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Revista de verano

Susana de la Sierra dimite como directora general del ICAA

El Consejo de Ministros nombra a Lorena González como su sustituta en el cargo

Susana de la Sierra en una pasada rueda de prensa sobre los presupuestos del ICAA. Ampliar foto
Susana de la Sierra en una pasada rueda de prensa sobre los presupuestos del ICAA.

Susana de la Sierra ha presentado su dimisión como directora general del ICAA (Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales). Fue hace unos días cuando De la Sierra anunció al ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, y al secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, su decisión irrevocable. La frustración ante las permanentes trabas del Ministerio de Hacienda para aliviar la crítica situación de la industria cinematográfica —presupuestos cada vez más reducidos, la falta de pago de las amortizaciones que se deben a los productores desde 2012 y la negativa a aplicar una exención fiscal acordada por el sector y altos cargos del Gobierno y a rebajar el IVA cultural del 21%— está en el fondo de esta dimisión que ha venido madurando en los últimos meses. A esto se ha unido la falta de apoyo político por parte de los responsables de Cultura, según fuentes de la industria de cine. “Se va, no la echan”, aseguraba esta tarde un productor que no quiso identificarse.

Fue tras el anuncio del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a finales de mes de junio, de que las exenciones fiscales para la producción de cine se iban a quedar en un 20% —en realidad un 20% solo para el primer millón de euros y de un 18% “sobre el exceso de ese importe”— cuando Susana de la Sierra puso fecha definitiva a su salida del Ministerio. El Consejo de Ministros de mañana tiene previsto la firma del cese de la directora general del ICAA y el nombramiento de su sustituto. De la Sierra (Santander, 1975) es profesora titular de Derecho Administrativo, en la especialidad de cine y cultura, en la Universidad de Castilla-La Mancha, en Toledo.

En el sector del cine no ha sido una sorpresa la dimisión de la directora del ICAA toda vez que la falta de apoyo por parte de Hacienda ha hecho “imposible”, en su opinión, adoptar ninguna de las medidas estudiadas y debatidas de cara al nuevo modelo de negocio del cine. En diciembre pasado, en una entrevista en la cadena SER, se le preguntó directamente por qué no dimitía ante esta falta de apoyos. De la Sierra aseguró entonces que confiaba en que poco a poco todo se iría solucionando. No ha sido así. “Le han cerrado todas las puertas. Ha luchado hasta donde ha podido”, afirma el citado productor.

Cuando De la Sierra se hizo cargo de la dirección general del ICAA el presupuesto para el Fondo del cine era de 49 millones, cifra que se redujo a 39 en 2013 y a 33,7 millones en este año. Unas cifras que contrastan con las ayudas que recibe el cine en los países europeos —Italia (70,4 millones), Reino Unido (120), Alemania (340) y Francia (770)—. El escaso presupuesto ha impedido el pago legal de las deudas por ayudas a la amortización por películas estrenadas en 2012. En total son 40 millones de euros los que Hacienda adeuda a los productores que Montoro prometió pagar y que todavía no ha hecho. En noviembre pasado, De la Sierra hizo pública su preocupación por este impago y advirtió de su gravedad: “No podemos dejar de pagar”.

Le han cerrado todas las puertas. Ha luchado hasta donde ha podido”, afirma un productor. 

La gota que colmó el vaso de todos estos reveses acumulados fue la negativa del ministro Montoro a aumentar el porcentaje de las exenciones fiscales a los rodajes de cine, medida que, en opinión de la todavía directora del ICAA y de todo el sector industrial, juega un papel primordial en el nuevo modelo de negocio que ha estudiado durante cerca de dos años la conocida como Comisión Wert. Esta comisión, que reunió por primera vez a todos los sectores del cine y a representantes de los ministerios afectados, propuso al Gobierno unas exenciones fiscales de entre el 25% y el 30% (en la actualidad son de un 18%). La decisión de Montoro, en el anteproyecto de Ley de reforma fiscal, de dejar las exenciones en un 20% provocó un terremoto en el mundo de la producción. De nuevo, se ponen de ejemplo los países europeos: Francia (de un 20% a un 40%), Alemania e Italia (40%), Reino Unido (entre un 20% y un 25%).

La renuncia de Susana de la Sierra se produce en un momento en el que la cultura está sufriendo, en opinión de los creadores y empresarios, duros reveses por parte de la política del Gobierno del Partido Popular. El martes pasado, responsables de las 14 federaciones que conforman la red de empresarios culturales enviaron una dura carta al presidente Mariano Rajoy en el que le advertían de que el IVA cultural estaba provocando un daño irreparable al tejido industrial.

La dirección general del ICAA ha sido desde siempre un cargo permanente de conflictos. Desde Fernando Méndez Leite o Pilar Miró hasta tiempos más recientes de Fernando Lara, pocos han terminado su ciclo político. El cese más fulminante fue el de Ignasi Guardans, en octubre de 2010 y tras año y medio en el cargo. La entonces ministra de Cultura del PSOE, Ángeles González-Sinde, alegó pérdida de confianza y nombró al que entonces ocupaba la dirección de la Academia de Cine, Carlos Cuadros. “Es una dirección general que no tiene poder político pero sí mucha visibilidad”, explican representantes del sector ante este puesto maldito.

ACTUALIZACIÓN DE NOTICIA: El Consejo de Ministros nombró el viernes18 a Lorena González Olivares como Directora General del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA). Licenciada en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid, pertenece al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado desde 1997. Desde febrero ocupaba el puesto de Secretaria General del ICAA. Anteriormente había trabajado cinco meses en el Ministerio de Hacienda y en otros organismos públicos como la Comisión Nacional de la Competencia.

El terrible panorama del cine

En un momento del acto de presentación de la carta a Mariano Rajoy, y como dos de los cinco representantes de las industrias culturales pertenecían al mundo del cine, se reflexionó sobre el hundimiento de este sector. Ramon Colom, como jefe de los productores, recordó que las ayudas —"ayudas y no subvenciones, porque por cada euro que da el Gobierno la industria del cine le devuelve dos"— en España han pasado de 49 millones en 2012 a 39 en 2013 y a 33,7 millones en este año. Y dio cifras de las ayudas en otros países: en Italia el Estado da 70,4 millones de euros; en Reino Unido, 120 millones; en Alemania, 340 millones, y en Francia, 770 millones. "¡Claro que Ocho apellidos vascos ha recaudado 55 millones de euros, de los cuales unos 15 irán directos al Gobierno por el IVA! Pero, ¿alguien se plantea cuánto hemos perdido?", contaban los del cine. "El IVA ha aumentado las arcas del Estado estos dos años, pero son pan para hoy y hambre para mañana, porque cierran las empresas, desaparecen ingresos impositivos y cotizaciones de trabajadores, aumentan los subsidios para parados...".

Otros datos aportados por FAPAE aseguran que el presupuesto de las películas españolas sigue descendiendo: solo 18% de los rodajes cuentan con un presupuesto alto (a partir de 5 millones de euros). El presupuesto medio en 2014 es de 1,5 millones (datos provisionales). En 2013 fue de 1,6 millones y en 2009 era de 3 millones. Y según los productores, una película filmada en en 2013, con un presupuesto alto de siete millones de euros, recibió del Estado 1,2 millones. Ya antes de su explotación comercial solo con sus pagos por IVA, IRPF y Seguridad Social, le retornó al Estado 1,7 millones de euros. Aseguran -aunque no dicen el nombre del filme, que ese filme realizó 1.624 altas de trabajadores: algunas de 3 meses y otras de días.