Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Palomares Balcells: “Nuestros autores pueden estar tranquilos”

Un mes después de la muerte de la agente Carmen Balcells, su hijo y heredero, Luis Miquel Palomares, habla, por primera vez, del futuro de la empresa y despeja dudas

Lluís Miquel Palomares Balcells, hijo de Carmen Balcells, retratado hace 11 días en Barcelona.
Lluís Miquel Palomares Balcells, hijo de Carmen Balcells, retratado hace 11 días en Barcelona.

La búsqueda de un agente de prestigio, el salto al futuro de la web y las puertas abiertas a estudiar propuestas empresariales con el deseo de conservar, al menos, el 51% de la Agencia Literaria Carmen Balcells, es el plan de trabajo de Luis Miquel Palomares Balcells (Barcelona, 1964), hijo de la casi inventora de este negocio, fallecida el 21 de septiembre pasado.

Las dudas sobre el futuro de la Agencia Literaria más importante del español y una de las más relevantes del mundo las empieza a despejar Palomares Balcells en la Feria del Libro de Fráncfort. No solo es la cita imprescindible del negocio editorial y literario, a la que tantas veces fue su madre y él acompañó en varias ocasiones desde niño, sino también donde esta agencia jugaba y juega un papel fundamental al tener uno de los catálogos clave de escritores latinoamericanos y españoles, en cuyo origen y corazón está el boom latinoamericano.

Desde que la Mamá Grande, como llamaban a la agente, falleciera hace un mes, el universo del libro tiene los ojos puestos en el porvenir de la empresa. Todo tipo de especulaciones e intenciones se han desatado. Palomares Balcells entiende el nerviosismo generado “ante la muerte de una persona pionera, irrepetible y esencial en el sector del libro”. Y, ante cualquier fuego mal intencionado sobre la situación financiera de la Agencia, Palomares asegura que es “estable y afianzada este año 2015, con unos resultados excelentes”.

Agente literario de profesión y fotógrafo de oficio, como se define, el hijo de Carmen Balcells presidió este año el equipo de seis agentes que se desplazó hasta la cita alemana. Allí, en el módulo 34, uno de los más grandes del Centro de Agentes, donde durante cuatro días se congregaron más de 500 agencias para negociar los derechos de sus autores y tratar de hacerse con otros, Palomares hace un paréntesis en el carrusel de citas acordadas con meses de antelación con editores y otros agentes interesados en su catálogo para conversar sobre su primer Fráncfort al mando de la agencia y su futuro.

Luis Miquel Palomares Balcells, el viernes 16 de octubre en la Feria del Libro de Fráncfort. ampliar foto
Luis Miquel Palomares Balcells, el viernes 16 de octubre en la Feria del Libro de Fráncfort.

Sentado en una de las cuatro mesas que contrataron en la feria, Palomares Balcells, de trato amable, empieza por hacer balance: “Ha sido una buena feria. Hemos apoyado mucho a los escritores emergentes. Y, como asunto curioso, vinieron unas personas interesadas en los derechos de García Márquez para Mongolia”. Unas jornadas animadas desde España, recuerda, con el Premio Planeta para Alicia Giménez-Bartlett.

Lo primero que aclara, después, es que todavía no es el propietario oficial de la agencia porque falta aceptar la herencia. Pero tiene claro que continuará el legado de su madre, “de la mejor manera, con lo cual nuestros autores pueden estar tranquilos”. La primera medida para garantizar esa estabilidad, revela, será la de contratar o vincular a la agencia a un profesional de prestigio, que “conozca muy bien el sector y sea respetado o respetada para que asuma el papel principal de la agencia, junto a Gloria Gutiérrez, Carina Pons y Javier Martín, todos con más de treinta años de servicio a ella y la confianza y el reconocimiento de todos nuestros autores y herederos”. Una decisión, asegura, que permitirá la continuidad en la calidad de la atención, cuidado y promoción de los más de 300 autores que tiene su catálogo. “Queremos lo mejor para ellos. A la vez, buscamos nuevas voces que apoyar, como era el objetivo de mi madre desde sus inicios”, afirma.

Contrataré a un agente que conozca muy bien el sector y sea respetado o respetada para que asuma el papel principal de la agencia, junto a Gloria Gutiérrez, Carina Pons y Javier Martín, que llevan 30 años en la empresa"

¿Y qué papel jugará él en esa nueva reordenación? “El papel de mi madre es irrepetible. Los agentes harán de agentes y yo haré de propietario, supervisando cada caso, cada cliente y cada detalle”, explica Palomares Balcells.

Surge la pregunta de qué ha pasado con Guillem d’Efak Fullana-Ferré, de 40 años, contratado en 2013 como director de la agencia y definido, en algún momento, por Carmen Balcells como su “sucesor”, pero retirado hace unos meses: “Sólo puedo decir que lo voy a ver pronto. Y que no intervine en su llegada a la agencia, ni tampoco en su reciente salida”.

Es consciente del enjambre de rumores que rodean a la empresa, empezando por el de la venta. Palomares Balcells reconoce que son varias las propuestas y ofertas que está recibiendo de toda clase y combinaciones. Todas las estudia. “La agencia no es lo que vale, lo que vale son los autores y la marca”, explica. Admite que le puede llegar a interesar alguna fórmula relacionada con la optimización de la gestión de sus autores en el exterior. Insiste en que la situación financiera es estable y está afianzada este año. "A partir de ahí", afirma, “debo mirar cuál es la mejor solución, si buscar un socio, vender acciones o alguna otra posibilidad. En cualquier caso, me gustaría quedarme, al menos, con el 51% de la empresa para tener el control”.

Debo mirar cuál es la mejor solución, si buscar un socio, vender acciones o alguna otra posibilidad. En cualquier caso, me gustaría quedarme, al menos, con el 51% de la empresa para tener el control”

Sobre la alianza o acuerdo con el agente Andrew Wylie, insiste en que está considerando todas las opciones y escuchando a todos los interesados: “Esa es, por el momento, toda la información que puedo y debo dar”. No solo quiere dejarse querer, sino que, en un momento dado, será más proactivo.

Otro tema abierto es el de los autores de la agencia. Palomares Balcells sabe que están siendo cortejados. ¿Le han dicho algo los escritores o los herederos de Gabriel García Márquez, cuyos derechos son un pilar de su empresa? ¿Y Mario Vargas Llosa? Palomares afirma que ninguno ha expresado su intención de marcharse. “Bien al contrario, solo he recibido de ellos muestras de cariño, de apoyo y de confianza en el futuro”.

Ningún autor me ha expresado su su intención de marcharse. Bien al contrario, solo he recibido de ellos muestras de cariño, de apoyo y de confianza en el futuro”

Una medida para mejorar la entrada a ese futuro es la reinvención de la web de la empresa. Busca modernizarla en todos los frentes del ciberespacio y hacerla más útil, ágil y eficaz para los propios autores y para todos aquellos que estén interesados en navegar por ella. Una misión que ha encargado a un amigo y “reconocido periodista que modernizará el proyecto web y de redes sociales”.

Hace casi 30 años que Luis Miquel Palomares Balcells visita la Feria de Fráncfort. Aunque ya desde pequeño su madre lo llevaba allí. Recuerda que en la habitación del hotel se hacían reuniones de negocios y él se mantenía callado, escuchando y observando a su madre.

Más información