Polémica internacional en torno al Mundial de Fútbol

A medida que se acerca la fecha de inauguración del Mundial de Argentina no decrece la polémica sobre la posibilidad de un boicot al mismo. En Francia, un numeroso grupo de importantes intelectuales se han constituido en una asociación, que responde a las siglas de COBA, para solicitar de todos los países democráticos el boicot. Amnesty International y los montoneros, en cambio, se encuentran entre otros muchos partidarios de la celebración del campeonato, con el fin de que ello ayude a que la opinión pública tenga mayor conocimiento de la realidad argentina.

«No fútbol entre los campos de concentración: boicot al Mundial» es el lema del COBA (Comité Organisateur du Boycot a Argentine-78). Su petición ha encontrado algún eco en varios países, y el tema ha sido discutido en los parlamentos. No obstante, el propósito del COBA no parece tener mucho futuro. La posibilidad del boicot ha sido hasta el momento rechazada por todos los países que se lo han planteado, y no cabe la menor duda de que, si no surgen acontecimientos de excepcional importancia, de aquí a la fecha marcada para el comienzo, el Mundial se celebrará.Amnesty International ha emprendido otra batalla, que se resume también en un lema: «Fútbol sí, tortura no». Amnesty international ha expresado su deseo de que el Mundial se lleve a cabo para que sirva como medio de que la opinión pública internacional llegue al conocimiento de la realidad de Argentina. La propaganda es el peor enemigo de la tortura, afirma Amnesty International, y por ello solicita a todas aquellas personas que van a acudir al Mundial, sea como participantes, periodistas o simples aficionados, que indaguen sobre la realidad argentina y que después la difundan a su regreso a los países de origen.

El Movimiento Peronista Montonero -la guerrilla más fuerte y organizada de Argentina- hizo recientemente una aparición en México, y solicitó lo mismo que Amnesty International. «Este partido lo ganará el pueblo» es el lema de los montoneros. Al propio tiempo, aseguraron que su organización no tiene ningún interés en provocar incidentes en el curso de la competición, porque precisamente está interesada en que todo se desarrolle con normalidad.

Los amigos del boicot afirman que la Junta Militar argentina tiene preparado el control sistemático de todos los periodistas y aficionados que acudan al Mundial. No parece fácil conseguir esto. Por su parte, el Ente Autárquico -organismo creado por la Junta Militar para organizar el Mundial- asegura que el interés del Gobierno argentino es el mismo que exponen Amnesty International y los montoneros: que el Mundial se celebre y que la opinión pública conozca la verdad del país. Frecuentemente, los responsables del Ente Autárquico han explicado que la Junta Militar aceptó el compromiso del Mundial -adquirido por Argentina antes del golpe de Estado- precisamente porque querían utilizarlo como medida publicitaria.

Hoy, el vicepresidente del Ente Autárquico, contraalmirante Carlos Alberto Lacoste, concede en Madrid una rueda de prensa en, la que se tratarán estos temas. Es de esperar que defienda la misma tesis expuesta en otras ocasiones, y que recogemos al final del párrafo anterior. Sin embargo, ese deseo de dar publicidad a una situación que, según el Ente Autárquico, no responde a la imagen que se tiene en el exterior, contrasta con la negativa de acreditación a algunos periodistas. En España se ha dado el caso de Cambio 16, revista prohibida en Argentina por la Junta Militar. Cambio 16 deseaba acreditar un redactor, y el Ente Autárquico le negó la credencial. La medida no casa con ese proclamado propósito de hacer publicidad sobre la verdad argentina. El contraalmirante Lacoste tendrá hoy oportunidad de explicar ante la prensa madrileña el porqué de esa negativa. Por otra parte, tampoco está descartada una aparición en España del Movimiento Peronista Montonero para explicar su postura ante el Mundial, como ya hiciera en México.

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