Un ‘best seller’ como una catedral

El éxito editorial de Ildefonso Falcones celebra 10 años con la segunda parte de la novela y una serie televisiva

Portada de la continuación de 'La catedral del mar'.
Más información

“Diez años no es una fecha especial. Diez años no son nada”, dice con aparente ligereza Ildefonso Falcones (Barcelona, 1959). El escritor y abogado habla así de liviano sobre la década que cumple su opera prima, La catedral del mar, publicada por Grijalbo en 2006. Estuvo casi cuatro años escribiendo su primera novela —“sacando tiempo por las mañanas y por las noches antes y después del trabajo”—. No era un escritor conocido, pero al poco de aparecer en las librerías, su historia se convirtió en un fenómeno de ventas que conquistó una legión de seguidores. Ha pasado justo una década desde esa publicación que cambió la vida de Falcones y el autor regresa al universo que creó con Los herederos de la tierra, novela que se publica mañana y continúa la historia de la anterior. “Los protagonistas son nuevos, pero hay secundarios que sí están relacionados como los hijos de los buenos, los hijos de los malos…”, cuenta Falcones intentando no hacer spoilers de su nueva criatura, esperada con ansia por sus lectores. La publicación coincide con el arranque del rodaje de la serie La catedral del mar, ambiciosa producción que verá la luz en 2018, y una cuidada reedición de su primera novela.

Tomando como fondo la construcción de la catedral barcelonesa Santa María del Mar, que tardó cinco décadas en erigirse, Falcones relató en su primera novela la vida de Arnau Estanyol, un joven humilde del barrio barcelonés de la Ribera. A través de las más de 600 páginas del libro, Estanyol, cuya vida está literaria y literalmente imbricada con la del pelea, descubre la traición, se enfrenta a la Santísima Inquisición y llega a promocionar socialmente hasta acabar como maestro arquitecto. Una vida relatada a la sombra de una iglesia, imposible no encontrar analogías con Los pilares de la tierra, publicada por Ken Follet en 1989. “Estoy encantado”, reconoce al autor, “Los pilares…es una gran novela y que comparen mi obra con ella para mí es un gran honor”.

Como la gran novela histórica de Follet, La catedral del mar no solo triunfó en España sino que conquistó a lectores de todo el mundo; ha sido traducida a más de 15 idiomas y se ha publicado en más de 40 países con éxito de ventas. Y, al igual que la obra del británico, la prosa de Falcones se va a convertir en imágenes; en formato de serie de televisión. “Una historia de venganza, amor y traición en una época histórica marcada por la intolerancia religiosa y la segregación social”, como la vende la productora.

Fachada de la Catedral del Mar.
Fachada de la Catedral del Mar.Carles Ribas

“No puedo decir nada, solo que es la serie con más recursos que he hecho”, reconoce Jordi Frades, director de la adaptación y que fue responsable de Isabel, ficción televisiva que relata la historia de los Reyes Católicos. “Es de las series más caras que se han hecho hasta ahora en España”, apuntan desde Atresmedia, coproductora de la ficción junto con Diagonal, TV3 y Netflix (que ha comprado sus derechos para su emisión global cuando termine de emitirse en Antena 3). “La única semejanza con Los pilares es que hay una catedral. Cualquier otro parecido es una coincidencia”, aclaran desde la productora. “Esta es una historia de emociones donde el templo simboliza la vida de un niño que comienza con la construcción de la catedral y continúa hasta que se inaugura”.

Después de cuatro años de “duro” trabajo, el rodaje comenzó el pasado 26 de agosto. Va a durar cinco meses y la recreación de la historia de Falcones se rodará en Toledo, Madrid, Oropesa (Toledo), Segovia y, claro, Barcelona, cuyo pasado es otro de los protagonistas de la novela. En la producción intervendrán más de 150 actores, “y todo son importantes”, apunta Frades. El reparto está encabezado por Aitor Luna y Michelle Jenner, como Arnau y Mar, respectivamente. Pero encontrar al Arnau de la ficción no fue fácil; antes que Luna sonaron los nombres de Quim Gutiérrez o Yon González como protagonistas. “[El papel] Ha dado tantas vueltas que al final ha acabado en mis manos”, bromeaba Luna al hacerse con el personaje. Los protagonistas están acompañados por, entre otros, Silvia Abascal, Pablo Derqui, Ginés García Millán, José María Pou, Sergio Peris-Menchetta o Natalia de Molina. Y la serie verá la luz antes de junio de 2018.

“Los guionistas son buenos, el elenco es bueno… Me parece una apuesta fantástica. Estoy seguro de que me va a gustar”, comenta Falcones. “No estoy nervioso por el resultado, en realidad estoy expectante”, añade. Aunque el autor no se ha involucrado con los guiones —“nos ha dejado libertad total para la adaptación”, cuentan desde Atresmedia—, sí ha estado en contacto con los responsables de la versión televisiva, que sus ideólogos describen como una película dividida en ocho capítulos. “Pero no mucho”, matiza Falcones, “conozco algo del lenguaje literario, pero no del audiovisual, que es completamente diferente. Tiene otros recurso, otras normas, otro tempo”. Él también tiene sus tiempos. Sobre todo para escribir. Para concluir Los herederos de la tierra ha invertido unos tres años, “el tiempo que suelo necesitar para idear una novela”, cuenta. Sus tiempos de publicación corroboran sus palabras: en 2006 se estrenó con La catedral del mar; después llegó La mano de Fátima (2009), que también fue un éxito de ventas y, posteriormente, La reina descalza (2013). El único nexo común de estas tres novelas es la Historia. Nada más. Ahora que Falcones vuelve a sus personajes primigenios, a los que le hicieron famoso, las historias se conectan como en una saga. “Ese retorno ha sido algo que siempre ha estado en el aire”, reconoce, “y después de los paseos por España viendo a los lectores, más”. La trama de su nuevo trabajo arranca otra vez en Barcelona, el 4 de enero de 1387, tres años después de que acabase la construcción de la Catedral del Mar. Y volvemos a saber de Arnau Estanyol, pero desde otra posición: la de protector de Hugo Llor, un huérfano de 12 años que trabaja en las Atarazanas Reales.

Y en esta ocasión... ¿qué se va a construir? [Risas] “Se construyen muchas cosas: la muralla del Raval, las Atarazanas o el Hospital de la Santa Cruz [origen medieval del maravilloso edificio modernista que es el Hospital de la Santa Creu i Sant Pablo], pero no son el objeto de la novela”, responde Falcones. “El libro continúa con la historia de una Barcelona que si en la primera novela se desarrollaba en el barrio de la Ribera, ahora se traslada hasta el corazón del Raval. Y va más de vino que de piedras porque el protagonista es un vinatero”, desvela Falcones. Más que arquitectónicas, las conexiones con la primera entrega son familiares. Y aunque ha pasado una década desde la publicación de La catedral del mar, el vínculo permanece fuerte con nuevos lectores, nueva serie y nueva novela. Reconoce que vive un “dulce momento”. Así, diez años sí que no son nada.

Sobre la firma

Pablo León

Periodista de EL PAÍS desde 2009. Actualmente en El País Semanal. Durante seis años fue redactor de Madrid, cubriendo política municipal. Antes estuvo en secciones como Reportajes, El Viajero o Tentaciones. Es licenciado en Ciencias Ambientales y Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS. Vive en Madrid y es un experto en movilidad sostenible.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Logo elpais

Ya no dispones de más artículos gratis este mes

Suscríbete para seguir leyendo

Descubre las promociones disponibles

Suscríbete

Ya tengo una suscripción