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Cinco apuestas de la electrónica latinoamericana

Lo que hasta hace poco era una advertencia, hoy es una realidad: América Latina se convirtió en escenario de una de las mayores revoluciones que haya experimentado la cultura dance en los últimos tiempos. He aquí a sus promesas.

El artista Motivado
El artista Motivado

Al mismo tiempo que el mundo se rinde a los pies del pop independiente que se manufactura en América Latina, la escena de la música electrónica de la región también disfruta de una de sus instancias creativas más sustanciosas, con artífices que descosen las pistas de baile en ambas orillas del Atlántico, y con propuestas que apelan a una comprensión contemporánea e igualmente identitaria del beat (a través de una escena periférica que alude sin tantas vueltas a un sonido idiosincrático o a una vereda de enfrente que recrea con acento local el hype tendencioso parido en las grandes metrópolis). Así como con sellos que han refinado su curaduría y su accionar discursivo, y con la importación de festivales y fiestas masivas que ayudaron a consolidar la cosmogonía dance en audiencias hasta entonces ajenas al fenómeno. A manera de pantallazo descriptivo, presentamos un top cinco de los productores de esta escena que representan, a través de la particularidad de sus conceptos, de su proyección el imaginario global, de su novedad y asimismo de su fecundidad musical, el inmejorable estado de salud de la cultura clubera en esa área que comprende desde Río Grande hasta Tierra del Fuego.

 

Carisma

Inseminado a partir del flirteo entre la cabina y la pista de baile de la noche gay porteña, Carisma, aunque entró en circulación en 2011, todavía luce con orgullo la chapa de enfant terrible de la electrónica argentina, sobre todo tras haber sido fichado el año pasado por Cómeme (la gran vitrina, vía Alemania, de la nueva ola pistera latinoamericana). Justamente, por intermedio del sello del productor y frontman chileno Matías Aguayo salió a la venta, a comienzos de abril, el EP de 12 pulgadas Directamente (Erol Alkan y Green Velvet incluyeron temas de este trabajo en sus respectivos charts de este mes), al que le precedió el sencillo Muerte instrumental, contenido en El Untitled, compilado también de corta duración de la escudería made in Colonia. Sin embargo, no se trata de la primera realización del tándem conformado por Ismael Pinkler (veterano de mil batallas del dancefloor local) y su pareja, DJ Cheta (alias de la igualmente actriz y escritora Carolina Stegmayer), pues, aparte de varios mixtapes grabados en casete y de un sinnúmero de recopilacioes que despacharon dentro y fuera de la web, en 2012 apareció su homónimo EP de estreno. Desde entonces, la dupla se encuentra puliendo su sonido distintivo, compartido con sus colegas DJs Pareja, y cultivado en fiestas como Fun Fun, Dengue Dancing y Brandon, en el que el pop hedonista, el house lascivo y el techno marchoso se funden en un ménage à trois.

 

Motivado

Casi todos en la capital chilena coinciden no sólo con que Motivado es el artista más expeditivo (conceptualmente) de la actual escena electrónica de la nación austral, sino con que posee todas las condiciones para ser parte del circuito global del dancefloor. Lo que sucede es que Mario Martínez, el nombre detrás del álter ego, se ruboriza nada más con pensarlo, por lo que dedicó su imaginación, su intimidad y su tiempo a ganarse la admiración de sus compatriotas, a la realización de shows, y a desarrollar una discografía que, tras aportar el cromosómico track Chinda al compilado Dilema en serie, en 2009, se estrenó con el EP Bobby Fisher, en 2011. Al que le secundó, un año más tarde, su segundo corta duración: Stasi, en el que recrea ese periodo en el que la revolución underground de la música disco comandada por Larry Levan evolucionó en el Chicago House, e incluso salpicó de groove al dream pop. Aparte de que funcionó como confesionario al fundamentar el vídeo de ese sencillo con ganas de himno, Ferrer, en la cotidianidad de Franklin, barrio de la niñez y adolescencia del productor y remezclador santiaguino. No obstante, en un ínterin en el que parecía que podía abocarse a su internacionalización, este proletario del beat, al igual que caballito de batalla del sello Discos Pegaos, sorprendió en 2013 con el sencillo Hoy quiero, en el que juntó fuerzas con su colega Kinética (alias de Emiliana Araya), con la que integró el grupo Gen.

