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El cine argentino abre otro frente de conflicto a Mauricio Macri

Actores y directores llaman a defender el Instituto de Cine ante el despido de su director

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La convocatoria en las puertas del instituto fue masiva. EFE

A los conflictos que enfrenta al gobierno de Mauricio Macri con docentes, investigadores y trabajadores se debe sumar uno más. La comunidad artística de Argentina se manifestó en alerta luego del despido de Alejandro Cacetta de su cargo de director del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), dicho en términos más llanos, el organismo gracias al cual se filman en Argentina casi 200 películas al año. El apoyo a Cacetta fue unánime, tanto por parte de actores y directores como de las autoridades del ministerio de Cultura, quienes le pidieron que firme la dimisión con el argumento de que no enfrentó supuestos casos de corrupción en el organismo. Sin embargo, ambas partes denuncian que existen otros intereses detrás de la figura de quien hace pocos días presentó una nueva edición del BAFICI. En su lugar queda Ralph Haiek, quien tiene alguna experiencia en televisión, no así en cine.

La preocupación de la comunidad artística los llevó a realizar una convocante manifestación en las puertas del instituto este lunes, pero comenzó en enero de 2016, cuando mediante un decreto Macri derogó aspectos centrales de la Ley de Medios diseñada y sancionada durante el kirchnerismo. La nueva letra, denominada ley de convergencia, está en proceso de redacción, aunque denuncian que sólo pudo verla un puñado de empresarios. Eso dice el diputado por Buenos Aires, Julio Raffo, autor de la ley de cine. Con el régimen actual, el INCAA se autofinancia a partir de dos herramientas clave: un impuesto del 10% a las entradas de cine y un impuesto a los servicios de comunicación audiovisual que obliga a los licenciatarios de señales públicas al pago del 0,5% de sus ingresos publicitarios y representa el 60% de los ingresos del instituto.

"No hacemos cine con los impuestos"

Darío Grandinetti. Actor

El cine nacional está siendo amenazado por la intención de quitar los recursos genuinos con los que el cine se alimenta. No hacemos cine con los impuestos ni el dinero de los jubilados sino con lo que genera el cine. No le estamos pidiendo dinero a nadie, simplemente que no nos quiten el nuestro. Si esto ocurre, veremos reducido el cine argentino a 10 o 15 películas por año (en la actualidad son casi 200). Es similar a lo que pasó en España cuando se unieron las dos cadenas de TV que daban dinero para el cine y se filmó la mitad.

Uno de los actores que lleva adelante el reclamo es Leonardo Sbaraglia, quien en diálogo con EL PAÍS se esforzó en aclarar que “mucha gente cree que el cine le quita presupuesto a los jubilados, la educación y las obras públicas. No es así: el cine argentino se financia de una manera muy buena y eso hizo que tenga la sustancia, consistencia, presupuesto y posibilidad de crecer. Si esto no fuese así muchas películas, la mayoría, no serían posibles, porque son muy pocas las películas argentinas que tienen la posibilidad de contar con una gran distribuidora o productora que puedan sostenerlas y garantizarles un financiamiento”.

“Lo que puede pasar ahora, que quieren derogar dos artículos para sacar el canon que pagan las empresas es similar a lo que ocurrió con otras transferencias de ingresos que hizo este gobierno, como eliminar algunas retenciones a la exportación”, opinó, y completó: “Era interesante lo que estaba ocurriendo en el INCAA. En este gobierno hubo muchísimos cambios radicales en relación al gobierno anterior. Justamente, algo que era muy interesante es la transición amable y coherente con las cosas buenas que se habían hecho en el INCAA en todos estos años. Uno desearía que eso ocurra en todos los campos, la ciencia, la educación y las obras públicas, y si hay acusaciones de corrupción, que se investiguen y se lleven a cabo, eso lo apoyo completamente en todos los campos. Pero ahora no sabemos que va a pasar”.

"Quitar la autarquía es impedir voces originales"

Rafael Spregelburd. Actor y director

La ley de cine de Argentina era ejemplar en todo el mundo. Como todo esto se está vendiendo a intereses extranjeros muy grandes lo que se pide es lo que hasta la propia Unesco recomienda: que los Estados generen un proteccionismo de sus voces plurales. Quitar la autarquía es impedir que estas voces sigan siendo originales, democráticas, individuales y generadas por el propio pueblo. Lo curioso es que este gobierno neoliberal está cerrando una de las industrias que genera trabajo y sus propios recursos con un modelo ejemplar.

El propio ministro de Cultura, Pablo Avelluto, explicó a este diario que su cartera “puso en conocimiento de la Oficina Anticorrupción siete legajos documentales vinculados con publicidad, asignación de recursos para obras, traslados, publicaciones y alojamientos conteniendo presuntas irregularidades en el seno del INCAA” e intentó calmar los ánimos al confirmar que “el financiamiento del INCAA será el mismo con el que cuenta hasta ahora. Es decir, el que prevén las leyes”. En cuanto a la salida de Cacetta, explicó que “no se animó a meterse con los bolsones de irregularidades que subsisten”. Y entendió que “las razones de algunas reacciones creo que hay que buscarlas más en prejuicios políticos, ideológicos o culturales con respecto al gobierno de Cambiemos que en hechos concretos. No hay ninguna declaración, ningún informe, ni siquiera indicio alguno que sugiera que el gobierno imagina siquiera limitar el fondo de fomento y el financiamiento del cine argentino”.

"El cine no escapa de la crisis que estamos viviendo"

Fernán Miras. Actor y director

Habitualmente uno ve entre 5 o 15 actores por cada película pero detrás de cámara puede haber unos 150 técnicos y trabajadores depende de la película. Uno sabe que el cine, el teatro y la televisión no escapan de la crisis que estamos viviendo, con muchísimas fuentes de trabajo que se pierden. Hace dos años dirigí mi primera película y era muy difícil armar el equipo porque había trabajo. Es muy difícil para el cine de cualquier país luchar con los grandes tanques norteamericanos en las salas y el INCAA es fundamental en esto. El rumor que circula hace varios días es que buscan desfinanciarlo.

Pero las opiniones en contra de este argumento se acumulan y preocupan a muchos más dado que también afectaría el total de la financiación del Instituto Nacional del Teatro y al de la Música. El director Luis Puenzo, ganador de un premio Oscar por La Historia Oficial, en 1986, denunció que “detrás de esta medida (la salida de Cacetta) hay mucho dinero, muchos negocios. Esto es un plan de negocios”, y apuntó contra Mario Quintana, coordinador del gabinete económico del gobierno de Mauricio Macri y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. “Todos los que hacemos el cine, actores, técnicos, sonidistas estamos en alarma. Si ocurre esto, el cine argentino estaría en terapia intensiva”, sintetizó Sbaraglia. Esa alarma puede resonar en pocos días, cuando se inaugure el festival de cine independiente, que en medio de este conflicto, cobró un sentido más político que artístico.

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