Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los profesionales del cine español ofrecen soluciones para la crisis

Una industria semiparalizada, con un índice de desempleo que llega al 70%, desorden administrativo, distribuidoras nacionales quebradas, películas españolas sin estrenar en las principales plazas, mientras las multinacionales son las principales beneficiarias del mercado español, ponen el cine nacional en trance de desaparecer, según el texto de un Manifiesto por el cine español, difundido por la Coordinadora del Movimiento de Defensa del Cine Español.Los españoles gastamos, en 1977, 16.000 millones de pesetas en las salas de cine, cifra que se eleva, en el presente año, a los 30.000 millones de pesetas, según, estimaciones del manfiesto, ya que los datos del control de taquilla se facilitan con año y medio de retraso. Pero el mercado español de cine, considerado el quinto del mundo en volumen de ingresos, proporciona a los productores españoles tan sólo el 29,76% de esos ingresos, cuando las cinematografías del Mercado Común obtienen para sus respectivos países ingresos entre el 50% y el 60%. Así, 11.192 millones de pesetas -de los 16.000 millones ingresados en taquilla durante 1977correspondieron a las películas extranjeras. El cine norteamericano, con casi 6.000 millones de pesetas, acapara el 32,48% de los ingresos totales del mercado, que se reparten las grandes multinacionales: CB Films, CIC, Warner, Incine y sus cinco filiales, United Artist Transamerica, Paramount, Universal, Metro y Fox.

Situación insostenible

El manifiesto afirma que los circuitos se encuentran saturados en contra del cine español, con un mercado claramente colonizado que conduce a una situación insostenible a corto plazo. En 1979 no se lograría rodar ni siquiera cuarenta películas, hecho que provocará la desaparición del cine español como industria. Los autores del manifiesto propugnan una serie de disposiciones inmediatas para «ayudar a que el cine español no muera este año». En primer lugar, una ley democrática del cine que defienda, sobre todo, la producción nacional y el pago por parte de la Administración de los 1.300 millones de pesetas que adeuda a los productores desde hace año y medio. Se pide volver a la cuota del «cinco por uno» para las distribuidoras de películas dobladas (cinco licencias para doblar películas extranjeras por cada película española distribuida), tal como se acordó en el congreso democrático, después de que la cuota del «dos por uno» (obligatoriedad de exhibir una película española por cada dos extranjeras) fue abolida el pasado día 1 por orden ministerial, al demostrarse inviable e incumplida por los exhibidores. El resto de las medidas que se solicitan con carácter urgente apuntan a liberar al cine español de los actuales impuestos e incrementar los del cine extranjero previa eliminación del canon de doblaje, establecer un nuevo sistema de créditos a la industria nacional, creación de un centro de cinematografía, protección al cortometraje español, reforma del viejo Reglamento de Espectáculos, nueva legislación para los convenios de coproducción, fomentar la exportación, imponer un canon de televisión por la emisión de películas dobladas, una cuota para películas españolas y garantizar coproducciones entre TVE y la industria privada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de septiembre de 1979