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Duras protestas de EEUU contra la Unión Soviética

El Gobierno norteamericano presentó una dura nota de protesta a la Unión Soviética por el «papel representado por los consejeros soviéticos» en Afganistán durante el secuestro y asesinato del embajador norteamericano en ese país, Adolph Dubs.La protesta norteamericana fue entregada al embajador soviético en Washington, Anatoli Dobrinin, por el subsecretario de: Estado, Warren Christopher.

Según la versión de la Casa Blanca, la policía afgana, dirigida por cuatro consejeros soviéticos, asaltó la habitación del hotel donde los secuestradores del embajador Dubs se habían refugiado con su rehén. Esa acción -sostiene Washington- se llevó a cabo pese a la suma cautela pedida por el secretario de Estado, Cyrus Vance, y provocó el asesinato del diplomático.

Ayer, tras la protesta norteamericana, la Unión Soviética desmintió, por medio de un despacho de la agencia oficial Tass, que sus asesores en Afganistán hayan intervenido directa o indirectamente en el crimen.

Nuestro corresponsal en Moscú, Ismael López Muñoz, informa que el embajador norteamericano en Moscú, Malcolm Moori, mantuvo también una entrevista con el ministro soviético de Asuntos Exteriores, Andrei Grorniko, para examinar el asunto.

Nuestro corresponsal señala que funcionarios de la embajada estadounidense presentaron posteriormente una protesta ante el Ministerio soviético por las «informaciones tendenciosas» enviadas desde Nueva York por el corresponsal de la agencia Tass, ampliamente difundidas por la televisión y los diarios de Moscú, en las que se culpó a la -Savak (policía secreta del sha), que según el corresponsal soviético ha sido «creada por la CIA», del asalto contra la embajada de Estados Unidos en Teherán.

En cuanto al asesinato de Dubs, Tass afirmó en su último boletín de ayer que las informaciones norteamericanas sobre la responsabilidad de los consejeros soviéticos en Afganistán constituyen una «maniobra de diversión».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de febrero de 1979