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Reportaje:

Una vida de teatro

Repaso a la carrera de José Luis Gómez, nuevo miembro de la RAE

Oriundo de Huelva, José Luis Gómez marcha a París en los años cincuenta a estudiar hostelería, con el fin de incorporarse posteriormente al negocio familiar. Pero la llamada del teatro es más fuerte y entre 1960 y 1964 se diploma como actor en el Instituto de Arte Dramático de Westfalia, Bochum (Alemania Federal). También siguió cursos de teatro y movimiento con Jacques Lecoq en París y desde 1964 hasta 1970 recorre como actor, mimo y, más tarde, director de movimiento, algunos de los principales teatros de la República Federal Alemana: Gelsenkirchen, Nuremberg, Munich, Frankfurt, Dusseldorf, etc. Hasta el punto de participar en montajes reseñables que son emitidos por la televisión alemana, ya que participa como actor en películas para la televisión y se emiten reiteradamente grabaciones de sus mimodramas.

Con espectáculos de creación propia, mimodramas de nuevo cuño que cambian radicalmente la idea de pantomima y mimo en boga, es invitado a los festivales internacionales de Zurich, Praga, Basilea y Frankfurt entre otros.

En 1971 su encuentro con Jerzy Grotowski en Wroclaw (Polonia) precipita su regreso a España. Hasta 1975 produce, dirige y actúa en obras como Informe para una Academia de Franz Kafka, Gaspar de Peter Handke, Lisístrata de Aristófanes, Mockinpott de Peter Weiss, Woyzeck de Georg Büchner, recorriendo los escenarios españoles y latinoamericanos.

Su interpretación en el montaje de La resistible ascensión de Arturo Ui de Brecht y el papel protagonista en la película Pascual Duarte marcan un hito en su carrera. En los años siguientes actúa ininterrumpidamente en el cine bajo la dirección de Jaime de Armiñán, Enrique Brasó, Jaime Chávarri, Manuel Gutiérrez Aragón, Joseph Losey, Gonzalo Suárez y Carlos Saura.

En 1978, tras una prolongada estancia de estudios en Nueva York con Lee Strasberg, asume la dirección del Centro Dramático Nacional con Nuria Espert y Ramón Tamayo, y dos años más tarde la del Teatro Español de Madrid. Los espectáculos emblemáticos de esta etapa son: Bodas que fueron famosas de Pingajo y la Fandanga de Rodríguez Méndez, que inaugura el CDN, La velada en Benicarló de Manuel Azaña, así como La vida es sueño y Absalón de Calderón de la Barca. El mito de Edipo Rey bajo la dirección de Stravros Doufexis y Juicio al padre de Kafka señalan su vuelta a la actividad privada, fuera de los teatros institucionales.

Regresa al cine con Los pazos de Ulloa para TVE y Remando al viento, ambas del director Gonzalo Suárez. Otros títulos de su filmografía son La estanquera de Vallecas de Eloy de la Iglesia, Las dos orillas de Juan Sebastián Bollaín y Luces y sombras de Jaime Camino.

En la temporada 1989-90 protagoniza Hamlet de William Shakespeare, bajo la dirección de José Carlos Plaza, en el CDN. Los espectáculos teatrales que dirige durante esta época son Bodas de sangre de García Lorca, ¡Ay, Carmela! de Sanchis Sinisterra, que también protagoniza, y Azaña, una pasión española (1988), adecuación para la escena de textos de variada índole escritos por Manuel Azaña.

En 1991 rueda con Pilar Miró Beltenebros en el papel del mismo nombre, y dirige en teatro Quimera de amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín de García Lorca. Después llegó Lope de Aguirre, traidor de Sanchis Sinisterra, como director y productor y La vida es sueño de Calderón de la Barca para el Teatro del Odeón en París, así como Carmen de Bizet para la Ópera de la Bastilla de la capital francesa, su primera ópera.

Desde entonces, se ha concentrado en la concepción y dirección del Teatro de La Abadía, que ve la luz en 1995 con el Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte de Valle-Inclán, al que siguen Castillos en el aire de Fermín Cabal y los Entremeses de Cervantes, en codirección con Rosario Ruiz Rodgers. Vuelve a los escenarios en 1997, después de casi diez años de ausencia como actor, con Las sillas de Ionesco, bajo la dirección de Carles Alfaro y un año después interpreta el papel de Puntila en El señor Puntila y su criado Matti, de Brecht, dirigido por Rosario Ruiz Rodgers.

Después de su puesta en escena de Baraja del rey don Pedro de Agustín García Calvo retoma, esta vez como producción de La Abadía, Azaña, una pasión española (2000). Comienza el nuevo siglo dirigiendo Mesías de Steven Berkoff y en 2002 Defensa de dama, texto de Isabel Carmona y Joaquín Hinojosa. En noviembre del mismo año dirige y protagoniza Memoria de un olvido (Cernuda 1902-1963) y meses después rueda la película sobre los crímenes de Puerto Hurraco, El séptimo día, a las órdenes de Carlos Saura, al tiempo que dirige El rey se muere de Ionesco.

En varias temporadas ha abordado la representación y puesta en escena que le ha acompañado durante gran parte de su trayectoria profesional: Azaña, una pasión española, con la que viajó a Munich y Oporto, y que sirvió, a su vez, como conmemoración del X aniversario del Teatro de La Abadía. Ha participado, además, en el rodaje de Hormigas en la boca, de Mariano Barroso y ha trabajado bajo la dirección de Milos Forman en Goya's Ghosts, así como en Teresa, de Ray Loriga.

Sus trabajos más recientes como director son: La paz perpetua de Mayorga (CDN/Abadía) y Simon Boccanegra, de Verdi (Teatre del Liceu). Y como actor: en teatro, Play Strindberg de Dürrenmatt, dirigido por Georges Lavaudant, Fin de parida de Beckett, dirigido por Krystian Lupa, Diario de un poeta recién casado, sobre textos de Juan Ramón Jiménez y, en cine, Los abrazos rotos de Pedro Almodóvar y Todo lo que tú quieras de Achero Mañas.

Una carrera de premios

A lo largo de su carrera ha recibido numerosos premios, entre los que cabe señalar: Premio Nacional al mejor trabajo extranjero en Chile en 1973 por Gaspar, Medalla de Oro de la Crítica de Madrid en 1975 por Arturo Ui, Gran Premio de Interpretación Masculina del Festival de Cine de Cannes en 1976 por Pascual Duarte, Premio Cronistas de Teatro de la Ciudad de México en 1976 por Woyzeck, Premio Sant Jordi de la crítica cinematográfica al mejor actor en 1976, Premio Pablo Iglesias al mejor espectáculo en 1980 por La velada en Benicarló, Premio de la Crítica de Madrid al mejor actor en 1981 por La vida es sueño, Premio Asociación de Espectadores de Alicante al mejor actor en 1984 por Juicio al padre.

Además de otros muchos galardones ha sido Premio Nacional de Teatro por el conjunto de su trabajo en 1988, Premio Andalucía de Cultura 1992, y ha obtenido la Cruz de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, otorgada por el Ministerio de Cultura de la República Francesa (1997), además de la Cruz de Caballero de la Orden del Mérito de la República Federal Alemana, concedida por el Presidente de la República Federal de Alemania (1997), la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes por su trayectoria teatral (2001) y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2005), concedida por el Rey Juan Carlos I .