Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los cuatro grandes acuerdan continuar la distensión con la URSS

Jimmy Carter, Valery Giscard d'Estaing, Helmut Schmidt y James Callaghan, primeros mandatarios de las cuatro potencias occidentales (EEUU, Francia, República Federal de Alemania y Gran Bretaña), están dispuestos a mantener dos objetivos prioritarios en su política conjunta: proseguir el proceso de distensión con la Unión Soviética y lograr una estabilización en el equilibrio en el planeta.

Estos dos objetivos fueron señalados especialmente por el presidente francés, Giscard d'Estaing, al resumir para la opinión pública mundial las dos jornadas de conversaciones mantenidas entre él y sus tres huéspedes.La cumbre de Guadalupe entre los cuatro líderes ha representado, en palabras del primer ministro británico, una «identidad de los objetivos» y sólo algunas diferencias en el hincapié con que éstos deben ser cumplidos en los próximos años.

Al final de las discusiones cuatripartitas, los dosjefes de Estado y dos jefes de Gobierno hicieron por separado unas breves declaraciones pero se negaron a someterse a preguntas de los varios centenares de periodistas de todo el mundo que han acudido a Guadalupe.

Los cuatro políticos coincidieron prácticamente en sus exposiciones de los temas tratados, así como del ambiente de amistad y «franca discusión en profundidad » de todos aquellos temas que afectan a la estrategia global de Occidente.

Giscard informó que debido a ser una reunión informal, sin agenda previa, no,se habían tratado temas económicos o monetarios. La próxima ocasión que los cuatro líderes tendrán para tratar estos asuntos, junto con Japón, Italia y Canadá, será el mes de junio en la cumbre de Tokio.

Acuerdo total

En las cuestiones que se pueden calificar de «importancia global» para los intereses del mundo occidental representado en las personas de Giscard, Carter, Callaghan y Schmidt, las conversaciones SALT, la normalización de relaciones entre EEUU y China y el desarme fueron prioritarios y se tradujeron, al menos en público, en un acuerdo completo por parte de todos.

Especialmente Callaghan y Schmidt se mostraron en completo acuerdo con las negociaciones mantenidas por Carter con los soviéticos para la limitación de armas nucleares (SALT II) y prometieron suapoyo en la fase de ratificación del tratado cuando sea firmado en fecha próxima.

Los cuatro líderes de Occidente reafirmaron en público lo que desde el viernes ha sido también la insistencia de sus portavoces de prensa: la importancia de la normalización de relaciones entre Estados Unidos y China y el hecho de que ello no supone un detrimento en el interés de Occidente por la distensión con la URSS.

En un examen de la situación global, el presidente Carter, y con él coincidieron los demás, opinó que «la presente estabilidad del mundo ha mejorado respecto a la existente años atrás», a pesar de que todavía quedan varios puntos «muy problemáticos y conflictivos».

Francia y la RFA coincidieron en la necesidad de esforzarse por alcanzar una reducción en los ar mamentos de las dos alianzas eu ropeas (la OTAN y el Pacto de Varsovia), y todos apoyaron la iniciativa francesa de convocar una conferencia.

El presidente norteamericano expresó también el compromiso de los cuatro para «aliviar las tensiones» que existen en algunas regiones del mundo, y en concreto los líderes revisaron los acontecimientos en Irán, Turquía, Pakistán, Africa central y meridional, así como el de aumentar las relaciones entre los países industrializados y aquellos en vías de desarrollo.

El canciller Schmidt resumió el tema central de la cumbre diciendo que se había alcanzado «un acuerdo global sobre la necesidad de estabilizar el equilibrio del mundo y continuar con la distensión con la Unión Soviética.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de enero de 1979

Más información

  • Termina la "cumbre" de Guadalupe con identidad de objetivos