Las importaciones de carne arruinan la ganadería asturiana
El incremento de las importaciones de carne y la política lechera del Gobierno están hundiendo a los ganaderos asturianos, que se encuentran al borde de la ruina. En los últimos meses, la venta del ganado experimentó un descenso de cien pesetas en kilo, sin repercusión alguna para el consumidor.La Unión de Campesinos Asturianos (UCA-COAG) anunció recientemente la pérdida de 4.000 millones de pesetas durante este año, como consecuencia de las medidas tomadas por la Administración sobre los precios de la leche (véase EL PAIS de 9-1-1980).
El senador socialista Honorio Díaz y el diputado comunista Horacio Fernández Inguanzo presentaron sendas interpelaciones parlamentarlas al Gobierno ante la grave situación del campo asturiano, que se verá agravada con el ingreso de España en el Mercado Común.
La producción ganadera representa en Asturias el 75% de la producción final agraria. Esta región se encuentra en una perspectiva muy favorable, porque la demanda del consumo de productos alimenticios se dirigirá cada vez más hacia los alimentos de mayor contenido proteínico, entre los que destacan la leche y la carne de bovino.
Para el senador socialista Honorio Díaz, el aumento de las importaciones de carne y la inexistencia de planes ganaderos para la cornisa cantábrica conducen inexorablemente a la ruina de los campesinos. En Asturias, unas 60.000 familias viven del campo, cuyo descenso de renta es superior a la disminución de. la población, en términos absolutos. Por su parte, el diputado comunista Horacio Fernández Inguanzo ve como posibles soluciones el apoyo a cooperativas democráticas en transformación, la utilización de los montes comunales y la modificación de algunas dedicaciones en base a una ordenación de cultivos.


























































