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Miles de personas visitan la capilla ardiente para dar el último adiós a Victoria de los Ángeles

La soprano catalana falleció ayer en Barcelona a los 81 años

Miles de personas, unas de 5.400 según la Generalitat, han acudido hoy al Palau de la Generalitat para visitar la capilla ardiente de la soprano Victoria de los Ángeles, fallecida ayer a los 81 años, que ha sido despedida por familiares, amigos y compañeros, quienes han reconocido y subrayado su calidad artística y humana.

El féretro de una de las grandes voces de la lírica de la segunda mitad del siglo XX ha sido recibido por una comitiva encabezada por el presidente catalán Pasqual Maragall y por la consellera de Cultura, Caterina Mieras, además de familiares y amigos de la cantante, que apenas han podido contener las lágrimas. La llegada del féretro se ha producido en medio de un impactante silencio, sólo roto por los flashes de los numerosos fotógrafos de prensa congregados en la sede del Gobierno catalán. La capilla ardiente se ha abierto a las 12.00 horas y hasta las 19.00 la han podido visitar todos los que han querido despedir a la gran soprano internacional, que marcó un hito en la interpretación de una gran cantidad de óperas y de lied por la gran musicalidad y refinamiento de su voz.

Desde antes de la llegada del féretro, una veintena de personas ya han hecho cola para ser los primeros en acceder a la capilla ardiente. Las colas han sido tan largas durante la mañana y el mediodía que ha sido necesario aguardar hasta una hora para llegar al salón de Sant Jordi. Victoria de los Ángeles falleció ayer en la clínica Tecknon de Barcelona a los 81 años, donde estaba ingresada desde hacía dos semanas, debido a las complicaciones surgidas a consecuencia de una bronquitis. Sus funerales serán a las 11.00 horas de mañana en la Basílica de Santa María del Mar de Barcelona. Numerosas coronas de flores, entre ellas una de sus nietas, Claudia y Alejandra, del Teatro Real de Madrid, del Liceo de Barcelona, de los Amigos del Quinto Piso del Liceo, de la Generalitat, del ayuntamiento de Barcelona y de la soprano Montserrat Caballé y de su hermano Carlos Caballé custodiaban el féretro.

Una figura "entrañable para la gente"

Maragall ha glosado la figura de Victoria y ha recordado que "hay algunos artistas que son excepcionales, pero son elitistas. Sin embargo, ella ha sido entrañable para la gente". El presidente catalán ha explicado que muchos de quienes oyeron sus conciertos dicen que la cantante les hizo sentir emociones especiales que no habían experimentado nunca. Los tenores Plácido Domingo y Jaume Aragall han acudido a la capilla ardiente de la soprano para dar, ha dicho Domingo, "el último adiós a un ángel, a un voz maravillosa, que tenía una gran musicalidad y que también era un gran ser humano". Visiblemente emocionado, ha asegurado que Victoria de los Ángeles ha abierto todo un capítulo de la historia de la lírica y ha sido un eslabón de una larga cadena que ellos han seguido.

Para Aragall, Victoria era una persona muy sencilla, gran amiga de sus amigos, y ha recordado que parte de su vida "ha sido muy desgraciada porque ver morir a un hijo es una cosa muy cruel". La cantante Núria Feliu ha recordado que el pasado 22 de diciembre ella y unos amigos el Liceo le llenaron la casa de flores y de fruta "para decirle que la queríamos y la echábamos de menos, para animarla a ponerse bien y a querer estar con la gente". El director artístico del Liceo, Joan Matabosch, ha destacado que Victoria ha sido la mejor interprete de la historia del repertorio operístico francés, así como del wagneriano. La soprano Barbara Hendricks ha dicho que es un honor para ella poder estar estos días en Barcelona para despedir "a una gran artista", que ha sido una inspiración para su generación y que "ha proyectado mucho amor".

El tenor Josep Carreras ha confesado: "Los cantantes que hemos venido detrás hemos aprendido de ella, de su musicalidad y de su forma de ser cantante con una gran dignidad". Para el director Antonio Ros Marbá, "hemos tenido una pérdida irreparable de una artista irrepetible". Ha recordado que en alguna de las ocasiones en que la dirigió pudo sentir "ese escalofrío en la espalda que pasa con pocos artistas" y ha dicho que es "una intérprete de referencia de compositores catalanes como Mompou y Toldrá". A lo largo de todo el día, los barceloneses han hecho cola para darle su último adiós, muchos con ramos de flores.