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Nieva estrena en Las Palmas su versión de 'Casandra', de Benito Pérez Galdós

Dentro del programa de actos organizado por el Cabildo Insular de Gran Canaria con motivo de Iberoamérica-83, hoy, jueves, tendrá lugar en el teatro Pérez Gáldós de Las Palmas de Gran Canaria el estreno mundial de Casandra, de Benito Pérez Galdós, en adaptación de Francisco Nieva. La obra será interpretada por la compañía de María José Goyanes, bajo la dirección de José María Morera.

Sin duda alguna, estamos ante un hecho cultural de primer orden, ya que esta versión de Casandra es la primera que se presenta en nuestro país, y se ha querido que el estreno se haga en tierra natal de Pérez Galdós, ante su gente, lo cual, a juicio de María José Goyanes, "tiene mayor riesgo, si cabe, y más atractivo". Tanto Francisco Nieva, el adaptador y escenógrafo de la obra Casandra, como María José Goyanes han expresado su satisfacción por esta obra, que es "bellísima, y en la que, como en el resto de la obra galdosiana, se observa la lucha de dos cerebros y la relación amor-odio entre dos seres".En Casandra, Francisco Nieva ha rehecho el lenguaje galdosiano teniendo que imaginar cosas "muy madrileñas; no se olvide que soy un galdosiano acérrimo"; ha realizado una labor de copista, de inventor, consiguiendo llevar al verdadero Galdós a escena. Francisco Nieva explicó en su contacto con los informadores de Las Palmas que Casandra vio la luz como novela en 1905, después de El abuelo, dentro de un tipo de novela diferentemente dialogada producto del cruzamiento de la novela y del teatro. En 1910 se estrenó la primera versión de la novela en el teatro Español de Madrid; en ella Galdós olvidó posibilidades dramáticas rindiendo culto a unos efectismos algo desfasados.

Para María José Goyanes, la oportunidad de Casandra está fuera de toda duda, ya que "si en su momento no triunfó es porque Galdós se adelantó a la época. Galdós crea un nuevo tipo de mujer que constituyó una revolución para aquel momento".

Se recordó también que en 1935 la compañía de Ana Adamuz repuso Casandra en el mismo teatro madrileño, considerándose una obra impopular. "Las derechas se negaron a aceptar una versión tan cruda de la realidad española, se negaron a asimilar que el crimen quedase impune, y Galdás sufrió un gran fracaso".

Francisco Nieva ha insistido en que cuando se propuso hacer una nueva versión de Casandra tuvo que internarse en la obra de Galdós, "entonces encontré la obra hecha". La nueva versión ha supuesto para Nieva dar la vuelta a la obra, hasta tal punto que inicia la representación con el final de la novela. "Se llega a esa profunda psicología propia del autor, y la obra concluye con un gran baile. Todo Madrid baila para cerrar los ojos a los problemas religiosos, sociales y políticos que tiene planteados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de octubre de 1983