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Los trabajadores de Metro se revuelven contra la Comunidad por la situación “precaria” del servicio público

Alrededor de un millar de personas se cocentra en Sol para denunciar los graves problemas que tiene Metro de Madrid

Trabajadores de Metro manifestándose el jueves en Madrid para denunciar la grave situación de la empresa pública.
Trabajadores de Metro manifestándose el jueves en Madrid para denunciar la grave situación de la empresa pública.

“Quiero un metro que sea de verdad/ donde la gente sea la importante/ y no, los fachas del Partido Popular”. Los trabajadores de Metro se movilizan para pedir explicaciones a la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP y que gestiona la empresa pública. Metro tiene varios frentes abiertos: la crisis del amianto; la falta de maquinistas; la escasez de trenes; y la saturación. Graves problemas que amenazan con eclipsar el centenario del suburbano. “Nos afecta a toda la ciudadanía”, dijo Sol Sánchez, diputada por Unidas Podemos, desde la concentración.

 “Llevamos muchos meses reivindicando un transporte público en condiciones”, decía ayer Juan Carlos de la Cruz, secretario de CC OO en Metro. Hablaba al frente de la manifestación que los trabajadores convocaron ayer para alertar sobre los graves problemas que tiene el suburbano. Arrancó en Jacinto Benavente y acabó en Sol, frente a la Casa de Correos, sede de la Comunidad de Madrid. Metro está gestionado por la Comunidad, donde desde hace 24 años gobierna el PP. De ahí las consignas contra el partido.

Por la concentración desfilaron alrededor de un millar de personas, según los organizadores: maquinistas, trabajadores de mantenimiento, personal con su chaquetilla granate, el Comité de Empresa, ciudadanos, una figura que representaba al amianto, tóxico y humeante… "Llevo 40 años en la empresa y nunca he vivido una situación tan precaria como la que tenemos. Y justo, el año del centenario", argumentaba el sindicalista De la Cruz. “Venimos a apoyar a los trabajadores y trabajadoras de Metro de Madrid”, anunciaba Sol Sánchez, candidata de IU a la Comunidad y diputada en el Congreso. “Porque son cuestiones que les afectan a ellos y a ellas en lo profesional; pero también a toda la ciudadanía”, continuaba la política.

También se alertó de los graves problemas de Metro. El primero, la crisis del amianto, con cuatro operarios con la enfermedad laboral reconocida —dos de ellos fallecidos—y decenas de trabajadores haciéndose pruebas. Continúa la falta de maquinistas, que llevan meses denunciando la situación con paros parciales. Desde 2015, la Comunidad ha anunciado la contratación de 460 maquinistas (los últimos 100 el pasado diciembre). Pero no es suficiente: tras esas contrataciones, los efectivos serían de 1.862, menos que en 2013. Además, el número de viajeros no ha dejado de crecer desde ese año. Pero a pesar de ese aumento de la demanda, el número de trenes también han disminuido: en 2010 había 2.369; el año pasado, 2.322. Todo esto incide en la calidad del servicio: los trenes tardan más, van más llenos y los viajeros sufren.

“Y a todo esto se suma una pésima gestión”, remarcaba De la Cruz, “en los últimos cuatro años casi se ha duplicado la deuda, que de 590 millones de euros en 2014 ha pasado a los 910”. Por todas estas razones los trabajadores reclamaron la dimisión de Borja Carabante, consejero delegado de Metro, y, sobre todo, "un transporte publico y social". "Esta concentración es un comienzo", avisaban los representantes sindicales. El próximo 7 de marzo hay convocados paros y una concentración en la Asamblea de Madrid: ese día se oficializan las conclusiones de la comisión de investigación sobre el amianto en el suburbano.

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