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Un Don Quijote entre las favelas

Otávio César de Souza Júnior fundó un proyecto para abrir bibliotecas en las favelas del complejo de Alemão

Otávio César de Souza Júnior en la FIL de Guadalajara.
Otávio César de Souza Júnior en la FIL de Guadalajara.

El primer libro de Otávio César de Souza Júnior salió de la basura. Él tenía ocho años y cada día pasaba al lado de la cancha de fútbol de las favelas del complejo de Alemão, una de las zonas más violentas de Río de Janeiro. Allí se crió soñando ser futbolista, pero los adolescentes que ocupaban el lugar no le dejaban participar.

Un día, revolviendo entre la basura, encontró una caja con juguetes y un libro. Mientras sus amigos peleaban por los mejores artículos, él tomó el cuento bajo el brazo y se fue a casa, aunque no volvió a revisarlo hasta el día en que el viejo aparato de televisión de su casa dejó de funcionar. “Pasé la noche maravillado con aquel nuevo mundo que acababa de descubrir y al día siguiente le pregunté a la maestra por qué la biblioteca de la escuela estaba cerrada. Ella la abrió y desde entonces yo era el único que leía allí”. Cuando la biblioteca del colegio se le quedó pequeña, pasó a conquistar la de su colonia. “Caminaba 40 minutos desde mi favela para llegar”.

Otávio César tiene hoy 30 años y además de escritor, actor, cuentacuentos y productor teatral es el fundador y coordinador del proyecto "Ler é 10-Leia favela", que tiene como objetivo la apertura de bibliotecas en el complejo de Alemão. La misión del programa es mostrarle a niños -el 80% de los participantes- y jóvenes que los libros pueden abrir puertas que la injusticia social y la ausencia del Estado se empeñan en cerrar. De Souza es también autor de la obra Biblioteca Favela, Premio Nacional “Madre Teresa de Calcuta 2012” por el Servicio a la Comunidad.

“Vivía en una comunidad muy violenta, con una realidad muy dura, con narcotraficantes y enfrentamientos constantes con la policía. Recuerdo que me ponía muy triste porque los narcos eran vistos como héroes en Río: compraban las mejores ropas, los mejores zapatos, tenían los coches más caros”. Así que decidió “invertir los valores” a través de la literatura.

“Cuando dije que quería ser escritor mis amigos se rieron de mí: nunca lo vas a lograr, me dijeron”. Empezó moviéndose por la comunidad cargando una maleta de libros, extendía una alfombra e invitaba a la gente a que se acercara a leer. Hoy la comunidad cuenta con una biblioteca fija y otras itinerantes para tratar de fomentar la lectura y “promover el desarrollo de la libertad de pensamiento”. Además, el proyecto incluye actividades culturales fuera de la comunidad: salidas a la biblioteca nacional en el centro de Río -la octava más grande del mundo-, visitas a librerías, paseos culturales o cine. “Muchos de estos niños no tenían dinero para hacerlo, así que a través de la literatura también intentamos que salgan de sus límites geográficos. En su opinión , el programa, "que ha ido creciendo en la medida en que los periodistas lo dieron a conocer", ha ayudado a cambiar la realidad social del lugar.

Este jueves, en la conferencia magistral celebrada en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Otávio César de Souza Júnior se emociona cuando recuerda lo duro que fueron los inicios y narra cómo en 2007 llegó a participar en un reality show para recaudar fondos. Después de caminar sobre la cuerda floja ganó 5.000 dólares que donó al proyecto. “Al principio me consideraban una especie Don Quijote, me conocían como el loco de los libros”. Después del reconocimiento internacional habla orgulloso: “Mi historia es un cuento de hadas en una favela”, concluye.