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Pena mínima para el guardia civil que mató a una manifestante antinuclear

El guardia civil autor del disparo que causó la muerte a la joven ecologista Gladys del Estal durante una concentración celebrada en Tudela el 3 de junio de 1979, con motivo de una jornada mundial antinuclear, ha sido condenado por la Audiencia de Pamplona a dieciocho meses de prisión menor y al pago de una indemnización a los familiares de la víctima de dos millones de pesetas.Según la sentencia, el guardia civil José Martínez Salas, junto a otros compañeros, recibió la orden de dispersar a las personas que se encontraban sentadas en una carretera que conduce a Tudela. Cuando la joven Gladys del Estal procedía a levantarse del suelo, a José Martínez se le disparó el subfusil, originándose un disparo que causó la muerte inmediata de la joven. La sentencia considera que el guardia civil es autor responsable de un delito de imprudencia temeraria, con resultado de muerte.

Los grupos ecologistas habían hecho público un comunicado días antes de la celebración del juicio, en el que consideraban «ridícula la valoración de los hechos como imprudencia temeraria», y resaltaban la gravedad de la situación de total indefensión de una persona que estaba manifestándose con todo derecho contra el uso de la energía nuclear.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de diciembre de 1981