Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La crisis en Asia central

"Europa debe estar preparada para defender su territorio", afirma el comandante de la OTAN

El comandante supremo de las fuerzas aliadas de la OTAN, el general norteamericano Bernard W. Rogers, intentó ayer desdramatizar la situación internacional creada por la invasión soviética de Afganistán, aunque insistió en que la Alianza Atlántica debía «estar preparada para ir a la guerra en defensa de su territorio».

El general Rogers, que sustituyó a Alexander Haig en el mando supremo militar de la Alianza Atlántica el mes de julio de 1979, expresó su confianza en que, finalmente, las SALT II sean ratificadas por el Senado de EEUU, así como en que prosperen las negociaciones con la URSS para la limitación de armas nucleares en Europa.Interrogado sobre cuales podrían ser los próximos movimientos de las tropas soviéticas en Afganistán, el comandante supremo de la OTAN reconoció que «no tenía ni idea». «Según mis informaciones, hay en Afganistán unos 60.000 soldados rusos y otros 25.000 ó 30.000 están cerca de la frontera. Creo que ya han cubierto su primer objetivo: instalar un Gobierno servil en Kabul y asegurarse el control de las principales ciudades, así como la dependencia del Ejército afgano. Pero ignoro completamente cuáles serán los próximos movimientos. Me parece inadecuado hacer especulaciones con una eventual entrada de tropas de la URSS en Pakistán o en Irán.»

Bernard Rogers se mostró satisfecho de la información previa recibida por la OTAN, aunque no pudo asegurar que los Gobiernos de las quince naciones miembros hubieran facilitado toda la información que tenían. Sin embargo, expresó su esperanza de que la OTAN cuente con un servicio de información propio eficaz. «Sabíamos que existía un movimiento de tropas soviéticas desde hace un mes», afirmó, «pero calcular cuál era su propósito es una cuestión de juicio.»

El militar norteamericano, que sirvió en Vietnam en el año 67, estimó que Afganistán no se convertirá en el «Vietnam soviético». «Las circunstancias son distintas», explicó, «los insurrectos afganos no están organizados ni tienen un santuario donde descansar y avituallarse.» Claro que, afirmó a continuación, ese santuario puede existir algún día.

El general Rogers pidió solidaridad interna -dentro de la OTAN y afirmó que dejar sin respuesta una agresión como la efectuada por la URSS era «alentar» nuevas agresiones en el futuro. Reconoció, sin embargo, que eran los Estados soberanos miembros de la OTAN los que debían adoptar medidas concretas. «Eso exige ciertos sacrificios, como están asumiendo los granjeros americanos», agregó.

Fuentes cercanas al Mercado Común señalaron ayer que casi con seguridad la CEE asumirá el compromiso de no abastecer a la URSS con los cereales denegados por Estados Unidos. Sin embargo, aún no ha sido adoptada ninguna decisión en cuanto a la supresión de la ayuda alimenticia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de enero de 1980

Más información

  • Bernard Rogers desdramatizó, sin embargo, en Bruselas la situación internacional