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Entidades por el bilingüismo llevan la inmersión catalana al Parlamento Europeo

La Asamblea por una Escuela Bilingüe denuncia la discriminación de los castellanohablantes por la política lingüística de la Generalitat

Una clase de la Escuela Ramon y Cajal de Terrassa.
Una clase de la Escuela Ramon y Cajal de Terrassa.

Dos entidades favorables al bilingüismo en Cataluña llevan hoy el sistema de inmersión lingüística al Parlamento Europeo. La Asamblea por una Escuela Bilingüe e Impulso Ciudadano, dos organizaciones ubicadas en la órbita de Ciudadanos, denunciarán ante la Comisión de Peticiones de la Eurocámara la discriminación que, en su opinión, sufren los castellanohablantes en Cataluña por la política lingüística de la Generalitat. “Queremos atraer el foco por la vulneración de derechos de la sociedad no nacionalista, que está ignorada”, alertan.

En plena vorágine por el órdago independentista, las dos entidades presentaron el pasado septiembre tres quejas ante el Parlamento Europeo por la política lingüística de la Generalitat y solicitaron una audiencia con los eurodiputados para explicar el “desamparo” que, en su opinión, sufren algunas familias. La Comisión de Peticiones los recibe hoy.

La presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), Ana Losada, denuncia que el sistema catalán “discrimina a los alumnos castellanohablantes con necesidades educativas especiales” porque, aunque reciben ayuda pedagógica, “tanto este apoyo como las clases que comparten con el resto de los alumnos, son en catalán” y no avanzan en el aprendizaje. Losada dice que los alumnos que “proceden del resto de España” también sufren discriminación porque, aunque los primeros años están exentos de la asignatura de catalán, “ven perjudicado su desarrollo” porque casi todas las materias se imparten en este idioma.

En Cataluña, la lengua vehicular en la enseñanza es el catalán, excepto en la asignatura de Lengua Castellana (dos horas a la semana en primaria, tres en secundaria y dos en bachillerato). Algunas familias, sin embargo, acudieron a los tribunales para exigir más horas en castellano y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dictó varias sentencias en las que obligaba a los centros a dar, al menos, 25% de las clases en castellano. “La Generalitat ha incumplido estas sentencias y el Gobierno no hace nada para que cumplan la ley”, protesta Losada.

El idioma de los rótulos de comercios

La asociación Impulso Ciudadano también denuncia la imposición del catalán en los rótulos comerciales. “Se utiliza la lengua catalana como herramienta ideológica a través de la política represiva contra el comercio que rotula en castellano”, dice la entidad. La normativa catalana expone la obligación de rotular “al menos” en catalán, sin perjuicio de que se haga también en castellano u otras lenguas.

“Expondremos la discriminación de consumidores y comerciantes castellanoparlantes. Queremos subrayar que los inspectores de consumo son inspectores de la lengua y persiguen, investigan y multan a los que tienen rótulos en castellano”, lamenta Carlos Silva, portavoz de la entidad.

Esta asegura que recibe diariamente muchas quejas de familias castellanohablantes pero, antes de denunciar, “los padres se echan atrás porque tienen miedo a enfrentarse a la comunidad educativa, que apoya en bloque la inmersión”. Precisamente, un profesor de Barcelona que fue expedientado por unos presuntos comentarios discriminatorios denunció “acoso” por no compartir las ideas independentistas. El docente, Francisco Oya, es presidente de la Asociación de Profesores por el Bilingüismo y se presentará a las próximas elecciones sindicales en la escuela catalana por la candidatura conjunta de los sindicatos CSIF y AMES.

Pese a que los sucesivos Gobiernos catalanes apelaron al sistema de inmersión como un elemento de “cohesión social”, la AEB asegura que hay una “razón doctrinaria” para que el catalán sea vehicular y rechaza que haya un aval social al sistema de inmersión. “Tres de cada cuatro catalanes se muestran favorables a que la enseñanza en Cataluña fuera trilingüe”, explica la AEB, en alusión a una encuesta realizada por Societat Civil Catalana. La AEB sostiene que el abandono escolar es mayor en los castellanohablantes y, en contra del argumento de que la inmersión favorece la cohesión social, Losada apunta que el fracaso escolar entre los alumnos de origen extranjero es más elevado que en otras comunidades.

La AEB pedirá que se abra una investigación y que los eurodiputados “comprueben” in situ los hechos que denuncian.

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