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Puigdemont elige a Quim Torra, un nacionalista radical, para presidir el Govern

Roger Torrent, presidente del Parlament, inicia este viernes la ronda de contactos para la sesión de investidura

Carles Puigdemont habla con Quim Torra y Elsa Artadi, en la tarde de ayer en Berlín.

Después de 110 días de suspense tras las elecciones catalanas,la conformación de un Govern comenzó a aclararse ayer con la designación de Joaquim Torra Pla (Blanes, 1962) como candidato de Junts per Catalunya a presidir la Generalitat. El expresident Carles Puigdemont anunció a través de un vídeo que el expresidente de Òmnium Cultural será el elegido. Torra está libre de cargas judiciales y su perfil es el de un independentista del ala dura. Puigdemont ha querido darle un carácter puramente provisional a su sucesor, hasta el punto de pedir que no se utilice su antiguo despacho de la Generalitat.

Puigdemont remarcó el carácter interino que tendrá el mandato de Quim Torra, que será investido como presidente de la Generalitat en los próximos días con los votos de ERC y la abstención de la CUP. “Se trata de un periodo de provisionalidad, marcado por las condiciones del Estado: los presos políticos, los exiliados y la amenaza permanente de la aplicación del artículo 155 de la Constitución”, aseguró el expresident, que se encuentra en Berlín a la espera de que la justicia alemana decida sobre su extradición por un supuesto delito de rebelión y desde donde espera controlar a Torra.
El expresidente catalán recordó los cuatro intentos de investidura que la justicia ha frustrado y aseguró que opta ya por proponer un candidato sin cargas judiciales porque “ha quedado claro delante el mundo la intolerancia y la falta de respeto del Gobierno ante las decisiones de los ciudadanos de Cataluña”. Puigdemont también lamentó que el Ejecutivo de Mariano Rajoy se niegue a negociar y “continúe enrocado en bloquear la política y avalar la represión y el recorte de derechos”. La fecha límite para elegir un president y que no se convoquen elecciones automáticamente es el próximo día 22.

Sin abandonar su discurso de enfrentamiento duro con el Gobierno de Mariano Rajoy y la justicia, Puigdemont agradeció al exdirector del Born Centre Cultural “su sacrificio y esfuerzo” y le auguró un trabajo complicado por “las situaciones extremas a las que tendrá que enfrentarse”. Le pidió a Torra que luche por “los derechos nacionales” frente a “un Estado autoritario” y que defienda las competencias y recursos “laminados sistemáticamente”. Finalmente, le encomendó “hacer efectivo el mandato” del referéndum ilegal del 1 de octubre.

Torra es un independentista convencido con pronunciamientos muy duros en contra de España. “Nos quieren mudos, silenciados, nos quieren atemorizados, asustados. Incluso, incluso, nos quieren en prisión y el exilio”, dijo en su última intervención en el Parlament.

El entorno de Puigdemont lo veía como una posibilidad para intentar atraer a la CUP a la investidura cuando no contaba con los votos necesarios. Sin embargo, su perfil siempre ha despertado reticencias dentro del PDeCAT y Esquerra Republicana en un momento en el que se quiere intentar reconducir la relación con el Gobierno. Torra está dentro del grupo de Junts per Catalunya que aboga por mantener el pulso.

Desde que se conoció el resultado electoral, alrededor de 15 nombres han sonado como posibles candidatos. El baile de candidatos se explica en parte por la acción de la justicia, que ha impedido que los diputados en prisión puedan ser propuestos como president, pero también a las dudas de Puigdemont, que quiere asegurarse de que su sucesor le será completamente fiel.

Suficientemente dócil

La historia a veces se repite. En enero de 2016, y ante el veto de la CUP para formar un Govern, Artur Mas se fijó en el alcalde de Girona para sucederle. Puigdemont era entonces un desconocido para la gran parte de los catalanes y Mas consideró que era lo suficientemente dócil como para intervenir cuando lo deseara. De hecho, el elegido no pudo decir nada sobre un Govern previamente pactado entre la entonces Convergència y Esquerra. Pero el alcalde no tardó en mostrar su perfil propio y la influencia de Mas fue mínima. Puigdemont quiere romper el ciclo. De ahí que el expresidente quiera intentar mantener el mayor control posible. Eso se ha visto reflejado tanto en la elección del nombre como en las condiciones bajo los cuales el “presidente provisional” tiene que ejercer su cargo.

Por ejemplo, Puigdemont quiere que el nuevo president no use su despacho en el Palau, para así escenificar su condición de “provisionalidad”, explican varias fuentes de Junts per Catalunya. La tutela además se extendería a consultar con él la gran mayoría de decisiones. El plan original del expresident, con la llamada Casa de la República en Waterloo, era crear un sistema institucional paralelo “en el exilio”. Aunque Torra hace parte del círculo de confianza de Puigdemont, liderará un grupo de consejeros que no ha escogido. El presidente del Parlament, Roger Torrent, fijará hoy el día del pleno de investidura.

El PSOE lamenta la elección de uno de los candidatos "más sectarios"

Minutos después del comunicado de Puigdemont, el partido socialista ha expresado su oposición a Quim Torra como candidato a la presidencia de la Generalitat. "Lamentamos que el bloque independentista haya elegido a uno de sus perfiles más sectarios", ha asegurado la formación en un comunicado.

En el documento, los socialistas aclaran que la candidatura de Torra no tendrá su apoyo y lamentan "el tiempo perdido y la parálisis en la que el bloque independentista ha sumido a la sociedad catalana desde las pasadas elecciones del 21 de diciembre".

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