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La justicia reabre el caso de la muerte de la ex mujer de Bertrand Cantat

El exlíder de Noir Désir asegura que quiere declarar ante los investigadores

Feministas colocan posters con la imagen de Marie Trintignant ante el concierto de Cantat en Lyon en marzo
Feministas colocan posters con la imagen de Marie Trintignant ante el concierto de Cantat en Lyon en marzo NurPhoto via Getty Images

Esta debía ser la semana del gran regreso a París de Bertrand Cantat. El concierto programado el jueves 7 en la sala Zénith debía reconciliarle con la capital, sobre todo después de que uno de sus escenarios míticos, el Olympia, cancelara el mes pasado las dos citas que tenía acordadas. Pero el mismo pasado oscuro de violencia contra mujeres que ha provocado la cadena de suspensiones de conciertos como el del Olympia y festivales este año, es el responsable del nuevo quebradero de cabeza que ocupará buena parte de sus pensamientos estos días al exlíder de Noir Désir. La fiscalía de Burdeos ha confirmado este lunes que ha decidido “revisar” la investigación sobre la muerte de su exmujer, Krisztina Rády, en 2010, calificada en su momento como suicidio y sobre la que ahora planean nuevas dudas, aunque la justicia descarta a priori que existan pruebas contundentes que puedan cambiar las conclusiones del informe. El cantante ya ha manifestado su deseo de aclarar toda la situación.

La muerte de Rády, con la que Cantat tenía dos hijos, llegó en un momento muy complicado para el artista. El exlíder de Noir Désir había vuelto a vivir en la casa que compartía con Rády antes de dejarla por la actriz Marie Trintignant, a la que acabó matando a golpes durante una disputa en un hotel de Vilna en 2003. Tras cumplir apenas la mitad de los ocho años de cárcel a los que fue condenado, Cantat se instaló de nuevo con Rády, aunque ambos hacían vidas separadas. Según una investigación de la periodista de Le Point Anne-Sophie Jahn, autora del libro Los siete pecados capitales del Rock sobre los excesos de las estrellas de la música, Rády fue clave para que el cantante recibiera una condena menos dura que los 15 años que pedía la fiscalía lituana.

El 10 enero de 2010, Rády, de 41 años, apareció ahorcada en la primera planta de la casa que compartía con Cantat, que dormía en el sótano de la vivienda. La investigación concluyó que se trató de un suicidio, y hasta hace unos meses la historia apenas fue puesta en duda. Sin embargo, a finales de año, en plena oleada feminista del movimiento de denuncia #MeToo y coincidiendo con el nuevo disco en solitario de Cantat y la gira que emprendió en enero, varios reportajes, especialmente los de Jahn, empezaron a arrojar dudas sobre el papel del artista en la muerte de su exmujer. La justicia ha decidido ahora volver a revisar el caso.

“Hay elementos que va a haber que verificar, pero ello no debería poner en cuestión la primera investigación, que dio lugar a que se archivara el caso por ausencia de infracción”, dijo a la Agencia France Presse la fiscal de Burdeos, Marie-Madeleine Alliot.

Según adelantó el dominical Journal du Dimanche, una mujer ha sido clave en este nuevo requiebro del pasado de Cantat. Se trata de Yael Mellul, antigua abogada de la última pareja sentimental de Rády y presidenta de la asociación feminista Femme et Libre. En enero, Mellul, especializada en casos de violencia contra mujeres y que también es citada en el libro de Jahn, denunció ante la fiscalía de Burdeos el papel que considera jugó en el suicidio de Rády la violencia física y las presiones psicológicas a las que afirma le sometía Cantat. La abogada también mencionó, de acuerdo con el JDD, los mensajes presuntamente intercambiados con los otros miembros de Noir Désir y que demostrarían, afirma, que ellos eran conscientes del peligro que corría la exmujer de Cantat.

Mellul fue interrogada por la policía el 23 de mayo. “Durante cuatro horas y media, los investigadores me preguntaron por elementos de los que yo tenía conocimiento. Especialmente, me preguntaron si los exmiembros de Noir Désir podrían hoy decir la verdad si antes mintieron durante la primera investigación”, relató la abogada al dominical. “Les expliqué que, en un contexto de liberación de la palabra, el momento también ha llegado para que ellos liberen su conciencia”. Según explicó, los agentes le propusieron presentar una denuncia y eso es lo que ella hizo, contra Cantat “por violencia que derivó en muerte sin intención de provocarla”, dijo.

El artista no ha tardado en reaccionar. Su abogado, Antonin Lévy, ha asegurado que es el cantante el que quiere declarar para zanjar el caso de una vez. “Bertrand Cantat reclama desde hace semanas ser interrogado de una vez. Esta enésima denuncia está fundada en mentiras y acabará archivada, como todas las precedentes”, sostuvo en declaraciones reproducidas por la Agencia France Presse.