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Una artista borra la frontera de Estados Unidos y México

Ana T. Fernández pinta una franja del muro para generar el efecto visual de que desaparece

Parte del muro fronterizo pintado por Ana Teresa Fernández.
Parte del muro fronterizo pintado por Ana Teresa Fernández.

Se ha abierto una puerta en el enorme muro oxidado que separa México de Estados Unidos. La artista Ana Teresa Fernández, de 34 años, ha marcado de azul cielo una pequeña parte de la frontera para borrarla en la mente de los mexicanos, aunque el efecto visual dure apenas unos segundos. La vista hacia el vecino del norte se extiende, por primera vez, hasta el horizonte. Es el único punto donde no la interrumpen unos barrotes. 

La pintora mexicana llamó a este proyecto Borrando la frontera, pero reconoce que tiene un efecto contrario. "De una manera u otra, al momento de esconder algo o quitarlo empiezas a darte cuenta de su presencia", comentó Fernández, natural de Tampico (Tamaulipas). Porque aunque en ese tramo sea más agradable, es todavía más evidente que los barrotes siguen ahí, partiendo el océano en dos.

"Este muro se ha convertido en un pañuelo de lágrimas, un símbolo en donde lamentar las vidas que no lo han podido cruzar", señala la artista. Fernández expuso esta idea en una muestra celebrada el año pasado en Berlín, bajo el nombre de Border-Bridges, con motivo del 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín. Comenzó pintando la frontera de Tijuana y este mes lo ha hecho en el tramo que cruza la localidad de Nogales, Sonora, donde han participado por primera vez organizaciones estadounidenses y mexicanas, así como los vecinos del municipio.

Los vecinos de Nogales ayudan a la artista a pintar la frontera. ampliar foto
Los vecinos de Nogales ayudan a la artista a pintar la frontera. The Republic

La artista, que reside en San Francisco, vivió durante varios años en Tijuana, donde podía observar a diario cómo muchos compatriotas intentaban llegar a San Diego. "El muro en California existe más que nada para los mexicanos", apunta. Quiere utilizar su creación como una plataforma visual para exigir mayor respeto a los derechos humanos de los migrantes no solo en Latinoamérica, sino a nivel mundial.

En el norte recuerdan la frontera con cada comentario polémico que lanza Donald Trump, el candidato republicano a las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Al otro lado de los barrotes están, no sólo los miles de mexicanos que desean penetrarlos, sino los más de 100.000 centroamericanos que expulsa México para que de ninguna manera alcancen un punto en los casi 3.000 kilómetros de línea fronteriza. 

En el muro que hoy pinta Ana Teresa Fernández han muerto desde 1998 hasta 2014 más de 6.000 personas. El 6% de las muertes de migrantes en todo el mundo. La artista ha querido borrar ese recuerdo en 10 metros de ancho y seis de alto. Aunque matiza: "No lo hacemos desaparecer. Estamos jalando el telón del cielo hacia abajo”.

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