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El Prado se resigna a pagar sin ayudas los 12 millones que cuesta el bicentenario

El Patronato del museo aprueba un plan que combina exposiciones estrella con actividades culturales y ciudadanas por todo el territorio español

Desde la izquierda, José Pedro Pérez Llorca, José Guirao y Miguel Falomir, ayer, en el Museo del Prado, en Madrid.rn rn rn
Desde la izquierda, José Pedro Pérez Llorca, José Guirao y Miguel Falomir, ayer, en el Museo del Prado, en Madrid.

Cuando los reyes inauguren la exposición Museo del Prado 1819-2019 el 19 de noviembre y los fuegos artificiales iluminen el edificio de Villanueva y Moneo, arrancará todo un año de festejos culturales y ciudadanos diseñados para celebrar el 200 aniversario de uno de los museos más importantes del mundo. El coste rondará los 12 millones de euros, una cantidad que, en contra de lo deseado por su director, Miguel Falomir, saldrá de los presupuestos ordinarios del museo (80%) y de aportaciones privadas (20%). La aportación extraordinaria del Estado será de cero euros porque, según explicó ayer el ministro de Cultura, José Guirao, “en los presupuestos del anterior gobierno no se incluyó ninguna partida para ello”.

La colaboración será en especias, no en dinero, añadió en la presentación que siguió a la reunión del Patronato. Y para ello ponen a disposición del museo la red de teatros, auditorios nacionales o fondos documentales sobre cuyos escenarios se podrán presenciar actuaciones y conciertos vinculados a la historia del Prado. “Nos vamos a involucrar”, precisó Guirao, “celebrando el pasado y el presente del museo acercándolo a los ciudadanos de toda España”.

El calendario que se pone en marcha el 19 de noviembre es en realidad el del 199 cumpleaños del museo ya que abrió sus puertas el 19 de noviembre de 1819, según recordó el presidente del Patronato, José Pedro Pérez Llorca. Habrá un centenar de actividades, algunas de ellas efímeras, que se podrán disfrutar en 30 ciudades de todas las comunidades autónomas, en Ceuta y en Melilla. El presidente del patronato precisó también que el tema del presupuesto se acordó con la anterior administración: “Nosotros dijimos que asumiríamos el coste del bicentenario a cambio de que ellos afrontaran las obras del Salón de Reinos (unos 40 millones). Ahora habrá que esperar”.

De describir las líneas esenciales del contenido del programa se ocupó Miguel Falomir. Todo estará vinculado a otras dos efemérides relacionadas con la pinacoteca: el 150 aniversario de la nacionalización de las colecciones reales y los 80 años desde el retorno de los fondos del museo que fueron evacuados durante la guerra civil. “Es un programa ambicioso y variado que intensificará la relación de los museos principales del mundo con la sociedad. De ser la colección privada de una familia ha pasado a convertirse en el mayor activo de la cultura española”, afirmó.

Entre los hitos artísticos destacados por el director se encuentra la exposición con la que se abre el programa: Museo del Prado 1819-2019. Comisariada por Javier Portús, relacionará obras llegadas al museo desde los primeros tiempos de su fundación hasta su influencia en grandes artistas del arte moderno y contemporáneo como Manet, Renoir, Sargent, Picasso, Miró, Gris, Saura, Motherwell o Pollock.

Siglos de Oro

Otro de los platos fuertes llegará el 23 de marzo de 2019 y tiene que ver con el 150 aniversario de la conversión del museo en centro nacional. Comisariada por Javier Barón, la muestra girará en torno a una obra encargada por Sagasta para ser expuesta expresamente en el Prado: Los fusilamientos de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga (1868), de Antonio Gisbert. La espectacular pintura histórica reivindica la nobleza del liberal José María Torrijos y de sus compañeros fusilado sin juicio previo por orden de Fernando VII.

Un tercer hito destacado relaciona los Siglos de Oro español y holandés a partir de obras maestras mundialmente conocidas de Velázquez, Rembrandt, Vermeer, Ribera o Frans Hals. Comisariada por Alejandro Vergara, se realizará en colaboración con el Rijksmuseum de Ámsterdam.

Goya, Bartolomé Bermejo, Fra Angelico o Giacometti serán otras de las grandes estrellas del arte que irán desfilando a lo largo del año. Pero el director del Prado se muestra especialmente satisfecho con la muestra del 22 de octubre y que está centrada en la obra de dos grandes mujeres artistas: Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana. Organizada por Leticia Ruiz, describirá la personalidad artística de dos mujeres consideradas como las más notables del mundo occidental. A partir de 60 cuadros se podrá ver como ambas rompieron con los estereotipos que la sociedad adjudicaba a las mujeres en relación con el arte de la pintura.

Aparte de las exposiciones de relumbrón internacional (se espera que el turismo cultural aumente a lo largo del año), los responsables del programa recalcan la importancia de las obras que se podrán ver en escenarios fuera de Madrid. Por destacar uno en concreto, Miguel Falomir anuncia que el próximo verano, una obra de Rafael, el pintor favorito de Dalí, se podrá ver en el museo de Figueras consagrado al maestro de Cadaqués. En muchas calles de diferentes ciudades se recrearán y proyectarán obras míticas del Prado y piezas maestras que se encuentran en los almacenes saldrán de gira por España. A lo largo del año, ninguna pintura de la colección permanente será prestada por el museo a otras pinacotecas extranjeras, de manera que el visitante pueda disfrutar de la colección al completo. Habrá congresos y ediciones especiales sobre la historia del museo en un año en el que el escritor Antonio Muñoz Molina dirigirá la cátedra del Prado.

Aguas, musas y cornisas

El festivo arranque de las celebraciones del Prado se ha enturbiado estos días por la difusión de la existencia de corrientes subterráneas de agua bajo el edificio que alberga el museo y del mal estado de las cornisas de las fachadas. Tanto el director, Miguel Falomir, como el presidente del Patronato, José Pedro Pérez Llorca, precisaron ayer que, con ambos problemas se han seguido las instrucciones de los técnicos. “Este es un edificio de más de 200 años construido sobre unos arroyos. Se han tomado las medidas adecuadas para controlar las humedades y en ello seguimos trabajando. Lo mismo ocurre con las cornisas. Hemos empezado la obra cuando los especialistas nos han avisado de que su estado podía resultar peligroso”, remató Falomir.

Otra de las incógnitas afecta a la futura ampliación del Salón de Reinos, diseñada por Norman Foster, un destino que parece estar en estos momentos en manos de las musas, criaturas mitológicas citadas varias veces por el presidente del Patronato. “Disponemos de un millón de euros para el desarrollo del plan”, precisó Pérez Llorca. “Pero el resto depende de los futuros presupuestos”. O de las musas.

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