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La feria del libro de Buenos Aires, una reivindicación del kirchnerismo

La política cultural del Gobierno, que compró 90 millones de libros para las escuelas, protagonista del arranque

Feria del libro de Buenos Aires, este jueves.
Feria del libro de Buenos Aires, este jueves. EFE

La batalla política lo invade casi todo en Argentina en un decisivo año electoral que marcará una nueva época después de 12 años de kirchnerismo. También el acto cultural más importante del año, la inauguración de la feria del libro de Buenos Aires, una de las mayores del mundo, se ha visto dominada por la política. Tanto los discursos oficiales de los miembros del Gobierno, llenos de referentes de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, que generaron aplausos y algunos abucheos entre el público, como más literario del dramaturgo Tito Cossa, se convirtieron en una reivindicación de la política cultural del kirchnerismo. Este movimiento político que domina Argentina desde hace 12 años tiene muchos detractores en el mundo cultural pero también muchos fieles, alineados en torno al grupo Carta Abierta.

Cossa dejó claro que está a favor de esa política cultural. “Hay un momento de cambio en Argentina. Se va un Gobierno que potenció la industria del cine, que elevó la cultura a rango de ministerio. Muchos en nuestro mundo sentimos que por primera vez se nos escucha, tal vez tenga que ver el oído femenino”, dijo Cossa en referencia a Fernández de Kirchner, algo que recibió aplausos pero también muchos gestos de malestar por la politización del acto. “Esperamos que quien gobierne el próximo año siga con esta política”, aseguró, “la cultura no puede estar en las manos de las leyes del mercado, no es una mercancía”, insistió.

Poco antes, el ministro de Educación, Alberto Sileoni, había lanzado un mitin a favor de la política del kirchnerismo. Hemos hecho 1.800 escuelas nuevas, hemos comprado 90 millones de libros para esas escuelas, todos hechos en Argentina”. El propio Cossa, pese al apoyo, cuestionó esta política de compras públicas que ha ayudado mucho a la industria del libro argentina. “El Gobierno compensa a los autores argentinos con compras millonarias. Pero ojo porque no basta con poner esos libros en los estantes. ¿Los están leyendo de verdad los chicos (niños)?”, se preguntó.

En este ambiente de tensión política, que hizo que algunos de los espectadores se levantaran antes de acabar o le gritaran cosas a los oradores que insistían en lanzar mensajes políticos, el representante del Gobierno de la cuidad Buenos Aires, Hernán Lombardi, en plena campaña electoral por las primarias de este domingo, trató de huir de la polémica y se limitó a hacer referencias culturales. Buenos Aires lleva siete años en manos de Mauricio Macri, ahora candidato presidencial opuesto al kirchnerismo.

La feria del libro, que cumple 41 años, es una auténtico acontecimiento popular en Buenos Aires, una ciudad apasionada de los libros con librerías abiertas toda la noche que se han convertido incluso en atractivo turístico. En la inauguración de una feria que dura casi un mes y es visitada por un millón de personas en sus enormes instalaciones hubo mucha política aunque también mucha pasión por la palabra y por los libros en castellano, la que reivindicó también el responsable de cultura de México DF, que este año es el invitado especial de la feria, con más de 40 autores de esta ciudad. Otros grandes protagonistas de estas semanas serán los españoles Arturo Pérez Reverte o Javier Cercas y el irlandés John Banville. También hubo un momento para que todo el público puesto en pie honrara la memoria del escritor uruguayo Eduardo Galeano, recientemente fallecido y asiduo de esta feria.