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El rescate del gran heterodoxo español

Utrera, pueblo natal del Abate Marchena, recupera al anticlerical, propagandista en la Revolución Francesa y traductor de Voltaire y Rousseau en el 250º aniversario de su nacimiento

Vista de Utrera (Sevilla), desde el castillo.
Vista de Utrera (Sevilla), desde el castillo.

José Marchena fue el gran heterodoxo español: hereje, anticlerical, radical, revolucionario y un fantasma de nuestra Historia. Su vida se resume en un vértigo de epopeya novelesca: estuvo a punto de ser guillotinado por Robespierre en la época del Terror de la Revolución Francesa; fue el traductor al castellano de Rousseau, Voltaire o Montesquieu; destacó como afrancesado durante la Guerra de la Independencia y sufrió luego el exilio; introdujo las ideas liberales más avanzadas en la España de Fernando VII y fue perseguido por la Inquisición por su ‘afición’ a la lectura de obras prohibidas. A pesar de esta vida en primera línea de su época, el descrédito que sufrió por parte de eruditos como Marcelino Menéndez y Pelayo lo estigmatizó condenándolo al olvido.

Ahora, en el 250º aniversario de su nacimiento, su pueblo natal de Utrera en Sevilla dedica su año cultural a reivindicar la obra y la figura de un personaje que merece el rescate por su relevancia en la historia cultural de España. El intenso programa contará con ciclos de conferencias, una exposición sobre el personaje, el montaje de su obra teatral Polixena, un ciclo de artes escénicas en torno a Moliére del que Marchena tradujo varias de sus obras, conciertos de música de época e incluso la creación de un jardín de Rousseau. El programa evocará la España del Siglo de las Luces con recreaciones históricas de los salones de tertulias que frecuentó el escritor, como el de madame de Staël o el de Teresa Cabarrús, donde se recuperará además la gastronomía histórica del momento aprovechando la tradición repostera de Utrera. “Queremos rescatar a nuestro paisano y colocarlo en el lugar que merece después de tantos años de olvido. Utrera quiere ser un lugar de referencia cultural reivindicando a esta gran personaje”, explica el alcalde de Utrera, José María Villalobos.

Alocución de Marchena en Francia.
Alocución de Marchena en Francia.

José Marchena (Utrera, Sevilla, 1768-Madrid, 1821) fue poeta, ensayista, dramaturgo, periodista, erudito e historiador de la literatura española y traductor. Fue conocido como el Abate Marchena, aunque en realidad nada tenía que ver con la carrera eclesiástica. Se trata de un apelativo con intención sarcástica por sus ataques a la Iglesia y las persecuciones que sufrió por parte de la Inquisición. De hecho, esa es la razón de su primer exilio a Francia en abril de 1792 cuando por sus escritos en “El Observador” es denunciado por el Santo Oficio. Ya había escrito una “Oda la Revolución Francesa”, considerada una de las primeras obras de propaganda revolucionaria española creada en España.

Marchena se instala en Bayona con otros exiliados españoles y participa en los comités revolucionarios destacando como impulsor de la maquinaria propagandística revolucionaria francesa que introduce clandestinamente en España evitando el “cordón sanitario” en la frontera.

Sin embargo, Marchena también sufrirá los excesos de la Revolución cuando el jacobino Robespierre llega al poder. El autor español es un girondino que ingresará en la cárcel de la Conciergerie en la época más sangrienta del Terror, aunque conseguirá librarse de la guillotina cuando cae Robespierre.

Un personaje de novela

Este atrabiliario español ahora felizmente recuperado ha sido personaje literario. Galdós se inspiró en él para su novela El audaz y aparece en los Episodios Nacionales, además de en obras de Blasco Ibáñez y de Baroja. Carpentier lo elige en El siglo de las luces y Pérez Reverte en Hombres buenos crea el trasunto del abate Bringas.

Con el ascenso de Napoleón Marchena se convierte en secretario del general Murat en el séquito del rey José Bonaparte en España durante la Guerra de la Independencia. Es el regreso de Marchena a su patria tras años de exilio. Sin embargo, con la derrota de Napoleón tendrá que huir otra vez por afrancesado. En los últimos años de su vida, continúa como agitador político del primer liberalismo hasta que con el Trienio Liberal en 1820 regresa de nuevo a España. Morirá en la miseria en el Madrid de 1821.

Marchena fue prácticamente borrado de la Historia de España. Menéndez y Pelayo rescató su obra llevado por la admiración que le provocaron sus erudiciones, aunque también lo condena con un durísimo retrato crítico en su Historia de los heterodoxos españoles: “Propagandista de impiedad. (…) Corruptor de una gran parte de la juventud española, sectario intransigente y fanático. (…) El viento de la incredulidad, lo descabellado de su vida, la intemperanza de su carácter, en que todo fue violento y extremoso, inutilizaron en él admirables cualidades nativas”.

En buena parte, la contralectura que supuso la biografía de Juan Francisco Fuentes sobre este girondino español y el rescate de José Manuel Fajardo en La epopeya de los locos españoles en la Revolución Francesa han ayudado a su incorporación con naturalidad en la historia de nuestra cultura. Alberto Romero Ferrer, profesor de la Universidad de Cádiz y editor del libro colectivo Sin fe, sin patria y hasta sin lengua: José Marchena (Renacimiento), explica el interés de investigadores actuales en este propósito que este año se materializará en Utrera: “Hay que compensar aquellos retratos desafortunados a todas luces, y paliar con ello una injusticia histórica que había relegado a este excéntrico hombre de letras, en el mejor de los casos, a los terrenos de la heterodoxia”.