Gráficos | Una escalera estrecha como salida de emergencia y una combustión súbita: lo que se sabe del incendio en Crans-Montana
Las llamas se habrían acelerado de forma repentina, dejando atrapados a varios asistentes antes de que pudieran alcanzar la planta baja
Al menos 40 personas han fallecido y más de 115 han resultado heridas en un incendio en el local Le Constellation, situado a pocas decenas de metros del teleférico de Crans-Montana. En esta localidad del sureste de Suiza, rodeada de más de 140 kilómetros de pistas de esquí, viven unas 11.000 personas. Cada año atrae a cerca de tres millones de turistas, según la web de la estación.
Le Constellation es un “wine and lounge bar” que ocupa toda la planta baja de un edificio situado en la calle que conduce al teleférico de las pistas de esquí. En la parte delantera tiene una terraza cubierta y, en la trasera, un acceso secundario, que resultará clave para la intervención de los bomberos tras el incendio.
El local cuenta además con un sótano al que solo se accede desde la entrada principal, según muestran imágenes publicadas en redes sociales y en páginas de reseñas en los últimos años. Su capacidad total era de 300 personas, 40 en la terraza.
El pasado miércoles, muchos ciudadanos de Italia y Francia, cuyas fronteras se encuentran a menos de 80 kilómetros del municipio, se encontraban en el local para celebrar la nochevieja. Los asistentes a la fiesta eran en su mayoría personas de entre 16 y 30 años.
Fue en el sótano donde los investigadores suizos creen que se originó el incendio, una hipótesis respaldada tanto por los testimonios de varios supervivientes como por los vídeos difundidos en redes sociales. El espacio contaba con una barra con taburetes y varios barriles que hacían las veces de mesas. También había juegos como un billar y dardos, según muestran fotografías publicadas por usuarios en la web de reseñas Restaurant-Guru en los últimos años.
Es en el sótano donde se grabó el siguiente vídeo, que mostraría las primeras llamaradas que se produjeron en el local. En las imágenes se distinguen las columnas de la barra del bar —a la derecha de quien graba— y los tubos de ventilación del techo, en la parte superior del encuadre.
Las primeras hipótesis apuntan a que el fuego se originó por una bengala colocada sobre una botella de champán. Tal y como muestran vídeos promocionales del propio establecimiento, se trataba de una práctica habitual en las fiestas que se celebraban en el sótano del local.
La gente intentó escapar por esta escalera. Según se desprende de imágenes del local anteriores a la tragedia y de al menos un testimonio recogido por The New York Times, era la única salida del sótano. En una fotografía publicada en el portal Tripadvisor se aprecia con claridad la escalera, señalizada con el cartel de salida de emergencia.
La imagen, tomada desde el propio sótano, muestra una escalera en forma de reloj de arena, ancha en su inicio y cada vez más estrecha a medida que asciende. Como explicó uno de los supervivientes a la agencia EFE, era tan angosta que “podían pasar a la vez dos niños, pero no dos adultos”.
Las imágenes de otros vídeos grabados durante la noche muestran a numerosas personas tratando de salir por esa misma escalera. En varios de los vídeos difundidos en redes sociales se aprecia la virulencia de las llamas mientras los asistentes intentan abandonar el local. Incluso las puertas de salida resultan estrechas: las grabaciones de los testigos que ya habían conseguido salir del local muestran a varias personas atascadas en ellas o en los escalones de la salida mientras el interior está ardiendo.
Todos los testimonios coinciden en que, poco después de las primeras llamas, se produjo una fuerte explosión, lo que llevó inicialmente a pensar en un incidente relacionado con material pirotécnico. Sin embargo, según la última nota de prensa de las autoridades locales, lo más probable es que el fuego diera lugar a un fenómeno conocido como combustión súbita generalizada, que describe la transición repentina de un incendio en fase inicial a uno plenamente desarrollado. En ese proceso, las llamas cubren casi de inmediato toda la superficie combustible disponible. Como explicó una experta en incendios a la televisión suiza, el fenómeno se debe a la descomposición simultánea de los materiales combustibles.
Los bomberos, que llegaron al lugar pocos minutos después del inicio del incendio, tuvieron que acceder al local por las ventanas de la parte trasera.
Quedan todavía muchas incógnitas por resolver: si se estaba sobrepasando el límite de aforo o si las salidas de emergencia eran suficientes son quizás las más importantes para entender lo que ocurrió.
Mientras, las autoridades suizas han avisado de que serán necesarios varios días para la correcta identificación de los cuerpos de los más de 40 fallecidos. Los gobiernos de Italia, Francia y Alemania están colaborando con las autoridades suizas para saber el destino de sus ciudadanos que estaban en la fiesta. Todavía hay al menos ocho franceses y seis italianos de los que no hay noticias, además de decenas de hospitalizados.