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La polémica sobre el bable paraliza la puesta en marcha de la Academia de la Lengua Asturiana

En los medios políticos, académicos y culturales de Asturias está cobrando particular importancia la polémica sobre la manera de redescubrir o integrar el bable como elemento lingüístico esencial de esta comunidad autónoma. En parte debido a esta polémica no se ha podido constituir todavía la Academia de la Lengua Asturiana. José Manuel Vaquero, corresponsal de EL PAIS en Oviedo, amplía detalles del problema y sintetiza un trabajo sobre este mismo tema del catedrático de Filosofía Gustavo Bueno, en el que hace también referencias al catalán y al euskera.

Con la ausencia de tres de los ocho componentes y la negativa de uno de los asistentes a suscribir la aceptación del anteproyecto elaborado por la Consejería de Cultura del órgano preautonómico se celebró en Oviedo la primera reunión para la puesta en marcha de la Academia de la Lengua Asturiana.Cuatro de los ponentes -tres de ellos próximos a la asociación cultural y autonomista Conceyu Bable, o miembros de dicha asociación- aceptaron como base de discusión el proyecto de estatutos de la Consejería de Cultura y redactaron un escrito conjunto en el que afirman que la academia deberá realizar, fomentar y difundir el estudio de la lengua asturiana en todas sus variantes: trabajar en la capacitación de la lengua a fin de que, con el tiempo y libremente, pueda ser medio de expresión de la comunidad asturiana en todos los niveles y contribuir al mantenimiento de las diferentes variantes del bable. Finalmente aseguran que el ideario de la academia no debe pretender prescindir del castellano «como lengua de comunicación y solidaridad con los demás pueblos de España». Los firmantes son José Luis García Arias y Juan José Sánchez Vicente, fundadores de Conceyu Bable; Ana Cano y Lorenzo Novo Mier. Carmen Díaz Castañón mostró su desacuerdo con la pretensión de convertir el bable en medio de expresión a todos los niveles y con la pretensión de que la academia entienda en la formación del profesorado.

En su opinión, no hay necesidad alguna de llevar el bable a la escuela y considera, por otra parte, que la identidad de Asturias no tiene nada que ver con la lengua; es decir, que se puede ser regionalista y defender los intereses de Asturias en castellano, que es la lengua en la que piensan la mayor parte de los asturianos. Jesús Neira no asistió, después de manifestarse en contra del proyecto de creación de la academia. Tampoco estuvieron presentes María Josefa Cañellada, quien alegó motivos familiares, y Josefina Martínez, por causas desconocidas. Ante la polémica suscitada por la creación de la Academia de la Lengua de Asturias, el PSOE de Asturias difundió un comunicado de apoyo ala iniciativa del consejero socialista Atanasio Corte Zapico, en el que se afirma que este organismo satisface una vieja aspiración del pueblo asturiano y deposita su esperanza en que el bable sirva de vehículo «para la deseada recuperación de nuestra identidad regional». Conceyu Bable colocó carteles en las calles de Oviedo calificando de «antiasturianos» a quienes se oponen a la creación de la academia. Desde que Jesús Neira expuso sus criterios contra este proyecto ha recibido varias amenazas telefónicas que le exigían una rectificación pública.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de octubre de 1979