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Truffaut: "Tengo miedo de reflejar problemas actuales en mis películas"

Hoy se clausura la Semana Internacional de Cine de Barcelona

El director de cine francés François Truffaut ha estado veinticuatro horas en Barcelona con el fin de presentar sus dos últimas películas -L'amour a fuite y La chambre verte-, las cuales se han proyectado en la Semana Internacional de Cine de Barcelona, cuyas actividades concluyen hoy.

El cineasta francés ofreció una conferencia de prensa, en la que hizo una valoración de su carrera y profundizó sobre sus últimos trabajos, anunciando, asimismo, sus proyectos inminentes.«No tengo la suficiente confianza», señaló Truffaut, «en mí mismo para expresar problemas actuales a través de mis películas. Cuatrocientos golpes es una visión de mis catorce años. Jules et Jim la filmé cuando la guerra de Argelia y ésta no aparecía por ninguna parte. El mismo Fahrenhait 451 es una película de ciencia-ficción, pero que vuelve al pasado.»

Truffaut explicó su forma particular de recordar sus propios filmes: «La relación con mis películas», dijo, «es la misma que se tiene con los muertos que uno ha querido. Hay momentos en que estoy enfadado con mis películas. Incluso algunas de ellas las evito ver.» En este sentido se refirió a La peau douce, película «que me pone triste porque la actriz murió muyjoven».

Por el contrario, Truffaut se siente satisfecho de La noche americana. No es una película muy buería», explicó, «pero la quiero sentimentalmente. Es mi película familiar.»

Al hablar de L'amour a fuite, el cineasta francés anunció que se habían acabado las películas de su personaje Doinel. «Está», dijo, «demasiado visto. En L'amour a fuite se trató de hacer una película experimental. Para mí es muy importante haber podido filmar a los mismos artistas de películas hechas hace veinte años. Una suerte inaudita.»

Truffaut es el protagonista de La chambre verte, una historia basada en dos relatos de Heriry James y que presenta las reacciones de un hombre atormentado por el recuerdo de su esposa muerta. «Dirigirse a sí mismo», explicó Truffaut, «parece más sencillo, puesto que se pueden tomar decisiones a nivel de dirección que vienen del mismo actor. El único problema es que no sabes nunca si las tomas están bien, pero por algo tenía una gran confianza en Almendros, que hizo la fotografía. Creo, sin embargo, que el mejor actor hubiera sido Charles Dener, pero repetía demasiado y decidí hacerlo yo mismo.»

Las dos películas citadas fueron clasificadas por Truffaut como el fin de una etapa: «No sé cual, pero quizá podría ser el fin de mi etapa de películas "de velas" (refiriéndose a la gran cantidad de velas encendidas que aparecen en diversas escenas de La chambre verte). Con un candelabro en la mano el actor no puede caerse por la escalera, ni, por supuestp, dar un portazo. Las velas eran para mí como un vértigo. Ello influía en mis películas. Por ejemplo, me obligaba a una puesta en escena de tipo religioso. El amor debía tratarlo de manera casi religiosa.»

Entre otras cosas, Truffaut anunció que su próxima película transcurre durante la ocupación nazi de París. No será, sin embargo, un filme bélico, sino que narra -en una construcción similar a La noche americana- el ambiente de la gente del teatro. Los intérpretes los tiene en mente: Catherine Deneuve y Gerard Depardieu. La fotografía será de Almendros.

Las actividades de la 21.ª Semana Internacional de Cine de Barcelona concluirán esta tarde con la proyección de Viam et Sanguinem. Rapsodia húngara, de Miklos Jancsó. No es nada aventurado, sin embargo, señalar que la presencia de Truffaut, la proyección de sus dos últimos filmes y el homenaje a Néstor Almendros -sin olvidar los debates sobre la función del video y las relaciones cine-televisiónhan sido los elementos destacados de la semana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de octubre de 1979