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Parque nacional Los Glaciares: la belleza del hielo en Argentina

Este domingo, nueva entrega de la colección Patrimonio de la Humanidad dedicada a los tesoros de Sudamérica

El glaciar Perito Moreno, en Argentina. Ampliar foto
El glaciar Perito Moreno, en Argentina.

El Parque nacional Los Glaciares, con una extensión de 4.500 kilómetros cuadrados, se encuentra en el corazón de los Andes patagónicos, a escasa distancia de la frontera entre Argentina y Chile. Presenta un paisaje de extraordinaria belleza, con espectaculares macizos rocosos, glaciares y lagos.

Los trece glaciares del parque son parte del campo de hielo patagónico, compuesto por 47 grandes glaciares que, con sus cerca de 15.000 kilómetros cuadrados, son la mayor masa de hielo del mundo fuera de la región antártica. También forman parte del paisaje unos doscientos bloques más pequeños que no están unidos directamente al campo del hielo. El más conocido de ellos es el glaciar Perito Moreno, con una longitud de treinta kilómetros y una anchura de cinco, cuyas paredes dejan caer bloques de hielo en el lago Argentino. Es uno de los pocos glaciares que siguen creciendo y su lengua avanza lentamente hacia la península de Magallanes, hasta llegar a represar las aguas de uno de los brazos del lago Argentino cada tres o cuatro años. La superficie del agua asciende hasta treinta metros, y el muro de hielo, al no soportar la enorme presión, da lugar a un impresionante espectáculo de la naturaleza: la masa de agua acumulada hace ceder una parte del frente del glaciar, que se desprende violentamente sobre las aguas del lago. Los glaciares Upsala y Spegazzini también forman parte del primigenio universo helado del parque.

Nueva entrega

Este domingo, nueva entrega de la colección Patrimonio de la Humanidad dedicada a Sudamérica por 9,95 euros. Se puede comprar en los quioscos junto con el periódico.

Otros hitos paisajísticos son las cumbres de Cerro Torre y del monte Fitz Roy, en la parte norte del parque nacional, no lejos del lago Viedma. La primera cima, a más de 3.100 metros, es uno de los mayores desafíos del planeta, debido a las ásperas condiciones climáticas del entorno, la variabilidad de las condiciones meteorológicas y el hecho de que, para llegar a la cúspide, los escaladores deben enfrentarse a una pared de granito de más de ochocientos metros. De hecho, la primera ascensión homologada no tuvo lugar hasta el año 1974. En cuanto al monte Fitz Roy, también llamado cerro Chaitén —montaña humeante, en lengua tehuelche—, también se cuenta entre los picos cuya conquista es de extrema dificultad, debido a la abundancia de superficies resbaladizas y a los fuertes vientos que castigan la zona.

En la fauna del parque, además de mamíferos como el huemul o el guanaco, predominan las aves: entre las cerca de cien especies existentes en el parque se cuentan los cisnes de cuello negro, numerosas especies de patos y gansos, el ñandú de Darwin y el cóndor.