 

Phran

Amén del condimento sociológico con el que encara sus proyectos, lo que distingue a Francisco Mejía es su hiperactividad disconforme. Mientras lleva adelante una fructífera carrera en el tropical bass, el productor y músico caraqueño, precursor del indie local en la primera mitad de los 2000 con el grupo Todosantos, decidió abrir la cancha y desembarcar en ese electro de la vieja escuela que, al mejor estilo lyncheano, se transgenera por momentos en acid house. Así nació Phran (juego de palabras que sincretiza el apócope del nombre del artista con la denominación que reciben los líderes pandilleros de las cárceles venezolanas), flamante proyecto unipersonal del exponente residenciado actualmente en Barcelona (España), con el que documenta su relación con la ciudad, al tiempo que toma conciencia acerca de la violencia en la nación caribeña: una de las razones que obligó a que la mayoría de los artífices de la electrónica de ese terruño sudamericano se establecieran en la capital catalana, Berlín y Nueva York (lo que paradójicamente provocó la revelación de la copiosidad e identidad de esa escena al resto del mundo). Por lo que el primer material discográfico del artífice de la cuna de Bolívar, el EP Bad Dormat, cuya edición verá la luz a comienzos de mayo, a través del sello alemán Klasse Recordings, se perfila como una de las grandes sensaciones de la vanguardia sonora latinoamericana en 2014.

 

Secchin

A Julio Secchin le bastó con asomar su primer sencillo en 2013, Night Lights (en el que prestó su voz María Luiza Jobim, hija de Antonio Carlos Jobim), para que en su país lo ensalzaran como la nueva esperanza de la música electrónica carioca. Si bien sus tracks evocan la impronta hiphopera lúdica, soñadora, sensible y expansiva del productor estadounidense Flying Lotus, el artista de 26 años desarrolló su faceta musical por mera intuición (también porque necesita hacer más dinero debido a que su mayor deseo es “comprar un Lamborghini Aventador”), pues su pasión seminal es el cine. Al punto de que posee dos cortometrajes (Carioca y Copyright Cops), participó en el equipo de producción de la película  Apenas O Fim, dirigió vídeos para el creador del heavy baile, Leo Justi, y para el cantante de R&B y pop electrónico Apollo (ambos figuras de la escena que sacude actualmente a Río de Janeiro, la llamada “Generación de 2010”), y paga las cuentas con su trabajo en una productora de publicidad. No obstante, luego de presentar los sencillos Without You y Dom Pérignom, el joven maravilla de la modernidad sonora brasileña, al tiempo que prepara su primer EP, coló el tema SWUTL (Parte 1) en el compilado Hy Brazil Vol. 4, curado por Chico Dub (director artístico del festival Novas Frequências), de reciente edición, y que ofrece un estupendo y desconocido pantallazo sobre la reciente generación de talentos de la electrónica de la República Federativa.

 

Trillones

“Música hecha con máquinas frías para calentar el alma”. De esa manera, tan elocuente como orgánica, se presenta Trillones en su perfil de Facebook. Si bien el año pasado el laboratorio electrónico unipersonal de Polo Vega despertó la atención de la escena de su país tras el lanzamiento de su debut discográfico, el EP From The Trees To The Satellites (editado a través de la etiqueta tijuanense Static Discos, en cuya web se puede descargar de forma gratuita), su participación en el festival chilango Nrmal, a comienzos de marzo, echó abajo cualquier duda acerca de su condición de promesa mexicana de las pistas de baile. Y es que el productor y músico mexicalense gestó un sonido fácil de acceder, aunque no por ello llano, en el que los secretos de la cultura clubera han sido descifrados por un infiltrado del indie pop, donde milita con el proyecto Ella Tiene Dos Androides (tándem que conformó junto con Pedro Campos). A partir de la hibridización del beat digital con guitarras y otros artilugios analógicos, los temas del artífice bajacaliforniano han tomado un matiz que se ubica a mitad de camino entre el dance juguetón y festivo del brasileño Gui Boratto y ese mundo de onirismos y ambientaciones en el que bien supo apoyarse el alemán Pantha Du Prince. Aunque pasados por el filtro idiosincrático del exponente que este mes lanzará su nuevo trabajo de corta duración, Naive Again, en el que muestra su exquisita cualidad para refinarse.