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“No se va a ganar ni un euro con la subida del IVA. Será el 21% de nada”

Ray Loriga arremete contra la subida del IVA a las actividades culturales

El escritor asegura que un país que aprecia tan poco su cultura, no dice mucho de sí mismo

El escritor Ray Loriga en La Magdalena, Santander
El escritor Ray Loriga en La Magdalena, Santander

"La gente se ha creído que los que nos dedicamos a esto vamos a una ventanilla del Ministerio de Cultura a cobrar un cheque”. Con un tono pausado, pero cargado de ironía ha arremetido el escritor Ray Loriga contra los recortes a la cultura y la subida del IVA, de la que ha dicho que no se recaudará ni un solo euro porque si ya poca gente disfrutaba de la cultura y tenía acceso a ella, “ponerle un muro más alto delante es absurdo”.

A lo largo del día reitera: "Un país que aprecia tan poco su cultura, no dice mucho de sí mismo. Los deportistas son héroes, los de la cultura parece que no somos nada”. Sin embargo, puntualiza que este “es el país de Goya, de Velázquez, de Cervantes, de García Lorca, y esa es la imagen que perdura”, la que buscan y recuerdan los extranjeros.

Crítico y un poco sardónico, el creador de Héroes o El hombre que creo Manhattan asegura que se encuentra, como España: “entre la desesperación y la muerte pero riéndome todavía”. Loriga, quien ha participado en los encuentros culturales de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, ha asegurado que se recaudará el 21% de nada, "de teatros vacíos y libros que no se venden".

“Ah, pero hay cine todavía”, dice el también guionista con sorna a un periodista que le pregunta sobre la situación del cine actual, que Loriga considera que está “complicado”. El autor del guión de Carne Trémula, de Pedro Almodóvar, explica que si “no hay dinero ni para la sanidad, que es lo esencial, ni para la educación” menos para la cultura. Aunque no menciona la palabra mecenazgo en ningún momento, a ello se refiere cuando asegura que el Gobierno no debe financiar la cultura. Aunque matiza que lo que sí debería ser del Estado (y pagado por él) es la base de la cultura: los conservatorios, las escuelas de bellas artes, los espacios culturales y el mantenimiento del patrimonio y monumentos que son parte del atractivo turístico español.

El escritor, que rechaza ser encasillado como de la generación X, justifica la separación del Estado y la cultura porque existe una especie de enfrentamiento con el público por la sensación “más o menos real y cierta” de que la gente es quien paga con sus impuestos lo que se hace en cultura (por ejemplo las producciones cinematográficas). Y explica que hay una especie de inquina al dirigir el rechazo del despilfarro contra el sector de la cultura cuando en España hay aeropuertos vacíos donde no llegan los aviones o “clubes de fútbol que no pagan impuestos desde hace 40 años y pagan 90 millones de euros a sus jugadores”.

Loriga justifica la incursión de algunos artistas en los temas políticos y asegura que aunque “se han vuelto un poco cansinos al hablar de cosas que no eran de su trabajo”, si es cierto que también son ciudadanos que tienen derecho a dar su opinión

“En este país eres un joven escritor para siempre”, dice ante el público asistente al acto cultural refiriéndose a los 20 años de carrera que tiene y de la que asegura que no suele mirar mucho para atrás y prefiere pensar en lo que tiene entre manos.

Entre sus proyectos están su primer musical, que presentará el 5 de diciembre en los Teatros del Canal en Madrid, una novela que se publicará para el año que viene y finalizar la trilogía juvenil que está escribiendo –ha publicado el primer libro, Los bebedores de lágrimas– y cuya segunda parte saldrá en diciembre, de la que dice que más que un libro es un hobby que se ha buscado para soportar la seriedad de este oficio”. “Lo he hecho para divertirme y desoxidarme” afirma. Y agrega: “para que mi hijo pueda leer algo de más calidad”, arremetiendo contra la literatura de consumo como los betsellers que, según dice, han perdido en calidad, al igual que muchas películas. “Si comparas el cine popular como Lo que el viento se llevó, o hasta el padrino, con películas como Capitán América o cualquiera de tíos en mallas, la diferencia es brutal”.