Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Grave deterioro de la situación política colombiana

La situación colombiana se deteriora peligrosamente al compás del endurecimiento que Gobierno y guerrillas muestran en sus respectivas posiciones. El presidente Turbay Ayala reconoció ayer que la ley de amnistía para los guerrilleros había fracasado y anunció al Congreso que se mantendrá el estado de sitio en el país, vigente desde hace 31 años.

Las acciones guerrilleras, mientras tanto, crecen en audacia. El lunes, un comando urbano lanzó tres explosivos en el mismo jardín del palacio presidencial de Narino, en Bogotá contiguo a la sede del Parlamento. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el M-19 han lanzado en los últimos días una gran ofensiva en la zona campesina de Caqueta, al sur del país.

Turbay Ayala dijo en la sesión inaugural del Congreso que sólo doce guerrilleros se han acogido a la amnistía durante los cuatro meses que ha estado en vigor la ley, que expira hoy. Los grupos rebeldes que operan en Colombia consideraron desde el principio el proyecto gubernamental como "parcial" e "incompleto".

En las fuerzas armadas entre tanto, crece la intranquilidad por las crecientes pérdidas que sufren en los combates contra la guerrilla. Sólo en la última semana se calcula que han muerto veinticinco militares, entre oficiales, suboficiales y tropa. El desgaste militar y las dificultades muy graves de orden económico que afronta el país hacen que muchos analistas consideren seriamente la posibilidad de un golpe de Estado en Colombia.

"Es preferible haber perdido la batalla de la amnistía que haber destruido las bases morales del Estado", dijo Turbay en el Congreso, después de señalar el grave peligro de las últimas acciones guerrilleras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de julio de 1981

Más información

  • Turbay reconoce que la ley de amnistía a los guerrilleros ha fracasado