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El ICS destituye al jefe médico que atribuyó dos muertes a los recortes

Vall d'Hebron alega que destituye de su cargo al jefe de de cirugía cardíaca porque no se sometió al proceso de evaluación obligatorio

La dirección de la Vall d'Hebron en rueda de prensa
La dirección de la Vall d'Hebron en rueda de prensa.

La guerra abierta que se inició la semana pasada en el hospital Vall d'Hebron de Barcelona después de que el jefe del servicio de cirugía cardíaca, Manuel Galiñanes, denunciase la muerte de dos pacientes a causa de los recortes llegó ayer a su punto álgido con la destitución del facultativo. Desde este lunes, Galiñanes ha dejado de ser el jefe del servicio. La dirección del hospital ha asegurado que su cese se debe a que el médico renunció a someterse a un proceso de evaluación obligatorio para renovar el cargo. Con todo, el facultativo seguirá en el hospital, pero como médico adjunto del servicio. El responsable en funciones del servicio será el doctor Albert Igual.

"El hospital ha cesado al doctor Galiñanes porque este pidió renunciar al proceso de evaluación y si no se presenta a ese proceso, pierde la plaza", ha explicado una portavoz del centro. El Instituto Catalán de la Salud (ICS), al que pertenece el hospital, obliga a todos los jefes de servicio y de sección a someterse al examen de evaluación para revalidar su cargo. Si suspenden o renuncian al proceso, pierden la plaza.

El abogado de Galiñanes, Fernando Soto, aseguró la semana pasada que lo habitual es que sea el médico el que presente una solicitud de evaluación, pero en junio el hospital indicó a Galiñanes que comenzaba la evaluación y le envió un cuestionario para cumplimentar. "El doctor contestó a una página solo del cuestionario y como vio que le faltaba recabar información para completarlo, solicitó que no se tuviese por iniciada la evaluación hasta que reuniese todos los datos", explicó Soto. El abogado dijo que el médico tiene hasta enero de 2016 para hacer la evaluación y había pensado comenzarla este mes, sin embargo, el hospital ha asegurado que el tiempo para presentarse "ha prescrito" y no tienen constancia de haber recibido ninguna petición para evaluarse de nuevo.

Galiñanes denunció la semana pasada que dos de sus pacientes fallecieron esperando por un quirófano para una intervención después de que el hospital cerrase salas de operación en verano. El centro sanitario negó la mayor y aseguró que no tienen lista de espera en cirugía cardíaca y los quirófanos en verano "se abrieron a demanda". Según el hospital, uno de los pacientes aludidos falleció a causa del cáncer terminal que padecía y al otro se le pospuso varias veces la operación "por criterios clínicos", no por falta de quirófanos para operarlo. La dirección del hospital aseguró que las acusaciones de Galiñanes se debían a "motivos personales".

Fuentes del hospital han confirmado el carácter controvertido del jefe del servicio. "Tenía un carácter muy suyo y tenía a todo el equipo en contra. De hecho, había gente que ya había protestado por su forma de ser", han comentado las fuentes. Este diario ha intentado, sin éxito, contactar con el representante legal del médico.

Por su parte, el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, también ha abierto una investigación de oficio para aclarar lo sucedido. De hecho, antes de que el médico pusiese la queja, el Departamento de Salud y el hospital ya se habían adelantado a entregar toda la documentación sobre el caso para agilizar la investigación. El defensor del pueblo catalán emitirá una resolución en los próximos días.

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