrutar de unos días de descanso y de la temporada de esquí.
Es el caso de Umberto Marcucci, padre de Manfredi, de 16 años, estudiante de Roma, que estaba pasando estos días de fiesta con la familia en su casa de vacaciones en Suiza. Él, como muchos padres, cuando se enteraron de la noticia corrieron al lugar a buscar a sus hijos. Cuando llegaron, en torno a las dos de la madrugada, poco después de que se desatara el fuego, encontraron el bar devorado por las llamas. “Cuando me avisaron del desastre, cogí el coche y me precipité allí. Ni siquiera sé cómo conseguí pasar los controles de seguridad. Sé que cuando llegué encontré a mi hijo vagando por la calle, con la espalda, la nuca y un brazo quemados. Estaba cerca de un chico francés y una chica italiana que estaban peor que él. Entonces los subí a los tres al coche y me dirigí al hospital de Sion”, ha explicado Marcucci a los medios italianos.
“Manfredi tiene las manos gravemente quemadas. Todos tenían las manos así”, ha explicado el hombre. Y ha agregado: “Había heridos irreconocibles. Vi a muchísima gente en el suelo, trajeron almohadas, mantas y sábanas de los bares para intentar protegerlos como podían, porque hacía mucho frío. En la plaza había unas 50 personas en el suelo, mientras las ambulancias intentaban cargar a tantos heridos como podían. Los equipos de emergencia instalaron allí en un tiempo récord un hospital de campaña”. Su hijo es uno de los heridos evacuados al hospital italiano de Niguarda. “Mi esposa está allí junto con los padres de un amigo milanés de mi hijo que está desaparecido”, ha apuntado.
Gregorio Pallestrini, natural de Génova, de solo 16 años, es uno de los supervivientes de la tragedia. Logró salir ileso de las llamas que devastaron aquel bar en el que se había juntado con sus amigos para brindar por el Año Nuevo. “Les llamé a todos, uno a uno, pero no me respondían. Ahora sé que dos de ellos, un chico y una chica, están ingresados en cuidados intensivos. De otros tres amigos aún no sé nada”, ha destacado en declaraciones al diario La Repubblica.
Pallestrini asistió al incendio desde la calle y relata auténticas escenas de pánico: “La salida de toda esa gente quemada... La peor imagen que me queda es la de un chico que ponía su frente sobre la nieve porque estaba abrasado. Me ha quedado grabada”, ha señalado.
Chian Kaiser Talingdan es otro joven de 16 años, italiano de origen filipino, que resultó herido en el bar. Su tío, Astley Ramessur, ha explicado que el muchacho nunca había estado en Crans-Montana y que había ido para celebrar el Año Nuevo, invitado por unos compañeros de instituto que tienen una casa en esa zona. Ahora permanece ingresado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital suizo junto a Francesca, una compañera de clase.

Achille Barosi, de 16 años, es uno de los ciudadanos italianos que permanece desaparecido. Su primo, Edoardo Sparacino, ha explicado a los medios que Achille estaba en el bar con algunos amigos, entre ellos Chiara Costanzo, también pendiente de ser hallada o identificada. Ambos iban al mismo colegio. “Salió de casa alrededor de la una de la madrugada para ir al local. Un amigo suyo lo vio entrar y le dijo que saliera porque ya se habían declarado las llamas en el interior, pero él volvió a entrar para recuperar la chaqueta y el móvil. Por desgracia, no se dio cuenta de la gravedad de la situación”, ha señalado el muchacho, que ha explicado que su primo no llevaba consigo documentos de identidad. “Solo le quedaba un 10% de batería. Mi tío intentó localizarlo y vio que el teléfono estaba dentro del local. Intentó llamarlo, pero al poco rato el móvil se apagó”, ha dicho el joven.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Sobre la firma

Más información
Archivado En
Últimas noticias
Otros incendios como el de la tragedia en los Alpes suizos que provocaron las bengalas y la pirotecnia: de Tailandia a Argentina
Petro desafía a Estados Unidos al geolocalizar uno de los bombardeos a lanchas en el Pacífico
Víctor Hugo Borja será el nuevo titular de la Cofepris
Un fémur de siete millones de años reaviva una larga y feroz guerra científica sobre el origen del bipedalismo
Lo más visto
- Ayuso bendice un campus universitario de los ‘kikos’ y del Comité Olímpico Español rechazado en cuatro ciudades españolas
- Los cuatro puentes largos que hay en 2026 y el resto de festivos del calendario laboral
- Trump se burla de George y Amal Clooney por convertirse en ciudadanos franceses: “Son dos de los peores pronosticadores políticos de todos los tiempos”
- Causas y víctimas: lo que se sabe del incendio de un bar en la estación suiza de esquí en Crans-Montana
- Sandra Barneda: “Eso de las izquierdas y las derechas es arcaico, un pensamiento que solo sirve para marcar distancias”






























































