Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

'Raptan' una obra de Oteiza para señalar el desamparo artístico de Euskadi

El 'rapto' de una escultura de Oteiza en el Museo de Bellas Artes de Bilbao y su posterior depósito en el ayuntamiento de la ciudad ha sido el primero de los gestos de la Asociación de Artistas Vascos, que ha decidido pasar a la acción "ante la falta de respuestas de los poderes públicos e instituciones a los artistas y la creación plástica". Junto a la denuncia de la desatención en la que convive, a su juicio, el hecho artístico en Euskadi, los artistas asociados pretenden expresar la dinámica de un arte vivo en la sociedad vasca.

Homenaje a Amalevich, una escultura de Oteiza, realizada en hierro en 1957, fue la obra escogida en la rocambolesca operación, practicada a la luz del día, durante el horario de visitas del Museo de Bellas Artes por la Asociación de Artistas Vascos (Euskal Artisten Elkartea). Los vídeos y otros materiales se encargaron de registrar esta simbólica liberación de una obra de arte entregada, a través del ayuntamiento, "al pueblo de Bilbao, su auténtico propietario".

Representantes de Euskal Artisten Elkartea (EAE) expusieron un amplio "pliego de descargo" de la experiencia recogida en un año de trabajo ante instituciones y poderes públicos, en una conferencia de prensa celebrada en la calle, en los alrededores del citado museo bilbaíno.

Las alternativas a los premios anuales Gure Artea, las propuestas de exposiciones y colaboraciones artísticas en los circuitos culturales promovidos por el Gobierno autónomo y el intercambio con artistas y obras de distintas comunidades han sido algunas de las iniciativas presentadas al Gobierno vasco, además de los contactos mantenidos con partidos políticos para la participación de los artistas en la gestión del Museo de Bellas Artes de Bilbao y otras instituciones artísticas.

"Ante la falta de respuesta total, las negativas y el silencio generalizado", EAE, que aglutina artistas de la comunidad autónoma y Navarra con la vocación de ejercer "de interlocutores válidos entre las instituciones, los artistas y el arte plástico", ha decidido pasar al terreno de la acción, revestida, a veces, de un carácter sorpresivo, de happening, y acorde siempre, subrayan, "con el compromiso adquirido con el trabajo, la obra y el entorno social. En esta misma línea de principios enmarcan los artistas asociados "la liberación" de la. obra de Oteiza del Museo de Bellas Artes de Bilbao, que en su opinión ejerce actualmente la exclusiva función de "almacén" de obras de arte ante el descuido y el postergamiento en el que mantiene sus valiosos fondos artísticos.

La Asociación de Artistas Vascos criticó duramente la gestión de los rectores del museo bilbaíno, que en su opinión adolece de "una falta de conciencia crítica y un espíritu casero y ridículo, de retaguardia respecto a las instituciones dedicadas al arte en cualquier pequeño país". En este sentido destacaron la falta de interés del mencionado museo y la mayoría de las instituciones vascas ante las nuevas generaciones de artistas, en contraste con la creciente valoración que acompaña al arte específico de comunidades y grupos, como es el caso del neoexpresionismo alemán, la vanguardia italiana o los llamados jóvenes salvajes suizos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de diciembre de 1983