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El joven rey de las mermeladas

El veinteañero Fraser Doherty triunfa con un negocio basado en recetas caseras de su abuela

Ha expuesto su caso empresarial en el foro de emprendedores del Basque Culinary Center

El joven gastroempresario escocés Fraser Doherty, con sus mermeladas SuperJam.
El joven gastroempresario escocés Fraser Doherty, con sus mermeladas SuperJam.

“Siempre quise ser empresario”, dice el niño prodigio de los negocios gastronómicos Fraser Doherty. Este escocés de 24 años empezó sus aventuras a los 10 años, con una granja de pollos en el jardín de la casa de sus padres y vendía huevos por el vecindario. Tras una iluminadora merienda en casa de su abuela, decidió “convertir un hobby en una profesión” y a los 14 años ya vendía sus tarros de mermelada artesana, 100% de fruta, según la receta de la Granny. Hoy la vende, con el nombre de SuperJam, a más de 2.000 supermercados.

El autodenominado Jam Boy demostró que era posible la reinvención de algo tan cotidiano como la mermelada. El asunto necesitaba un cambio, un gusto nuevo y tan antiguo a la vez como el sabor original de la fruta, pensó: “Sin los azúcares y aditivos que tienen la mayoría de las confituras”. En febrero de 2004, el emprendedor de Edimburgo hizo sus primeros botes, con un diseño de etiqueta hecho en su ordenador. Los vendía puerta por puerta, en mercados de granjeros y pequeñas tiendas locales. En marzo de 2007, con 18 años, logró colocar sus productos en los supermercados Waitrose (la persona más joven en hacerlo).

Conferenciante reclamado en universidades y escuelas de negocio, Doherty ha dado unas 300 charlas en 25 países. Acaba de participar en el Forum Internacional de Emprendizaje en Gastronomía y Alimentación organizado por el Basque Culinary Center. La universidad gastronómica con sede en San Sebastián promueve lo que llama “acción culinaria”. Junto a talleres e incubadoras de nuevos talentos, explicaron sus experiencias emprendedores de éxito como José Andrés, Martín Berasategui, Andoni Luis Aduriz, Antono Muiños (Porto Muiños), Carlos Yescas (Lactography), Víctor Alarcón (Mercado San Miguel)... La gastronomía sigue siendo buen negocio, sorteando la galerna de la crisis. El sector agroalimentario aporta un 7% al PIB nacional y otro tanto el hostelero.

En el BCC dio su receta empresarial el joven Doherty, autor de los libros The SuperJam Cook Book y SuperBusiness (traducidos también al coreano y al japonés), poseedor de unos 20 premios a la innovación, incluido en el Museo Nacional de Escocia como “un icono de las marcas escocesas” y recibido por el primer ministro británico como “un ejemplo a seguir”. Según Doherty, el mundo es de los atrevidos. “No hay que tener miedo a intentar hacer realidad una idea y hay que buscar un mentor, alguien que te asesore. Si yo he triunfado con la mermelada, hay oportunidades para otros. Super Jam cambió mi vida y quiero compartir mi experiencia con personas de todo el mundo”, dice. Con el dinero de sus conferencias financia un proyecto social, SuperJam Tea Parties, fiestas y meriendas para ancianos. En Navidad lanzó Bake Lab, con productos para hacer repostería. En su cartera de productos, SuperHoney (miel) y SuperTés, además de compotas sin tropiezos para niños, porque “no les gusta encontrarse pepitas”. Y apoya la financiación colectiva de una comunidad de cerveceros artesanos, Beer52.com. Las aventuras del chico de la mermelada no parecen tener fin.