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La prórroga de los Presupuestos Generales deja el IVA del cine en el 21%

El Gobierno prometió la reducción del impuesto sobre las entradas a las salas pero depende de la aprobación de las cuentas públicas para 2018

Colas ante los cines Renoir Princesa, en Madrid.
Colas ante los cines Renoir Princesa, en Madrid.

El cine español ya se ha hartado de pedir la rebaja del IVA del 21% sobre la entrada a las salas. Sin embargo, tendrá que esperar más. Y eso que en septiembre el Ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, llegó a prometerla y presumir de ella. “Espero que me digan algo amable en San Sebastián”, afirmó poco antes de visitar el festival de cine. Pero la reducción del impuesto al 10% va incluida en los Presupuestos Generales del Estado para 2018, que el Ejecutivo de momento no ha conseguido aprobar por falta de apoyos. Así que el Gobierno se ha visto obligado a prorrogar desde hoy lunes los de 2017, donde rebajó el IVA a los "espectáculos en directo" y dejó fuera al cine. 

La prorrogación se activó automáticamente hoy lunes y las cuentas públicas de 2017 se mantendrán en vigor hasta que el Congreso saque adelante los presupuestos de 2018. Mientras, por tanto, sobre cada entrada al cine seguirá gravando el IVA al 21%. Además de su rebaja al 10%, el proyecto de ley también incluye una reducción del IRPF para las rentas más bajas. Dada la minoría de 137 diputados del PP en la Cámara Baja, y en un contexto de un parón en las negociaciones por el desafío independentista en Cataluña, el Ejecutivo no ha logrado, al igual que en 2016, es decir, por segunda vez consecutiva, aprobar los Presupuestos Generales del Estado antes de que terminara el año.

El Gobierno de Mariano Rajoy subió el IVA para la gran mayoría de actividades culturales —excepto los libros de papel, entre otros— en 2012 del 8% al 21%, una de las tasas más altas de Europa. Desde entonces, representantes de las distintas artes denunciaron la asfixia que aquella medida suponía para sus cuentas, ya dañadas por la crisis y la bajada de público, y el riesgo de que muchas salas y empresas del sector cerraran. Unas 400 pantallas de cine han desaparecido a lo largo de cinco años de ivazo, entre otros ejemplos. De ahí que la reducción del IVA se convirtiera casi de inmediato en el principal caballo de batalla de la industria cultural.

En 2014, el Gobierno rebajó el impuesto solo sobre la compraventa de obras de arte. Mientras, el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, empezó a declarar que "el IVA cultural no existe", la misma frase que repitió Méndez de Vigo en los últimos años. Finalmente, ante la presión de la oposición y del sector cultural, los Presupuestos para 2017 incluyeron la rebaja al 10% para los espectáculos en directo, de teatro a danza, de tauromaquia a conciertos y festivales. La exclusión del séptimo arte indignó entonces a sus representantes y muchos la interpretaron como otro indicio de la hostilidad del Ejecutivo hacia el cine español. La noticia de su reducción fue recibida como un alivio, aunque tardío. El retraso, por ahora, se prolonga.