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En guerra contra el nuevo “agujero negro” que cercará Santiago

En lo más candente de la lucha contra el gran vertedero del norte de la capital, al sur una segunda empresa aspira a rentabilizar para el reciclaje de basura el cráter de otra cantera

La cantante Ses, en un acto de la recién constituida plataforma vecinal.
La cantante Ses, en un acto de la recién constituida plataforma vecinal.

La guerra contra la empresa viguesa Toysal, que pretende fabricar biogás a partir de residuos en una vieja cantera de áridos sin restaurar en Teo (A Coruña), un gran vaso que rellenar con basura, se promete larga e intensa. Pero en ella los vecinos cuentan con el respaldo y el asesoramiento de colectivos con experiencia en la lucha contra la industria contaminante y los endiablados trámites administrativos que ponen el cuarentena durante años el futuro de una comarca. La Plataforma Casalonga Limpa de Residuos, que lleva el nombre del enclave donde se ubica el cráter sobre el que se extiende el temor de acabar en "agujero negro", ha logrado reunir esta mañana a cerca de 2.000 personas en su primera marcha contra Toysal, y se han sumado representantes de los colectivos nacidos contra la Mina de Touro-O Pino y el vertedero de Grixoa (Miramontes, al norte del municipio de Santiago). Todos ellos luchan actualmente con más voluntad que medios frente una burocracia lenta y decisiones políticas (municipales y autonómicas) que de momento, en opinión de los afectados, no han demostrado defender los intereses de unos pueblos sembrados de viviendas unifamiliares, importantes cuencas fluviales y explotaciones ganaderas ubicadas a pocos cientos de metros de los focos bajo sospecha. La plataforma de Casalonga, apenas recién creada, ha cosechado en pocos días el apoyo de gran parte de los vecinos de Teo y el municipio ha quedado cubierto en una semana de pancartas con la que cientos de particulares de las parroquias más remotas rechazan el proyecto de vertedero en la cantera.

La "planta de reciclaje" para la que Toysal quiere obtener licencia contemplaría una balsa de almacenamiento de residuos con siete mil metros cúbicos de capacidad. El objetivo anunciado es la producción de biogás a partir de la descomposición de lodos de depuradora y desechos orgánicos procedentes de conserveras y otras industrias agroalimentarias que tienen un problema en la gestión de desperdicios y se convertirían en clientes. En Casalonga podrían tratarse también purines, subproductos cárnicos sin salida y estiércol alcanzando, en total, unas 70.000 toneladas anuales.

El acto de esta mañana consistía en una caminata con partida desde varios de estos pueblos y destino en la Carballeira de Cornide, en las inmediaciones del agujero abierto por la extracción de áridos. El colectivo recuerda que Teo, al sur de Santiago, es un ayuntamiento eminentemente "residencial" que no puede ser condenado a la condición de municipio "residual", adonde vayan a enterrar la basura generada por la sociedad camiones procedentes de toda Galicia, como ya sucede desde hace ocho años en Grixoa. Si el proyecto de Toysal, en fase de tramitación, llegase a convertirse en realidad, los vecinos advierten de que la capital de Galicia quedaría definitivamente "cercada por los agujeros negros" de desperdicios industriales, lodos de depuradora y desechos en general, porque el cráter de Grixoa está enclavado al norte.

Vertedero de "residuos industriales no peligrosos" fotografiado por la plataforma de afectados en el Complejo Ambiental de Miramontes. ampliar foto
Vertedero de "residuos industriales no peligrosos" fotografiado por la plataforma de afectados en el Complejo Ambiental de Miramontes.

Son los vecinos de esta cantera de áridos reconvertida en vertedero a solo cuatro kilómetros de Monte Pío, la residencia oficial que ocupa Feijóo, los que han servido de alarmante ejemplo a los de Casalonga. Después de una larga lucha, en la que lograron el apoyo de grupos ecologistas y científicos del CSIC, consiguieron que la Xunta actuase clausurando una de las empresas del llamado "Complejo Medioambiental Miramontes" por superar de largo los límites permitidos en nitratos y metales contaminantes. También lograron parar el tráfico "ilegal" y pestilente de camiones de basura entre las propiedades particulares, pero al cabo de los días este se restableció y el vertedero siguió colmándose a diario con más de medio centenar de tráileres. El caso sigue candente y, además de a la Xunta, toca de lleno al Gobierno local de Martiño Noriega (Compostela Aberta), de la misma manera que el conflicto de Casalonga atañe al de Rafael Sixto, que fue el heredero político de Noriega cuando este dejó la alcaldía de Teo y se postuló para la de Santiago.

A la marcha de hoy, que comenzó en siete puntos diferentes hasta confluir, se han unido también vecinos de Padrón, Ames y Santiago, ya que la cantera de Casalonga se ubica en un alto muy próximo al límite con todos estos ayuntamientos. Bajo el lema "Nós chegamos primeiro, Toysal fóra!", han recordado que si se llega a aprobar la planta de residuos "supondrá una grave degradación de la zona" con "perjuicios ecológicos irreparables" y unos "40.000 habitantes afectados a corto plazo". La cantera adquirida por la firma con sede en Vigo se ubica en una zona de la provincia de A Coruña altamente poblada y con servicios: "a menos de dos kilómetros hay una escuela unitaria, una guardería, un centro de salud, una residencia de ancianos y un colegio", señala la plataforma. Varios de estos centros, como el geriátrico y el colegio, han expresado ya su rechazo cerrado al proyecto de Toysal desplegando sus propias pancartas en las fachadas.

Desde su creación el pasado día 4, la plataforma Casalonga Limpa de Residuos ya ha celebrado varios actos informativos y ha emprendido "contactos" con el Ayuntamiento de Teo y con la Dirección Xeral de Calidade Ambiental de la Xunta. El colectivo opuesto al nuevo basurero insiste en que se trata de una cuestión de interés general porque, al igual que el proyecto en ciernes para reactivar la mina de cobre de Touro, "a medio plazo habrá gran cantidad de afectados desde Santiago a la ría de Arousa" por la actividad de Toysal, ya que "la producción de la planta afectará a los acuíferos que desembocan" en esta cuenca. Otros "perjuicios turísticos" tocarían "directamente al Camino Portugués", que cruza la falda del monte en el que se ubica la cantera.